•   GRANADA  |
  •  |
  •  |
  • END

En medio de cánticos y anécdotas, familiares, amigos y allegados le dieron la despedida al sacerdote jesuita Álvaro Argüello, quien fue sepultado la mañana de ayer en un mausoleo de la ciudad de Granada, donde también descansan los restos de los curas que pertenecieron a la Compañía de Jesús.

La misa de cuerpo presente se realizó a las diez de la mañana en la iglesia de Xalteva, en presencia de muchos de los ex alumnos del Colegio Centroamérica, donde lo recuerdan con mucho cariño.

“Un hombre comprometido con las actitudes sociales del pueblo de Nicaragua, talentoso y de vasta cultura. Imagino que los jesuitas deben sentirse muy orgullosos con la labor educativa y social del padre Argüello”, expresó el ex alcalde de esta ciudad, Jerónimo Chamorro.

Su trabajo en el Instituto de Historia de Nicaragua de la Universidad Centroamericana, UCA, también le dejó muchos discípulos que le siguieron y acompañaron, incluso durante su enfermedad.

Doña Gloria Álvarez recuerda que llegó a trabajar con él en 1987, y desde entonces se ganó el respeto y admiración no sólo de ella, sino de todos lo que ahí laboraban.

Predicó con el ejemplo

“No enseñaba con palabras; enseñaba haciendo las cosas. Tenía mucha disciplina: si su entrada era a las 7 de la mañana, a esa hora lo encontrábamos, por tanto, nosotros debíamos hacer lo mismo. No comía y no bebía dentro de la biblioteca. Un hombre que no gritaba, no reclamaba, predicaba con el ejemplo”, recordó doña Gloria.

Su hermana, Silvia Argüello, tampoco pudo dejar de manifestar lo especial que fue el sacerdote. Lo describió como una persona sencilla y humilde. “Yo nunca le escuché un quejido en su enfermedad o en su agonía. Nosotros le preguntábamos, pero él nunca se quejó. Mi hermano era muy lindo”, rememoró. 

Comunidad cultural dolida
El Centro Nicaragüense de Escritores comparte el dolor de la comunidad cultural de Nicaragua, ante tres sensibles fallecimientos: Salvador Cardenal Vargas, descendiente de don Salvador Cardenal Argüello, y padre del hace dos meses fallecido guardabarranco, Salvador Cardenal Barquero, se despidió de nosotros al inicio de un concierto ecológico la tarde del domingo 23 de mayo.

Ecología, canto e historia de la música universal, son raíces inolvidables de esta familia tan ligada a Radio Guegüence, y a la admiración y respeto de todos, cantores también al fin y al cabo.

El padre Álvaro Arguello S.J. falleció la mañana del lunes 24 de mayo. Damos nuestro pésame a la Compañía de Jesús por la partida de este gran maestro de generaciones, que de sus 77 años dedicó 59 de Compañía a servir al prójimo con singular espiritualidad. Damos nuestro pésame al Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (Ihnca), a cuyo proceso de constitución contribuyó después de haber sido director del Instituto Histórico Centroamericano. La historia misma de Nicaragua está de duelo, pues somos una multitud de nicaragüenses quienes a él debemos nuestro conocimiento.

Ese mismo lunes 24 de mayo, también por la mañana, falleció doña Carmen Toledo, esposa del médico y escritor Armando Incer Barquero, uno de los inolvidables fundadores del Grupo “U” de Boaco. Por haber sido ella aliento y sostén de las aventuras espirituales de su marido, merecido es el lugar que para nosotros ocupa en el corazón agradecido de quienes tenemos como oficio leer y escribir, entre los que nos encontramos no pocos que jamás olvidaremos su alegría de anfitriona, cuantas veces pasamos por su acogedora casa en Boaco.

Decía el padre Ángel Martínez Baigorri S.J.: “El Paraíso está en el corazón de los amigos”. Téngase la seguridad de que los tres están ahí.

Managua, 24 de mayo de 2010.
Luis Rocha Urtecho
Presidente
Centro Nicaragüense de Escritores