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Los diputados del Frente Sandinista, promotores de la Ley del Adulto Mayor aprobada el pasado jueves en el Parlamento, se retractaron en lo referido a los beneficios que tendrán los adultos mayores (personas mayores de 60 años), y ahora hacen una interpretación antojadiza del artículo 7 de la nueva legislación.

El presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, el sandinista Wálmaro Gutiérrez, enfatizó ayer que los beneficios vinculados a servicios básicos, referidos en la Ley del Adulto Mayor, sólo aplican al “universo de los jubilados y pensionados”.

“Error en el texto informativo”

“Leí en los periódicos que los beneficios que actualmente gozan los jubilados y pensionados en servicios básicos se iban a extender a todos los adultos mayores del país, pero en honor a la verdad, eso no es así, y eso preocupa, porque ese error que ocurrió al levantar el texto informativo puede llamar a la confusión”, argumentó.

Según Gutiérrez, se trata de “un error al levantar el texto informativo”, sin embargo, el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y miembro de la Comisión Económica, Francisco Xavier Aguirre Sacasa, interpretó que los beneficios de la ley se extienden a todo el universo de adultos mayores que, según registro de la Red Nicaragüense del Adulto Mayor, está por encima del medio millón de nicaragüenses.

“Yo entendía que esto (los beneficios) era para todas aquellas personas que tenían más de 60 años, porque ésta es la definición que recuerdo sobre Adulto Mayor. Ahí hay un problema, porque si estos beneficios son sólo para los jubilados y pensionados del Seguro Social, entonces no era como nos dijeron”, dijo Aguirre Sacasa.

Además, señaló, ese era el espíritu de la ley, “y hasta donde recuerdo así quedó en el dictamen, es decir, que los beneficios se extendiera a todas las personas --hombres y mujeres--, mayores de 60 años”. Incluso, Aguirre Sacasa recuerda que en el debate en el plenario, el diputado Wálmaro Gutiérrez recalcó esa situación.

De hecho, en la grabación de EL NUEVO DIARIO, cuando se le consultó después de la aprobación de la ley, Gutiérrez insistió en que los beneficios eran para todos los adultos mayores “sin discriminación de ningún tipo”. Puede escuchar sus declaraciones dando click al llamado de Audio/Sonido que aparece debajo de la imagen de esta nota.

Gutiérrez con amnesia

El artículo 7 de la Ley establece los beneficios a que tendrán derecho los adultos mayores. El encabezado de este artículo establece que “sin perjuicio a lo que establece la Constitución Política, la Ley de Seguridad Social, y demás normas jurídicas vigentes del país, son beneficios del adulto mayor los siguientes”, y luego empieza a enumerar todos los beneficios, entre los que incluye el numeral uno, generalizando para todos los adultos mayores, lo que ya está para los jubilados en la Ley 160.

De manera contradictoria, ayer Gutiérrez señaló que “la Ley lo dice textualmente en el artículo siete, numeral uno, que en base a lo establecido en la Ley No. 160, Ley que concede beneficios adicionales a las personas jubiladas, el adulto mayor pensionado del INSS tiene descuento del 50 por ciento en el pago sobre el monto total de las facturas de los servicios de energía eléctrica, 30 por ciento en el pago de servicios de agua potable y 20 por ciento en el pago de servicios telefónicos convencionales”.

“Sentido común”

El parlamentario sostuvo que “por sentido común se entiende que en ese caso aplica sólo para los jubilados y pensionados, recuérdese que en Nicaragua los adultos mayores, de acuerdo con cifras de las organizaciones de adultos mayores, que tenemos en el despacho de la Comisión, se contabilizan en más de 500 mil personas. Imagínese que se necesitaría más de mil millones de córdobas para eso… no tiene lógica”, explicó.

Subrayó en ese contexto que con el beneficio descrito, enfocado en los 18 mil adultos mayores que son jubilados y pensionados, el subsidio es de unos 40.1 millones de córdobas. Así que “no tienen ningún sentido. Por sentido común se entiende que el beneficio de servicios básicos sólo aplica al universo de jubilados y pensionados. El error puede llamar a la confusión y es peligroso”, reiteró.

Sin embargo, lo que dijo el jueves pasado fue totalmente lo contrario, y reiteró que los beneficios eran para todos los adultos mayores “sin ningún tipo de discriminación”.

Otro lío con la salud

Siendo así, otra de las incongruencias de la Ley es lo referente a los servicios de salud, cuyo beneficio establece “recibir atención de calidad en salud, suficiente y preferencial, en las unidades hospitalarias, centros de salud y su domicilio, mediante programas de promoción, prevención, curación y rehabilitación”, pues la legislación no especifica si esta atención se circunscribe a los centros asistenciales públicos o si también incluye a los privados, y, además, si es igual a la de los jubilados, que ya de por sí es limitada.

El artículo dos de la Ley señala que “sin perjuicio de los derechos y beneficios consignados en la Constitución Política y demás normas jurídicas que regulen la materia, esta Ley es aplicable a todos los nicaragüenses nacionales o nacionalizados que hubieren cumplido 60 años o más. La presente Ley es de orden público y de interés social”.

¿Qué quiere decir esto?

El artículo 12 también establece que “las empresas públicas o privadas dentro de su política de responsabilidad social empresarial, deberán destinar recursos económicos y promover acciones que garanticen la aplicación de los beneficios y derechos contenidos en la presente ley a favor del adulto mayor, todo en base a lo establecido en el párrafo final del artículo 7 de la presente ley”.