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Batallando en una economía dominada por hombres, Jacqueline Pérez Mendiola ha logrado mantenerse en la lucha, fabricando zapatos desde hace 15 años, negocio que lo ha desarrollado junto a su esposo, Santos Reyes, mejorando la calidad, pero también atravesando serias dificultades.

Hace tres años, Pérez y su esposo hicieron una asociación con la ONG Agora Partnership, de Usaid, para mejorar su negocio, pero como la sociedad se deshizo, casi cierran su pequeña empresa.

“Los de Agora nos apoyaron mucho. Antes nuestro producto no era original, era del bolsón, como nosotros le decimos, pero ahora es más diversificado, con marca propia y en cajas. Sin embargo, cuando nos separamos de ellos, quedamos en el aire y no sabíamos qué hacer”, recordó Jacqueline.

Aunque no estaban trabajando directamente con la ONG, siempre los tomaban en cuenta en sus actividades y capacitaciones, y hasta los nominaron para trabajar con la iniciativa Caminos a la Prosperidad en las Américas, programa impulsado por la Embajada de los Estados Unidos.

Ganó un premio

En este proyecto se conformó una red de pequeñas empresarias provenientes de distintos países del continente americano. En marzo pasado, la Iniciativa Caminos hacia la Prosperidad de las Américas realizó un concurso regional de asesorías para pequeños negocios, participaron 24, premiaron a cuatro, entre ellos a Jacqueline.

“Las que somos miembros de la red estamos en contacto vía internet, todas hemos pasado por diferentes capacitaciones y compartimos nuestras experiencias. Eso nos mantiene siempre motivadas para seguir adelante”, comentó Jacqueline.

“He cambiado mi mentalidad, los encuentros que hemos hecho con otras mujeres me ha impactado mucho. Por ejemplo, compartí con unas pequeñas empresarias de Haití, que antes del terremoto tenían comiderías, tienditas, y después del desastre no tenían con qué volver a empezar. Eso te reanima, porque uno dice: ‘Yo aquí no he pasado por un desastre natural, tengo mano de obra, aunque es escasa, la puedo conseguir’”, añadió.

Asimismo, expresó la satisfacción que le da ser reconocida, tomada en cuenta en los diferentes sectores de la sociedad.

“Ahora yo soy la de relaciones públicas, mientras mi marido se dedica más al taller, yo doy la cara por la empresa”, manifestó.

Planes de diversificar

Desde que ganó el concurso de asesoría, Jacqueline está recibiendo un acompañamiento especializado, y hoy su mentora panameña visitará su taller de zapatería. Tiene metas en el corto plazo, como la incursión, este mes, en el mercado femenino del calzado y en la fabricación de zapatos ortopédicos con diseños diversificados para ambos sexos.

“Estoy muy entusiasmada, después que íbamos a cerrar el taller, ahora sólo pensamos en expandir nuestro producto. Contamos con nuevos diseños, marcas y eslóganes. Actualmente sólo tenemos la marca Galileo, pero muy pronto sacaremos más”, anunció emocionada.

La iniciativa Caminos a la Prosperidad en las Américas nació a finales de 2008, con el propósito de conectar a los países del hemisferio occidental y ayudarles a aprender de las experiencias mutuas para difundir los beneficios del crecimiento económico de sus ciudadanos.

Pretende cerrar una brecha exclusiva para que los grupos vulnerables participen en la economía mundial.