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Hace 65 años, el 9 de mayo de 1945, finalizó en Europa el conflicto bélico más sangriento y mortal en toda la historia de la humanidad. Todo empezó la madrugada del domingo 22 de junio de 1941, cuando sin ninguna advertencia, violando el acuerdo de no-agresión, miles de aviones y tanques de las fuerzas armadas de Hitler empezaron el bombardeo a las ciudades y a los poblados de la Unión Soviética (URSS), y las tropas nazis atravesaron la frontera terrestre, sembrando muerte y destrucción.

En la Segunda Guerra Mundial (SGM) participaron 61 Estados, las acciones militares cubrían el territorio de 40 países, las pérdidas humanas sobrepasaron los 50 millones de personas. Cerca de 27 millones de ciudadanos de la URSS perdieron sus vidas. Alemania y sus aliados perdieron casi 12 millones de personas. El holocausto nazi se llevó la vida de más de 6 millones de judíos.

En Rusia conmemoramos cada año el 9 de mayo, el aniversario del final de la guerra que nosotros llamamos la Gran Guerra Patria, y celebramos en esta fecha el Día de la Victoria. Ese día fue el primer día de paz en Europa después de que el Ejército Rojo de la URSS sofocó la última resistencia de las tropas nazi y efectuó la entrada gloriosa a Berlín, para alzar la bandera soviética sobre el Reichstag.

La histórica Alzada de Bandera
El 8 de mayo de 1945, la comandancia militar nazi en Berlin, en presencia de los Altos Mandos del Ejército Rojo de la URSS y de sus aliados --Estados Unidos, Reino Unido y Francia-- firmó el acta de la capitulación general e incondicional de las tropas nazis. De esta forma, los dirigentes de la Alemania nazi reconocieron su derrota en la SGM y cesaron todas las acciones militares.

La SGM fue la lucha global que superó el tamaño de todos los conflictos armados en la historia humana. En sus campos de batalla no solamente chocaron los intereses de los distintos Estados o diferentes ideologías, sino los enfoques diametralmente opuestos e irreconciliables hacia los fundamentos de la existencia de la humanidad. Por primera vez en la historia, se puso en juego la conservación de la vida de pueblos enteros. Las cámaras de gas y los crematorios de los campos de la muerte instalados por los nazis, demostraron claramente qué traía consigo el fascismo, qué futuro preparaba para el mundo su así llamado “nuevo orden mundial”.

La URSS soportó el mayor grueso de las pérdidas de aquella guerra. Cerca de 5 millones de soldados y oficiales del Ejército Rojo fueron hechos prisioneros, de ellos 3,3 millones murieron o fueron asesinados en cautiverio, es decir, 3 de cada 5. Por otro lado, 2.4 millones de soldados y oficiales de Wermacht fueron hechos prisioneros en la URSS, pero de ellos perecieron 450 mil, es decir menos de 1 de cada 5. Lo que disipa el mito de la crueldad rusa.

La maquinaria Nazi en el Frente Este
A veces no se quiere recordar que los principales combates, la mayor parte de la lucha contra el fascismo durante la SGM, los llevaba a cabo la URSS. El Primer Ministro británico Sr. Winston Churchill, escribió sin equívocos que “fue justamente el Ejército Rojo de Rusia el que sacó las tripas a la máquina de guerra hitleriana”. Y los datos históricos lo testimonian claramente. Al inicio de la guerra en el Frente Este contra la URSS, Alemania nazi tenía 154 divisiones armadas, a las cuales hay que sumar 29 divisiones de sus aliados.

En otros frentes de batalla, en Europa, África del Norte, Asia y el Pacífico, Hitler disponía de 60 divisiones. Es decir, la proporción era 183 contra la URSS y 60 para el resto del conflicto. O sea, durante la guerra el 72% de los efectivos del Wermacht estaban en el Frente Este.

