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Dos sujetos vestidos de policías, con chalecos verdes de agentes de Seguridad de Tránsito, y dos más de civil, asaltaron en la carretera Granada-Masaya, a la altura del kilómetro 40, a la secretaria nacional de la Asociación de Promotores de la Cultura, la ex diputada y ex directora ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Cultura, Emilia Torres Aguilar, llevándose la camioneta doble cabina, Hilux placas M 099306.

Torres Aguilar declaró en las oficinas de Seguridad Pública de la Policía Nacional en Granada, después de hacerlo en la gendarmería de Masaya, de donde la trasladaron a esta ciudad.

El robo con intimidación ocurrió el viernes 7 de los corrientes a eso de las 10:30 de la noche, cuando el conductor Carlos Flores, atendiendo la señal lumínica de los falsos oficiales --que incluso tenían colocados dos conos anaranjados en la vía-- detuvo la camioneta. De inmediato los supuestos agentes le solicitaron documentos, entre ellos la licencia de conducir, la circulación y el seguro.

Extrema violencia
Acto seguido, el “policía” bajó al chofer de la Hilux y lo llevó a la parte trasera del vehículo. En tanto, el otro uniformado --que presuntamente estaba revisando un automóvil color oscuro pocos metros más adelante-- llegó hasta donde Torres estaba sentada en la cabina de la camioneta, en el asiento delantero, y le pidió que se saliera. Ella abrió la ventanilla y el “policía” le abrió la portezuela y lanzó a la ex diputada al suelo.

El mismo uniformado abrió la puerta trasera del vehículo, y obligó a la nuera de Torres, de nombre Jessica, que tenía en sus brazos a su niña de 14 meses, a bajarse, pero ella se resistió, argumentando que estaba al lado del paso vehicular y la podían atropellar.

El atracador sacó un arma automática, la montó y amenazó a la joven, bajándola con la menor. Flores intentó auxiliarlas, pero lo tiraron al suelo y le propinaron dos golpes en la cabeza con la cacha de la pistola.

“Fue cuestión de segundos o de minutos, un operativo rápido”, manifestó Torres Aguilar, indicando que pudo ver cuando el sujeto del automóvil al que presuntamente estaban requisando, se dirigió hacia ellos, subió a la camioneta y se hizo cargo del timón. En tanto, uno de los uniformados subió a la tina de la misma y el otro en la cabina, acelerando. Los dos vehículos desaparecieron del lugar en cuestión de segundos.

Celular en bolsa de pantalón
Torres relató que se asustó, pensando que se habían llevado en la Hilux a su nuera, a la niña y a dos muchachas más que iban en el asiento trasero, por lo que se levantó de donde la dejaron tirada en el suelo y comenzó a gritar en medio de la oscuridad, obteniendo la respuesta de sus otras acompañantes y del chofer Carlos Flores.

“Fue una suerte que no se percataron de que en la bolsa baja de mi pantalón tenía el celular, con el cual me comuniqué con mis amigos Felipita Cermeño, Directora de Cultura de Masaya, y con el ex alcalde Orlando Noguera, en tanto mi nuera lo hacía con su esposo, Salvador, que se encontraba en una casa en el kilómetro 14 y medio de la carretera Managua-Masaya. Todos llegaron minutos después y nos fuimos a Masaya a poner la denuncia”, declaró.

El vehículo fue circulado por las autoridades policiales de Masaya y de Granada esa misma noche. A Torres se le llevaron también una computadora portátil con numerosos trabajos, su cartera con documentos personales, una cámara fotográfica digital, tarjetas de crédito y el bolso de su nieta.

Colaboración