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El “bono solidario” que el presidente Daniel Ortega anunció que entregará a diferentes trabajadores del sector público del país, representa una incongruencia total para la economía nacional, e implica un retorno a la Edad Media, cuando se confundía el presupuesto personal del monarca con el del Estado.

Así coincidieron los economistas consultados por EL NUEVO DIARIO, quienes agregaron que esta confusión presupuestaria no es sana, por el contrario, es grave para las finanzas públicas, porque es un gasto que aumenta el circulante en el mercado, ocasionando una mayor demanda de bienes y servicios, y un posterior incremento en los precios de los mismos.

Medida preelectoral, dice Medal

“Esta disposición no es más que una medida política preelectoral, que no tiene ninguna sustentación técnica, ni se enmarca en un contexto de retribución al sector público. Lo correcto sería que los recursos provenientes de Venezuela se incorporen al Presupuesto General de la República”, refirió el economista José Luis Medal.

De acuerdo con Medal, lo que en nuestro país verdaderamente se requiere es una Ley de Retribución Pública que beneficie a todos por igual, porque actualmente hay jugosos salarios destinados exclusivamente a algunos funcionarios. Desde ahí, se tendrían que hacer los aumentos salariales correspondientes.

Por otro lado, “sería interesante ver qué opina el Fondo Monetario Internacional, FMI, sobre este bono, que crea cierta presión inflacionaria, y a cualquier financista esto le preocuparía”, afirmó Medal.

Para su colega Adolfo Acevedo, financiar este bono con el aumento de la cooperación petrolera de Venezuela --en vez de un aumento en el salario básico con los recursos que pondría de manifiesto una correcta proyección de ingresos fiscales-- significa que se dejan de usar estos recursos en el financiamiento de la transformación y modernización de los diferentes servicios.

Este 30 de abril, en la celebración del Día Internacional de los Trabajadores, el presidente Ortega anunció un bono de 529 córdobas para trabajadores de la salud, educación, soldados y policías, y el subsidio en los costos de los combustibles para los transportistas.

“Engaño populista”, dicen transportistas

Varios taxistas de Chinandega calificaron como engaño populista el anuncio de Ortega, de la reducción de 7.5 córdobas por galón en la gasolina regular y 8.45 córdobas en el diesel.

“No hay sinceridad en la propuesta, porque debido al alza en el precio de los combustibles, ese descuento en un plazo de tres meses desaparecerá”, dijo Remberto Reyes, representante del gremio.

Por su parte, Tomás Quezada, de la Cooperativa de Taxis Cotranloch, manifestó que Nicaragua tiene el precio de los combustibles más caro de Centroamérica, por lo que urgen precios preferenciales debido a la crisis económica.

Un profesor que solicitó el anonimato por temor a represalias, dijo que Ortega “es falso”, porque aprobó en el presupuesto un raquítico aumento salarial para los maestros, y el bono de 529 córdobas no está presupuestado.

No es la solución, dicen maestros
En Estelí, varios maestros --entre ellos la reconocida docente María Elena Castillo Morán-- señalaron que el bono, si bien es cierto que viene a solventar un poco el costo de la canasta básica, sería más seguro si quedara ya establecido a través de una resolución presidencial en la nómina salarial como un aumento.

Reconoció que éste es un gran esfuerzo del actual gobierno para apoyar a los sectores asalariados de las áreas públicas, pero que no compensa con el costo real de la canasta básica.

Orlando Rojas Hernández, trabajador del volante en Diriamba, dijo que “espero que eso que anunciaron en un acto político, se cumpla, porque el alto porcentaje del incremento de la gasolina nos está perjudicando en nuestros bolsillos, pero sería bueno que nos ayuden a la reducción de la gasolina”, aseveró el cadete.

“Actualmente es desesperante cómo vivimos día a día, es cierto que habrá reducción (en el precio) de la gasolina, pero los repuestos y depreciación de nuestros medios de transporte, tenemos que recuperarlos, independientemente de ajustes en el combustible, tendremos que elevar el costo del pasaje”, aseguró Ronaldo Ráudez, conductor de uno de los buses que viajan de Jinotepe a Managua.

“La realidad es que el gobierno se ha empecinado en burlarse de los maestros. Ésta es la segunda ocasión que promete reajustes salariales, pero en realidad sólo se queda en promesas; debería de invertir menos recursos en promover la violencia con piedras, garrotes y morteros”, afirmó la profesora Ana María Tercero, miembro del Sindicato Independiente de Docentes en León.

Por su parte, el taxista Paulo Guerrero, miembro de la Cooperativa “Carlos Núñez Téllez”, en León, aseguró que el subsidio que prometió el presidente Daniel Ortega para el combustible se trata de estrategias políticas en vísperas de las elecciones presidenciales, “él quiere apaciguar las necesidades de los transportistas para ganar votos electorales, nosotros no queremos favores, lo que queremos es trabajar y ganarnos nuestro dinero con el sudor de nuestra frente”, relató.

Jonathan Suazo, transportista del sector selectivo en León, señaló que el subsidio viene a congelar las tarifas en el servicio del sector selectivo. “Era necesario que el presidente Ortega reaccionara a las demandas planteadas por los transportistas a nivel nacional, nadie soporta las alzas en el combustible, además de los incrementos en los repuestos de vehículos y accesorios”, dijo.

Julio Rocha, Director de Epidemiología en el Hospital de León y miembro de Fetsalud, aseveró que el incremento de 529 córdobas es una buena medida que beneficia a los trabajadores, la gran base de trabajadores de la salud estamos por debajo de los cinco mil córdobas mensuales como salario básico, y este incremento satisface nuestras necesidades, refirió.


(Con la colaboración de Róger Olivas, Máximo Rugama, José Luis González y Tania Goussen)