La batalla determinante de toda la SGM tuvo lugar casi dos años antes del desembarco de los aliados de la URSS en Normandia, para abrir el Frente Occidental. La lucha encarnizada duró 200 días –del 17 de julio de 1942, hasta el 2 de febrero de 1943 – y entró en la historia bajo el nombre de la batalla de Stalingrado.

La victoria del Ejército Rojo en Stalingrado, a orillas del Río Volga, es la página más gloriosa de las crónicas de la SGM, que significaba el inicio del viraje radical de toda la guerra. Terminó la ofensiva triunfal de las tropas fascistas e inició su expulsión del territorio de Rusia. Fueron creadas las condiciones para el despliegue masivo de la ofensiva del Ejército Rojo en todos los frentes. Con el resultado de la batalla de Stalingrado, la URSS le tomó la iniciativa estratégica a la Alemania hitleriana y la mantuvo hasta el final del conflicto.

La batalla más grande de la historia
La batalla de Stalingrado abarcó un territorio de 100 mil kilómetros cuadrados, en algunas etapas participaron por ambas partes más de 2 millones de soldados, 5 mil tanques, 2 mil aviones. Fue la batalla más grande de la historia. Las pérdidas de vidas humanas que sufrió la URSS fueron enormes; 1 millón 130 mil soldados y oficiales, 600 mil perdieron los alemanes.

A pesar de todas las pérdidas humanas y materiales, en los momentos más dramáticos y difíciles de la guerra, los rusos estaban profundamente seguros de la victoria, luchaban y trabajaban por la paz.

Precisamente, en aquel período en octubre de 1943 en la Conferencia de Moscú, los Cancilleres de la URSS (Viacheslav Molotov), de los Estados Unidos (Cordell Hull) y del Reino Unido (Anthony Eden), lanzaron la idea de “crear en mayor brevedad posible, la organización universal internacional para mantener la paz y la seguridad general, que sería basada sobre el principio de la igualdad general de todos los Estados amantes de la paz y cuyos miembros pueden ser todos aquellos Estados, tanto grandes como pequeños”

Estos esfuerzos fueron seguidos en la Conferencia de Teheran entre Stalin, Roosevelt y Churchill, después en la Conferencia de Doumbarton Oxe en Estados Unidos, en agosto-septiembre de 1944, donde la URSS presentó un proyecto detallado de tal organización internacional. El proyecto fue presentado en la Conferencia de Yalta en febrero de 1945 y finalizaron en junio de 1945 en San Francisco, con la firma de la Carta de las Naciones Unidas por los representantes de 50 Estados, entre los cuales está Nicaragua.

Nuremberg
Al finalizar la guerra, para determinar y revelar la esencia del fascismo hitleriano, demostrar sus planes de liquidar a Estados enteros y a sus pueblos, fue creado el Tribunal Internacional, que en 1945-1946 sesionó en la ciudad alemana de Nuremberg.

En el banquillo de los acusados fueron sentados los principales dirigentes nazis. Como base del veredicto acusatorio fue puesto el concepto de la conspiración creado por los acusados con el fin de conseguir la dominación mundial. En el transcurso de 403 sesiones abiertas, el Tribunal, sobre la base de documentos y testimonios, analizó los principios del derecho internacional, los argumentos de las partes e investigó toda la actividad criminal del régimen nazi durante más de 12 años de su existencia.

Por primera vez en la historia, la agresión fue reconocida como el mayor crimen contra la humanidad. El Tribunal condenó a la pena capital a los principales criminales de guerra; Goering, Keitel, Ribbentrop, Kaltenbrunner, Yodle, Rosenberg, que fueron ejecutados y los demás criminales fueron condenados a varios años de cárcel.

A veces se escuchan opiniones de que la guerra podía haber sido evitada si la URSS hubiese actuado de manera más contundente, en vez de firmar en 1939 el pacto con Alemania conocido como el pacto Molotov-Ribbentrop, y que supuestamente complacía al agresor. Quien opina así, quiere ocultar la historia y los hechos.

