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Hoy se celebra el Día Mundial de los Humedales, bajo el lema “Humedales sanos, gente sana”. Sin embargo, la situación de los humedales de Nicaragua dista mucho de ser saludable después del paso del “Félix” en el Caribe y de las granjas camaroneras en el Pacifico.

La promesa que hizo el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena), el año pasado, durante la celebración del Día Mundial de los Humedales en el Estero “Padre Ramos”, en el occidente del país, no se ha cumplido, pues hasta la fecha no han sido revisados los planes de manejo y estudios de impacto ambiental de las granjas camaroneras que pululan ese territorio, y las cuales, según los pobladores, han deteriorado la situación del manglar.

Roberto Araquistain, vicetitular de Marena, dijo a EL NUEVO DIARIO que no se ha hecho la revisión de las granjas camaroneras, pero manifestó que el Estado nicaragüense, gracias a la eliminación de las fronteras de Honduras y de El Salvador, iniciará un trabajo trinacional para proteger los esteros de Occidente, los cuales brindan alimentos y son el caldo donde empieza la vida de miles de especies marinas.

“No me gustaría decir que los manglares están deteriorados o devastados, más bien que debido al aumento de la población hay mayor incidencia en ellos, pero vamos a modificar esto con el proyecto trinacional, y seguiremos algunos ejemplos que consideramos válidos, de cómo aprovechar los recursos de forma sostenible, como el de mujeres que siembran conchas, u hombres que cultivan mangle para poder comercializarlo como leña o para construcción”, dijo el viceministro.

Requieren atención
Pese a los proyectos mencionados por el viceministro, Rafael Estrada, encargado de incidencia del Club de Jóvenes Ambientalista (CJA), expresó que no se esta dando la suficiente atención a los humedales en el país, e hizo un llamado a actuar en serio y lo más pronto posible para remediar situaciones que demuestran que los humedales son vistos como cloacas y no como el sitio donde inicia la vida.

“Queremos que se incida en los humedales, de forma que el Estado otorgue importancia a estos sitios y se adhiera a convenios que están relacionados con su fauna y su flora, como la adhesión a la Convención de Especies Migratorias, que protege a las aves cada año durante el recorrido que hacen hacia el sur, y las cuales, a su paso por Nicaragua, son víctimas de cazadores furtivos”, declaró Estrada.

Nicaragua cuenta con ocho humedales de importancia internacional, es decir, que están certificados por la Convención de Humedales Ramsar: Los Guatuzos, en Río San Juan; Cayos Miskitos y Franja Costera Inmediata, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN); Delta del Estero Real y Llanos de Apacunca, Lago de Apanás-Asturias; Refugio de Vida Silvestre, en Río San Juan; Sistema de Humedales de la Bahía de Bluefields; Sistema de Humedales de San Miguelito, y Sistema Laguna de Tisma, en Granada y Masaya.

Recuperación a futuro
El viceministro Araquistain informó que el Marena ha comenzado a trabajar en los manglares devastados por el huracán Félix.

“Hay contaminación en los manglares de la RAAN, eso es innegable, pero hemos comenzado a trabajar en la limpieza, estamos capacitando a los comunitarios para que se convoquen a esta tarea que es costosa y difícil. Siendo positivos, calculamos en base a los estudios de observación que hemos hecho post ‘Félix’, que pasarán alrededor de cinco a diez años para que nuevamente las especies que los habitaban retornen, porque ahorita la cadena alimenticia está rota”, dijo el viceministro.


Qué son los humedales
Los humedales son valiosos ecosistemas que surten de agua potable a las poblaciones, para uso doméstico, agrícola e industrial. Evitan las inundaciones, al filtrar y retener el agua de lluvia; proveen de alimentos mediante la pesca y la agricultura, como los arrozales; sirven como filtros naturales para la contaminación por agroquímicos, sedimentos y otras impurezas; constituyen una importante fuente de ingresos para las comunidades por el ecoturismo, y permiten el transporte acuático tanto de las poblaciones como de sus productos.

Los humedales costeros, como los manglares, brindan protección contra las tormentas, pues evitan la erosión de las playas y retienen la sedimentación proveniente de las plantaciones agrícolas.

Centroamérica cuenta con una gran cantidad de humedales, y algunos de ellos han alcanzado importancia mundial como el Arrecife Mesoamericano, en Honduras.