Ary Pantoja
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El contrato para la implementación de la lotería electrónica en Nicaragua obliga a la Lotería Nacional a mantener la exclusividad de operación a favor de la Corporación Comercial Canadiense, CCC, por 15 años, --prorrogables por períodos subsiguientes de 7 años--, a través de su “operador canadiense” Canadian Bank Note, CBN; pero si en algún momento Lotería Nacional decidiera suspender esa exclusividad, la CCC retirará el 50 por ciento de los ingresos que le corresponden a la institución benéfica en concepto de “buena causa”.

Conforme con la tabla acordada, por cada 15 millones de dólares en ingresos brutos anuales producto de la venta de los sorteos, la CCC entregará a Lotería Nacional en concepto de “buena causa”, el 12 por ciento. Después de los 15 millones y hasta 30 millones, el 13 por ciento; de 30 millones a 50 millones, el 16 por ciento, y de 50 millones de dólares en adelante en ingresos brutos anuales, el 18 por ciento.

“En el caso de que la Lotería Nacional no pueda o no quiera garantizar que la CCC y su subcontratista goce de exclusividad en la oferta de juegos de lotería electrónica en Nicaragua, el valor a pagar en ingresos de buena causa de la Lotería, expuesto en la tabla anterior, se reducirá en un cincuenta por ciento para el período en que no se mantenga dicha exclusividad”, se lee en el Anexo No. 1 del contrato entre la CCC y la Lotería Nacional.

Exenta de impuestos
Otra de las prerrogativas de la CCC es que la Lotería Electrónica estará exenta del pago de impuestos, por lo que esta situación deberá incluirse en la “Ley Especial para la Regulación y el Control del funcionamiento de las salas de juegos de azar, casinos y máquinas tragamonedas”, cuyo artículo 6 establece las exclusiones de aplicación de la legislación, entre las cuales deberá incluirse la lotería electrónica.

Para que no quede duda, la cláusula 18, acápite 5 del contrato, establece literalmente que “la CCC contará con las mismas condiciones fiscales y municipales de la Lotería Nacional, estando así exenta de cualquier impuesto, tasa o carga, del cual la Lotería Nacional esté exenta. La CCC o su operador local estará obligada a pagar el Impuesto sobre la Renta anual por su operación de la lotería electrónica”.

Todos los equipos electrónicos, software y hardware y otros destintados a la operación de la lotería electrónica también estarán libres de impuestos de introducción al país.

Ley y contrato
Es por ello que en el memorando de entendimiento firmado entre los gobiernos de Nicaragua y Canadá, la CCC hace hincapié en la necesidad de la aprobación de esa ley. Pero, además, en el contrato con la CCC, la Lotería Nacional se compromete a “limpiar” de juegos ilegales el “mercado nacional”.

Otro de los aspectos que llama la atención en el documento comercial es que toda inconformidad contractual entre las partes, se resolverá mediante un arbitraje en Panamá o en cualquier otro país elegido por la CCC.

Evaluación interna no muy halagadora
Por otra parte, una evaluación interna de la Lotería Nacional acerca de la viabilidad de la implementación de la lotería electrónica, no resultó muy halagadora. Al aplicar un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), el contrato con la CCC resultó en más debilidades que fortalezas; de hecho, tiene 16 debilidades y solo una fortaleza.

Una de esas debilidades es precisamente el “castigo” con el 50 por ciento de los ingresos brutos anuales que se le aplicará a Lotería Nacional si concede licencia de operación de juegos electrónicos a otro proveedor. Otra debilidad es que la CCC no otorga ninguna transferencia tecnológica a Lotería Nacional, pues en el contrato queda claramente establecido que la CCC es dueña de toda la tecnología utilizada en la operación de la lotería electrónica.

La cláusula 14 del contrato señala que “Lotería Nacional reconoce que la CCC o el operador local es el propietario de los equipos electrónicos o Software. Toda la propiedad intelectual de logotipos y marcas desarrolladas por la CCC o su operador local para los juegos de lotería electrónica serán propiedad de la CCC o de su operador local, según sea el caso, durante la vigencia del presente contrato”.

Otra de las debilidades determinadas en el análisis la constituye la subcontratación “amarrada” de la CBN por la CCC; además de que la CBN utiliza a la CCC ante el gobierno de Nicaragua para evadir el proceso de licitación pública, que debió hacer la Lotería Nacional si hubiese querido implementar la lotería electrónica por su propia cuenta, pues debía llamar a diversos oferentes internacionales.

Además, según el contrato comercial, la CCC utilizará gratuitamente las instalaciones de la Lotería Nacional –incluyendo las sucursales en todo el país- para instalar sus puestos de venta y demás oficinas administrativas y de atención al público.