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San Francisco, California
Pocos recordaban el asesinato de la niñita Elsie Suárez Aguilar, supuestamente en febrero de 1984, por parte de su propio padre, William Suárez López (hoy de 58 años), nicaragüense, y quien aparentemente convenció a su esposa Ruth de que la niña había muerto al caer y ahogarse en la tina de baño. Para evitar acusaciones de abuso infantil o negligencia, la enterró bajo el piso del dormitorio de la casa que habitaban con dos hijos más.

El caso cobra vigencia tras un reportaje investigativo presentado por el programa Aquí y Ahora, de la cadena nacional de televisión hispana, Univisión, con entrevista al tío de la niña, José Lorenzo Vallecillo, y a su esposa María Eugenia. Ambos criaron a Elsie de meses de nacida en Nicaragua, y al entregársela a William Suárez y a su mujer en Miami, adonde se habían establecido, se enteraron de que la vida de la criatura era un infierno, pues el padre la golpeaba furioso de “celos” porque la niña no lo llamaba “papá”.

Un retorno sospechoso
Fue Vallecillo quien comenzó a sospechar de algo tenebroso, al saber que William y su familia habían partido sorpresivamente de regreso a Nicaragua, en una época de guerra en esa nación, y cuando la gente estaba saliendo y no regresando.

Al paso de los días comenzaron a surgir coartadas falsas y a aumentar las sospechas.

Cuando a Suárez le preguntaron en Nicaragua (se dice en Granada) por la niña más chiquita, dijo que al pasar por México su vuelo tuvo atraso, y al salir a las calles de la ciudad un auto se la había matado, por lo que había tenido que sepultarla en ese país.

Fue hasta que una hermana de Suárez denunció a la Policía de Miami que su sobrina estaba desaparecida y posiblemente muerta, que comenzaron las pesquisas y las divisiones familiares.

Testimonio de maltrato
Las acusaciones también llegaron de Vallecillo, y lo reiteró en la entrevista televisiva que le hicieron en Aquí y Ahora, donde dijo que en sus relatos a los investigadores, les informó del maltrato que le daban a la niña, a gritos y golpes que le dejaban marcas.

Álvaro Espinosa, un detective privado contratado por los tíos de la niña, supo que los Suárez, al huir a Nicaragua vía aérea no tuvieron escala en México. Espinosa supo del hecho a través de su amigo Leonardo Cantón, a quien Vallecillo le hacía trabajos de carpintería, y desde entonces tomó particular atención en el caso de la niña, e hizo amistad con los adoloridos tíos.

Otro elemento de sospecha fue que el piso del dormitorio de la casa que habitaban, estaba recién construido o reparado.

Descubren restos de niña en la casa
Era el miércoles 12 de junio de 1986, cuando detectives de Homicidio, de la Policía de Miami, encontraron el cuerpo de la niña de dos años y un poco más de dos meses de edad, tras remover el piso de linóleo de la habitación donde dormían sus padres, y perforar una plancha de concreto que cubría un hoyo de unos 4 pies de profundidad.

Los investigadores tuvieron que usar sus manos para encontrar los restos de la infante Elsie Suárez, envueltos en una sabana blanca, dice un informe oficial.

Vallecillo dijo a la Policía que Suárez tenía 13 días de haberse ido con su esposa e hijos a Nicaragua.

Admite haber sepultado, pero…
Un investigador contactó telefónicamente en Nicaragua al sospechoso, quien admitió haber sepultado a su hija dentro de la casa, poniendo de coartada que la niña había sufrido un golpe en la cabeza al caer y morir ahogada en la tina de baño; que tuvo miedo de que las autoridades no le creyeran, pues al parecer ya había denuncias de que maltrataba a la pequeña.

Las autoridades, imposibilitadas de solicitar extradición de este personaje --porque no hay ese acuerdo entre los dos países--, aunque enviaron oficios legales a un juzgado nica --donde seguro quedó encarpetado--, sólo emitieron orden de captura por sospecha de homicidio contra William Suárez López.

El caso ha sido manejado con hermetismo, y la prensa de hace 20 años poco lo tomó en cuenta, a excepción de un par de publicaciones en archivo que hemos visto de The Miami Herald escritos por Joan Fleishman en inglés; y un poco más reciente un cable de AP, y por último una nota de La Nación, de Costa Rica. Cabe indicar que el caso tiene muchos elementos aún no clarificados, y por tanto en las pocas notas que se han escrito al respecto, existen variantes de fechas y versiones declaradas.

Sospechoso tras las rejas a un paso de la justicia
Cuando el paso de los años (21) parecía haber dejado el asesinato de la niña Elsie Suárez en la impunidad, el brazo de la ley ha alcanzado al sospechoso del hecho, gracias a que la Policía Internacional --mejor conocida como Interpol, que tiene afiliada a 186 naciones de acción permanente e indefinida-- dio respuesta a la notificación que dos décadas atrás tenían de la Policía de Miami, atrapando al nicaragüense William Suárez López, en el barrio Las Brisas de La Guácima, Alajuela, Costa Rica.

En una investigación especial de END y recopilación de datos del caso, que por cierto son escasos, encontramos el informe de Interpol, que dice que Suárez entró a Costa Rica por primera vez en 1989; en 1991 regresó con familiares, y desde entonces vivía en esa nación, donde se dedicaba a vender huevos casa por casa y a reparar calzado. La captura por Interpol tuvo lugar hace menos de cuatro meses, cuando regresaba a su casa en La Guácima, Alajuela, al noroeste de San José. No opuso resistencia.

Pedido de extradición
Interpol lo ha entregado a las autoridades policiales en San José, Costa Rica, donde hay un pedido de extradición a Estados Unidos, para juzgarlo por el homicidio de su propia hija: Elsie Suárez.

Existe la hipótesis policial, escrita en esa época, de que Suárez habría golpeado salvajemente a su hija, y para evitar que los vecinos escucharan sus gritos, le introdujo un trapo en la boca, la metió al cuarto de baño y la ahogó.

Hay documentación de que en Granada, Nicaragua, ante el juzgado de Instrucción Policial admitió la muerte de su hija, pero nunca fue juzgado e ignoran cómo lo dejaron libre.