Heberto Jarquín
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Bluefields / RAAS
La población observa con incertidumbre la labor de la comisión interinstitucional que investiga las causas del incendio que el jueves arrasó con cuatro inmuebles ubicados cerca del muelle municipal de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur, y que llegó a la conclusión de que el siniestro pudo ser ocasionado por la acumulación de gases inflamables en un recinto poco ventilado.

El informe preliminar indica que tres personas resultaron afectadas directamente y una permanece en el hospital tras haber inhalado mucho humo. En tanto, la comisión valoró que el despachador de gasolina que estaba de turno al momento de producirse la primera explosión, sobrevivió de milagro.


Recuento
Cuatro hangares de pangas y un expendio de combustible fueron devorados por las llamas, y dos terminales portuarias también resultaron dañadas. El empresario del transporte acuático, Wendelyn Vargas, declaró que hasta el momento ha logrado cuantificar en 300 mil córdobas sus pérdidas, pero teme que lleguen a un millón.

Según el recuento de la comisión investigadora --conformada por los bomberos, la Policía, Gobernación y la alcaldía de Bluefields--, además de 10 barriles de gasolina, en el expendio ilegal de combustible también explotaron ocho cilindros de gas butano y unos 10 chimbos de oxígeno.

Incertidumbre
Aunque la ministra de Gobernación Ana Isabel Morales --que se encontraba en Bluefields durante el incendio-- prometió aplicar mano dura contra los expendios ilegales de combustible, no se ha definido un plazo para reubicar a las gasolineras artesanales ni un tiempo determinado para crear condiciones óptimas en estos establecimientos.

Morales dijo que propondrá la creación de una delegación del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) en Bluefields, para que regule el funcionamiento de los expendios de combustible.

En tanto, el jefe de los bomberos de esta ciudad, teniente Jorge Martínez, aseguró que las gasolineras tienen que contar con edificios de concreto, estructura de perlines y techo de zinc. También hizo énfasis sobre las precarias instalaciones eléctricas.

Sin embargo, algunos ciudadanos de Bluefields se han mostrado temerosos, tal es el caso de la señora Alejandra Urbina, quien dice que las autoridades no deben esperar otra catástrofe para ordenar los expendios ilegales de combustible.