Martha Vásquez Larios
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La secretaria de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, Zelmira Castro Galeano, mandó ayer una carta al magistrado Sergio Cuarezma, mostrándole su desacuerdo con las declaraciones vertidas por él ante los medios de comunicación, sobre la ilegal radicación del recurso de conflicto de competencia entre poderes respecto al decretazo, avalada por ella.

“Me causa gran preocupación sus afirmaciones, y más aún cuando es de su conocimiento cómo es el trabajo operativo de esta Sala. Como podrá observar en Acta número 17 de reunión de Sala efectuada el 3 de junio de 2009, no se hace constar que usted estuvo presente en la sesión de la Sala, por cuanto de su despacho no justificaron el motivo de su ausencia, sin embargo, los votos y sentencias que se firmaron en la misma fueron suscritos por usted, lo cual no las vicia de nulidad”, reza la carta.

Según el magistrado Cuarezma, Zelmira Castro dio fe pública de la presencia de la magistrada Ligia Molina, en un auto de radicación de expediente, cuando estaba de vacaciones, lo que hace que ese auto carezca de legalidad.

Referente a los argumentos de Castro, los votos y sentencias firmados por él sin estar presente en la sesión, Cuarezma explicó que son procesos totalmente diferentes, ya que la firma de sentencias y votos se dan cuando ya han sido discutidos y firmados en Sala.

“Ese día al que hacen referencia me quedé atendiendo al profesor Demetrius Lee Walker (profesor de la Universidad de Carolina del Sur) y a su asistente, a solicitud de la misma Sala de lo Constitucional”, expresó Cuarezma.

También agregó que tenía todo el derecho de firmar, porque es su deber conocer los expedientes que llegan a la Sala, aún más cuando no está inhibido de conocer un expediente o sentencia por motivo de vacaciones, razón legal, subsidio o
fallecimiento.

“Lamento el proceder de Zelmira Castro, ya que en vez de estar perdiendo su tiempo rebuscando entre viejos archivos (junio 2009) las sentencias que legalmente he firmado como miembro de la Sala de lo Constitucional, debería estar explicando como fedataria pública, de forma verbal o por escrito a la sociedad nicaragüense, sus actos incongruentes como secretaria de la Sala de lo Constitucional, que han comprometido la estabilidad y la reputación de la administración de justicia”, expresó Cuarezma.

Siguió actuando con ilegalidad

Es más --aseguró Cuarezma-- hay una carta del 29 de junio de 2009 del doctor Francisco Rosales, que dice que para notificar auto y sentencias deben contar con cuatro firmas en el mismo sentido y aun así ella (Zelmira Castro) notificó el auto de radicación con dos firmas, pues la de la doctora Molina no es válida. 
En la misiva, Castro reafirma que “soy del criterio que la honra y reputación es lo más sagrado que una persona tiene, y la mejor herencia que puede dejar a su descendencia, por lo que respetuosamente le pido no empañarla”. La funcionaria recuerda que tiene 27 años de servicio en el Poder Judicial, y siempre ha tratado de mantener una actitud respetuosa a sus superiores y de apego a la Constitución.

El día de los señalamientos, la oficina de prensa de la CSJ buscó a Zelmira Castro a petición de los medios de comunicación que esperaban afuera, y ésta se negó y mandó a cerrar la puerta de la Sala “Guillermo Selva”. Fue hasta ayer que hizo pública su posición respecto a los señalamientos, a través de la oficina de Relaciones Públicas de los Juzgados.