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El Vicepresidente de la República Jaime Morales Carazo, aún impactado por la agresión de que fuera objeto por vándalos contratados por el orteguismo, refutó a los ex magistrados y medios oficialistas de que sea “el pueblo nicaragüense” el que se ha “estado manifestando”.

Asimismo, indicó que no puso la denuncia en la Policía sobre la agresión, pero lo dio a conocer en EL NUEVO DIARIO, para que el presidente Daniel Ortega se dé cuenta de lo que está pasando, pues su círculo de íntimos le niega lo que está realmente ocurriendo fuera de su casa particular y presidencial a la vez.

Dijo que los vándalos no respetan tamaño ni color, “porque se llevan en el saco al que va pasando”.

Ese no es el pueblo

Subrayó que a esas “maras salvatruchas” no se les puede decir que es el pueblo que está protestando. “Nuestro pueblo es civilizado, pacífico; esos son maleantes y unos matoncitos que andan empujados por algunos que quieren llevar agua a su molino o están actuando como sicarios”.

El jefe del Ejército, general Julio César Avilés, llamó ayer telefónicamente al vicepresidente para conocer de primera mano cómo don Jaime Morales Carazo fue atacado este miércoles por una turba orteguista frente a las instalaciones de las Fuerzas Armadas ubicadas a pocos metros de la Vicepresidencia.

La llamada telefónica del jefe del aparato castrense se produjo a eso de las 12 del medio día, cuando EL NUEVO DIARIO entrevistaba al vicemandatario en su despacho.

El daño en el exterior

Lamentó que estas acciones violentas trascienden al exterior, y, por lo consiguiente, no sean promotoras de la buena imagen “de nuestro país, sino que todo lo contrario, infunde temor, como que si aquí hubiera anarquía, aunque realmente la hay en algunos sectores y calles de Managua que han estado en manos de estos vándalos, maras criollas y chapiollas que obedecen a otras directrices que tienen su propios jefecitos”.

Morales Carazo precisó que a las “salvatruchas” chapiollas les ponen buses, luego trancan las calles y atemorizan a la gente “y ya ves que la sesión de la Asamblea Nacional terminó hace una hora y todavía se escucha la serenata de morteros”.

Policía es la gran perdedora

Con respecto al papel de la Policía, “creo que de una u otra forma es la gran perdedora en este tipo de cosas, porque aparentemente ellos pretenden jugar un papel de prudencia, pero a veces la excesiva prudencia para no provocar confrontaciones, es interpretada por otros como una complacencia, porque a vista y paciencia de ellos (los uniformados) ocurren actos bochornosos que violentan los derechos y libertades de los ciudadanos”.

“Mientras continúen estas bandas portando morteros, que son armas de fuego prohibidas por la ley, pues no se puede imponer autoridad, y lo terrible es que pareciera que el día de mañana habría que pedirle permiso a fulanito de tal o a quien sea para poder transitar en las calles, y de repente éstos (los enmascarados) te van a cobrar peaje por pasar una calle como ocurre con las maras en El Salvador y Nicaragua”, dijo.