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Como los magos sacan conejos de los sombreros o naipes de las mangas, así el magistrado Francisco Rosales, en un nuevo acto de prestidigitación, sacó ayer un auto de sentencia donde radica, en la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, un Recurso de Conflicto de Competencia entre poderes del Estado, presentado por la diputada Alba Palacios sin ninguna autorización o respaldo legal o representación de la directiva de la Asamblea Nacional.

Pero como la ilusión de la magia no tarda mucho, así también “las mentiras tienen patas cortas”, expresó el magistrado liberal Sergio Cuarezma, quien demostró con documentos en mano que el auto presentado ayer de sorpresa, en la sesión ordinaria de la Sala, “es la mentira mejor documentada” que existe en ese Poder del Estado.

El auto presentado a las 11 de la mañana de ayer a los magistrados Sergio Cuarezma e Iván Escobar Fornos, tiene fecha del 7 de abril de 2010, y está firmado por los doctores Francisco Rosales, Presidente de la Sala; Rafael Solís y Ligia Molina, como miembros, “pero ese día no se pudo firmar ese auto, puesto que la doctora Molina estaba de vacaciones”, afirmó el doctor Cuarezma, con acta en mano de ese día.

Molina de vacaciones

“Este documento (auto de radicación) no tiene efecto jurídico ni legal. Está firmado por una persona que estaba de vacaciones, cuya presencia no consta en acta de ese día. Sólo estábamos cinco magistrados (Rosales, Solís, Sirias, Escobar y Cuarezma), y se hace constar en acta que Molina no estuvo presente por estar de vacaciones, por lo tanto, esto es un acto ilegal, ilícito e inexistente, como suele decir el doctor Rosales, dijo Cuarezma.

Mientras tanto, la magistrada Molina aseguró que estuvo presente en esa audiencia. “Probablemente el doctor Montenegro no informó que yo regresé dos días antes de lo previsto”, reiteró cuando se le hizo ver que su presencia no aparece registrada en el acta.

Para el magistrado Cuarezma, otra situación grave es que la secretaria de la Sala, doctora Zelmira Castro, haya dado fe pública de la firma de una magistrada que nunca estuvo presente en la sesión.

Auto fue como “cóctel”

El auto no sólo se limitó a radicar el recurso de conflicto de competencia, sino que incluyó mantener la vigencia del Decreto 03-2010; giró oficio a todos los Tribunales de Apelaciones del país para que se abstengan de conocer y continuar tramitando cualquier Recurso de Amparo en contra del decreto.

Además, rechazó la solicitud del diputado Óscar Moncada de oponerse al presente recurso por ser improcedente, y ordena a la Asamblea Nacional de abstenerse de seguir tramitando la ley derogatoria del decreto, hasta que la sala no se pronuncie sobre el fondo.

“La resolución presentada tiene carácter definitivo, atribuyéndose funciones que le corresponden a la Corte Plena, y excediéndose al objeto del conflicto”, reza la carta de los magistrados liberales entregada ayer la secretaria de la Sala, doctora Zelmira Castro.

“Que quede claro que nosotros entregamos una carta para que se adjunte al acta de la sesión ordinaria, pero no al auto presentado por Rosales, porque entonces estaríamos legitimando semejante ilegalidad”, aclaró el magistrado Cuarezma.

Además de no tener las firmas de la mayoría, el auto fue presentado sin estar incluido en agenda previa, aunque para el doctor Rosales el tema tiene dos meses de estar en agenda y fue discutido en cada sesión ordinaria.

Alude a su magia

“El 10 de febrero fue el primer día que se discutió el recurso de conflicto de competencia. El miércoles 17 de febrero hubo propuesta de auto que no se firmó. El 7 de abril se presentó un proyecto modificado y se les entregó a los compañeros.

Nosotros no hemos inventado nada, ese auto recogió tres firmas de los cinco magistrados presentes, no es que se saca de la manga de la camisa nada”, expresó el doctor Rosales.

Sobre la firma del doctor Solís en el auto, siendo un caso que lo favorece, pues es uno de los beneficiados por el decreto, el doctor Rosales dijo que “es parte de sus funciones, tiene que actuar con responsabilidad”.

Terminó vigilia

Rosales, ante el cuestionamiento de Cuarezma, de que la doctora Molina estaba de vacaciones, respondió que ella (Molina) interrumpió sus vacaciones y llegó a firmar el auto.

“Después de esto (radicación ilegal del recurso) ya no hay más que vigilar, ahora me tomaré vacaciones y almorzaré fuera”, dijo Cuarezma, aludiendo a las dos semanas que estuvieron a la espera de una sesión fuera del horario, como acostumbran los orteguistas.