Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Pekín / EL PAÍS
La compañía Shanghai Hualian, perteneciente a uno de los grupos farmacéuticos más grandes de China, ha pasado a formar parte de la lista de empresas del país asiático que se han visto afectadas en los últimos meses por problemas de seguridad en sus productos.

Alrededor de 200 personas han sufrido parálisis o han tenido otro tipo de problemas de salud en China, después de que les fueran administrados dos de sus fármacos contra el cáncer (Metotrexato e Hidroclorido Citarabina), que habían sido fabricados de forma defectuosa, según informaba el jueves The New York Times.

El escándalo no hubiera traspasado las fronteras si no fuera por dos motivos. En primer lugar, porque Shanghai Hualian exporta a otros países, especialmente a Estados Unidos, donde es el único suministrador de la píldora abortiva RU-486 (Mifepristona).

Y, en segundo lugar, porque se produce después de los problemas registrados el año pasado por la exportación de productos chinos tóxicos o defectuosos, que afectaron desde medicamentos a pasta de dientes, neumáticos o juguetes, y que han hecho tambalearse la imagen del ‘fabricado en China’.

El organismo de control de los medicamentos del país asiático ha acusado a Shanghai Hualian de ocultar la situación, ha detenido a dos personas, incluido el director de la fábrica, y ha cerrado ésta. La píldora de interrupción del embarazo es producida en una planta diferente, situada a una hora por carretera, pero el problema ha despertado sospechas entre algunos expertos sobre la seguridad de los procesos empleados por la firma shangainesa.

Visto bueno a abortivo
La agencia del medicamento estadounidense (FDA) ha asegurado en un comunicado, según el diario neoyorquino, que el pasado mayo dio el visto bueno durante una inspección a la planta que produce la RU-486 y que ‘no tiene ninguna evidencia para sugerir que lo ocurrido en las instalaciones de fabricación de los fármacos contra la leucemia esté relacionado de forma alguna con las que producen Mifepristona’.

La FDA se negó la semana pasada a revelar si el grupo chino exporta otros medicamentos o ingredientes farmacéuticos a Estados Unidos aparte de la píldora abortiva. La multinacional estadounidense Pfizer ha declinado comprar ingredientes al grupo de Shanghai porque, según estimó tras una inspección realizada en 2006, no cumple los requisitos de calidad que ella exige.

Los problemas surgieron el verano pasado, cuando pacientes afectados de leucemia experimentaron dolores en las piernas, y en algunos casos parálisis, tras haber recibido inyecciones de los dos fármacos.

En septiembre, las autoridades sanitarias chinas revelaron que los incidentes ocurrieron después de que varias partidas de los dos productos resultaran contaminadas por un tercero --Sulfato de Vincristina-- durante el proceso de fabricación. Acto seguido, retiraron a la empresa la licencia para producir antitumorales.