Mauricio Miranda
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Un nuevo flanco de batalla se declaró ayer entre miembros departamentales y municipales de la Cruz Roja Nicaragüense (CRN) y doña Esperanza Bermúdez, su presidenta, con la ejecución del Plan Playa 2008, dentro de lo que se considera la peor crisis que ha atravesado el organismo de socorro en sus más de 70 años de historia.

La oposición a Bermúdez solicitó urgentemente a las instituciones y empresarios privados, que las donaciones que vayan a aportar para la ejecución del plan, sea entregada de forma directa a las filiales en los departamentos, y no a la sede central en Managua, “porque después no rinden cuentas”.

“Las filiales estamos pidiendo a los donantes que, para el Plan Playa, los recursos se los entreguen a las filiales respectivas, que no los entreguen a la sede central porque nos quiebran. Después no rinden cuentas”, aseveró ayer Belma Rojas, presidenta de la filial de la Cruz Roja en Matagalpa.

“Estamos haciendo un llamado urgente, estamos lanzando un SOS, antes que entreguen las donaciones: que por favor no las entreguen a la sede central”, alertó.

Harán pronunciamiento

Edgard Bermúdez, presidente de la filial en Jinotepe, secundó: “Vamos a lanzar un pronunciamiento. Acuérdese de que el Plan Playa lo hacemos en las cabeceras departamentales y en las filiales, y toda la vida las donaciones han quedado en Managua”.

“Entonces, si van a donar, que por favor distribuyan la ayuda en las filiales que tienen mayores responsabilidades en las playas en su territorios. Porque ese es el problema, esa señora no entrega cuentas. Todo es clandestino”, afirmó.

Esa fue una de las conclusiones a las que llegaron 23 representantes de la CRN de distintas partes del país, tras una reunión.

Según Bermúdez, durante el verano, la sede central ejecuta dicho plan únicamente en las playas de Masachapa, Pochomil, y el balneario El Trapiche. “En el resto del país lo hacemos nosotros”, aseveró.

Ni Bermúdez ni Rojas pudieron indicar a END cuánto recibe la institución humanitaria en donaciones cada año para el Plan Playa, porque, según ellos, la administración de doña Esperanza les niega la información financiera.

Quisimos conocer la opinión de Ricardo Morales, hijo de doña Esperanza y a la vez su asesor, pero no respondió las llamadas a su teléfono celular.

Este nuevo y grave impasse, surge justamente cuando la credibilidad de la CRN está por el suelo, dentro y fuera del país, según se refleja en informes y correspondencia, elaborada por autoridades vinculadas a la institución.

Denuncias delicadas por venta de “chatarras” y los recursos del Banco de Sangre

Los señalamientos de malversación de fondos, de nepotismo y de tiranía en su contra, doña Esperanza Bermúdez los responde con acusaciones de transgresión a los estatutos y normativas, y de asociación para atentar contra su “buena administración”.

Denuncias no confirmadas, señalan que la presidenta de la CRN y personas allegadas a ella se han beneficiado con la venta de vehículos reportadas como “chatarra”. “Pero luego te das cuenta de que los vehículos no son chatarras, que están en buen estado”, señaló una fuente de la institución.

Otro grave señalamiento es la supuesta utilización incorrecta de los recursos del Banco de Sangre en Managua, el cual se encarga de suministrarla a los hospitales y clínicas en todo el país.

END le preguntó a René Lauer, jefe de la Cooperación de la Oficina del Gran Ducado de Luxemburgo en Managua, si existían reportes por malos manejos sobre los recursos obtenidos con la sangre donada, pero éste negó alguna anomalía.

“Refiriéndome a eventuales malos manejos de fondos por parte de la Cruz Roja, le tengo que informar que el proyecto colabora con el Servicio Nacional de Sangre (SNS), y que para garantizar dicho servicio se estableció una contabilidad separada. Las cuentas del SNS se gestionan de manera transparente”, afirmó Lauer.

Peor crisis en su historia

Rojas reconoció que en sus más de 70 años de historia, desde el 10 de enero de 1934, la institución de socorro jamás había atravesado una situación tan crítica y tan alarmante.

“Ha atravesado muchas crisis, pero así como ahora, nunca. Yo estoy dentro desde 1979, y nunca hubo una crisis a nivel nacional como ahora”, aseguró.

Rojas reconoció que en el pasado surgieron quejas contra algunos miembros, pero que éstas no tuvieron mayores consecuencias. “No llegaron a lo que se está llegando ahora”, dijo.

Y añadió: “Doña Esperanza pudo haber salido por la puerta de enfrente, pero no va a ser así. Va a salir, por una rendijita, tal vez”.

Desde 2002 situación ya era caótica

El 8 junio de 2002, miembros de la CRN de todo el país finalizaron un taller de evaluación sobre el rendimiento y la operatividad del organismo. Del informe se concluye que la situación desde entonces ya era caótica.

“Falta de control y de transparencia en manejo de recursos, centralización en las tomas de decisiones, mala administración de fondos, falta de motivación, voluntariado, burocracia, falta de disciplina, y falta de recursos”, fueron los principales problemas detectados de acuerdo al documento.

¿Cuáles fueron las causas? Falta de honradez y de fiscalización en el manejo de recursos, personal no capacitado, mala comunicación, protagonismo, dictadura y falta de planificación.

También los gastos indebidos, personal supernumerario, falta de definición de objetivos, nepotismo, centralismo, falta de liderazgo, falta de trabajo en equipo, miedo a perder el poder, desorden, deficiente suministro de equipo, y falta de manuales de funciones, de acuerdo con el informe.

En algunas delegaciones, como la de Tipitapa, las carencias económicas son alarmantes. Según constató in situ END, en esa filial no cuentan ni siquiera con una ambulancia, y los pocos ingresos por el alquiler de parqueo y los aranceles por los exámenes de sangre y de la vista, apenas cubren el salario de los tres empleados que allí laboran, y los servicios básicos.

“Toda la vida han pedido ayuda, pero nunca les dan nada. Imagínese que el papel que se usa hasta se tiene que comprar en la sede en Managua, porque ni siquiera eso les dan”, señaló una fuente que coopera con la Cruz Roja en esa ciudad.

“Por eso es que no hay voluntad, y los donantes se van. Todo lo que ha pasado es una zanganada”, se lamentó la fuente.

“Crisis es inventada”

Sin embargo, según dijo Ricardo Morales a finales de la semana pasada a este periódico, la crisis en la CRN es producto de publicidad odiosa y negativa. Y sostiene que “todo está funcionando maravillosamente”.

“Los donantes tienen plena confianza en la efectiva ejecución de los programas; en la transparencia en el uso de los fondos; y a pesar de la imagen tergiversada del organismo, el trabajo operativo no se ha afectado en lo más mínimo”, aseguró.

Tampoco corre peligro la ayuda internacional, afirmó. “Hay mucho apoyo: españoles, italianos, canadienses, el CORI (Comité Regional Interamericano de la Cruz Roja), que son los que están atentos en caso de un desastre, todos ellos ahí están”, puntualizó Morales.