Desde 1933, cuando Hitler llegó al poder en Alemania, la URSS, conciente de la amenaza creciente en Europa, no escatimaba esfuerzos para unir a varios Estados en su lucha contra el fascismo. Por otro lado, el poderío industrial y económico de la URSS no era contrincante frente a la amenaza hitleriana. Es importante recordar que en 1933, a sólo 12 años después de la salida de la URSS de la destructora guerra civil, que a su vez siguió la Primera Guerra Mundial, nuestro país solo empezaba en aquellos años su desarrollo industrial.

El acuerdo Molotov-Ribbentrop
Para agosto de 1939 estaba claro para Stalin que la amenaza de la guerra entre Alemania nazi y la URSS era creciente y la economía del país todavía era débil. Moscú necesitaba más tiempo para levantar su potencial industrial, construir modernas fábricas, crear nuevas ramas de la industria. Por su parte, Alemania entendía también lo que significaría una guerra contra la URSS, con conflictos con otros Estados y en aquel entonces prefirió no arriesgarse.

De tal modo que en el verano de 1938, Alemania presentó a la URSS una propuesta de firmar un acuerdo de paz, la idea finalmente fue aceptada por Stalin. El 23 de agosto de 1939, los cancilleres de la URSS y de Alemania Molotov y Ribbentrop, firmaron en Moscú el Acuerdo de No Agresión, Amistad y Fronteras con vigencia de 10 años. Como la historia ha testimoniado, el pacto le permitió a la URSS, dos años más de vida pacífica y desarrollo.

Al tratar el tema de la victoria en la SGM subrayamos y apreciamos altamente el papel relevante de todos los aliados de la coalición antihitleriana y ante todo el papel del Reino Unido, los Estados Unidos, Francia y de muchos otros. Es nuestra victoria común.

La creación de la Coalición Antihitleriana puede ser considerada como el logro diplomático más grande de sus tiempos. El día después de que las tropas fascistas emprendieron el ataque a la URSS, el Primer Ministro británico Winston Churchill declaró el apoyo de su país a la URSS en su lucha contra los agresores. Dos días después, el presidente de los EU, Franklin Roosevelt, también se pronunció en ese sentido. Desde Londres el presidente de la Francia Libre Charles De Gaulle, también dio su apoyo a la URSS.

El primero de enero de 1942, varios países centroamericanos, incluida Nicaragua, firmaron “La Declaración de Naciones Unidas” y prometieron dirigir todos los recursos económicos y militares para luchar contra el fascismo. La coalición se convirtió en el ejemplo de la unidad de los Estados de diferentes ideologías y sistemas políticos ante la amenaza común mortal. A los enemigos del fascismo, les reunió la comprensión de que es necesario oponerse al mal sin escatimar ningunas fuerzas para eso, sin admitir ningunos compromisos y concesiones. Hasta hoy día, esta lección en gran parte mantiene su actualidad.

Luchar por paz y seguridad
La Asamblea General de la ONU en su resolución del 22 de noviembre de 2004 ha proclamado los días 8 y 9 de Mayo los “Días de Memoria y de Reconciliación”.

Recordamos a todos los caídos y muertos en la SGM y veneramos a los veteranos que siguen hoy día con nosotros, porque tenemos un deber eterno hacia todos ellos, quienes han salvado a la humanidad del fascismo, han garantizado nuestras vidas, nuestra libertad y nuestro futuro. También recordamos para que no se repita nunca más aquella tragedia, para evitar crear las condiciones que podrían llevar a otro conflicto mundial.

Para vivir en paz hay que luchar por la paz. Por esta razón es tan importante luchar contra las nuevas amenazas como son el terrorismo, narcotráfico, tráfico de armas y personas, así como liberar al mundo de las armas nucleares. Es importante educar a la juventud a identificar y entender estas amenazas. Si conseguimos un enfoque común hacia estos retos, garantizaremos paz y seguridad para nuestros niños y nietos.


*Embajador de Rusia en Nicaragua