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Al hablar del aborto terapéutico entra en juego el punto de vista de la iglesia, la política y la ciencia. A lo largo del tiempo se ha discutido si es o no factible aprobar su despenalización. Sin embargo, son muchos los que repudian el aborto mientras otro porcentaje apoya la iniciativa.

José Antonio Delgado, gineco-obstetra de Pro Familia, expuso el punto de vista científico. “El aborto estaba contemplado dentro del manejo de la paciente embarazada con complicaciones obstétricas… cuando se penaliza el aborto terapéutico, se limita la atención de la mujer embarazada, de lo que está expreso en las normas de las complicaciones obstétricas”, explicó Delgado.

Los aspectos que intervienen en la lucha por la despenalización del aborto terapéutico son los siguientes: Se justifica con razones médicas para salvar la vida de la madre cuando la continuación del embarazo o el parto significan un riesgo grave para su vida; para salvar la salud física o mental de la madre, cuando éstas están amenazadas por el embarazo o por el parto; para evitar el nacimiento de un niño con una enfermedad congénita o genética grave que es fatal o que le condena a padecimientos o discapacidades muy graves, o para reducir la cantidad de fetos en embarazos múltiples hasta un número que haga el riesgo aceptable.

¿Qué entiende la Iglesia por aborto?

La Iglesia Católica entiende por aborto la muerte provocada del feto, realizada por cualquier método y en cualquier momento del embarazo, desde el instante mismo de la concepción. Así ha sido declarado el 23 de mayo de 1988, por la Comisión para la Interpretación Auténtica del Código de Derecho Canónico.

La oposición de la iglesia se ha manifestado a través de sus mayores representantes. Monseñor Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal, dice: “Nosotros (la Iglesia Católica) estamos totalmente en contra del aborto, todos tenemos derecho a vivir, y una criatura es una bendición de Dios y no somos quién para quitársela”.

Posición de los políticos, dividida

El 26 de marzo del presente año, un grupo de 20 diputados del PLC y del MRS introdujo una iniciativa de ley para reformar el Código Penal, con el objetivo de restituir la figura del aborto terapéutico. La iniciativa establece que no es delito la interrupción del embarazo, bajo la justificación de defender la vida.

Sin embargo, no todos los diputados apoyan la iniciativa de reforma al Código Penal. El diputado José Figueroa asume que “nosotros como Frente Sandinista, no podemos estar de acuerdo y rechazamos de plano esta iniciativa, porque nosotros impulsamos un proyecto de vida, a favor de salvar la vida de las mujeres que corren riesgos en la etapa del embarazo”.

Por su parte, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), desde el año 2006 ha estado en alianza con un grupo llamado Grupo Estratégico por la Despenalización del Aborto Terapéutico, la que se hizo precisamente en un contexto en el que se había derogado el artículo 165 del Código Penal vigente de ese entonces, que permitía la práctica del aborto terapéutico.

Wendy Flores, abogada del Cenidh y experta en el tema, expresó: “Nosotros, analizamos las diferentes consecuencias clínicas y en la práctica de los profesionales de la medicina las consecuencias que podían derivarse, como la negativa a la vida de la mujer, derecho a su integridad física y psicológica, porque son sometidas a torturas y casos crueles con la penalización del aborto”.

El Cenidh interpuso un recurso por institucionalidad el ocho de enero de 2007, en el que expuso a la Corte Suprema de Justicia, CSJ, los argumentos de carácter constitucional y de derechos humanos para disolver la ley que prohíbe la práctica del aborto terapéutico.

Médicos temen y no aplican tratamientos

La penalización del aborto terapéutico se vincula con la alta tasa de mortalidad materna. En los últimos años, muchas mujeres no pueden acceder a tratamientos para combatir enfermedades previas al embarazo, o que se desarrollan en la etapa del embarazo, como el cáncer, el SIDA, la cardiopatía, las hepatitis y otras enfermedades que requieren de un tratamiento para mejorar la condición de salud de la mujer.

“Si las mujeres no son tratadas durante el embarazo se van a perder dos vidas, y no estaríamos haciendo nada… eso de que hay una decisión de salvar a la mujer o al bebé solo se ve en novelas”, expresó Flores.

Por otra parte, hay mujeres que deciden por arriesgarse en medio de tratamientos, que ponen en peligro su propia vida para llegar al término del periodo gestacional. Lo cual es decisión de la mujer y en otro caso de los familiares.

En el aborto terapéutico en caso de mal formación congénita incompatible con la vida humana, (cuando un bebé al nacer no vivirá, o vivirá pocas horas), el momento de sufrimiento que pasará la madre es considerado por el Comité de Derechos Humanos como violación al principio de no ser sometida a tortura ni otros tratos crueles.

Organizaciones como Cenidh, Ixchen y Movimiento de mujeres María Elena Cuadra coinciden en que “las mujeres son las que deciden si están o no fortalecidas para llevar hasta el final su embarazo”.

El aborto politizado

El gineco-obstetra José Delgado mencionó que las mujeres desconocen los riesgos que conlleva la no atención médica en casos de enfermedades que atentan contra sus vidas. “Lamentablemente el aborto terapéutico se ha politizado, y hay colegas que apoyan la penalización porque tienen cargos en el gobierno”, aseveró.

La penalización del aborto terapéutico acarrea barreras que impiden que los médicos desarrollen todos los medios para salvar vidas, añadió, puesto que un médico puede cumplir las normas de las complicaciones obstétricas, pero al cumplirlas violenta la ley del aborto terapéutico y puede ser incriminado ante la comisión de obstetricia y la fiscalía.

“En caso que a la mujer se le rompan las membranas, no hay posibilidades de vida para el embrión… y es el caso más delicado que hay, porque una mujer no puede permanecer con un embrión muerto en su vientre”, sostuvo Delgado.

“Todo queda en manos de los políticos, que son los encargados de aprobar o desaprobar leyes…. Sobre sus hombros recae la vida de muchas mujeres”, finalizó Delgado.