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Corresponsal Costa Rica

Ya están de regreso. Las siamesas Yurelia y Fiorella separadas con éxito el pasado 12 de noviembre retornaron a Costa Rica con su madre nicaragüense, María Elizabeth Arias y su hermana Cynthia, quien ayudó en el cuido durante últimas semanas.

Las niñas lucieron muy bien, y su madre irradiaba felicidad al llegar al país y mostrar que sus niñas habían sido separadas. En todo momento agradeció a la Fundación Mending Kids Internacional, a los doctores del Hospital Infantil Lucile Packard, las oraciones de ticos y nicas, y a Sor María Romero.

Al ser presentadas ante los medios de comunicación, Cris Embleton, representante de la Fundación que se hizo cargo de los gastos, cirugía y tratamiento mientras estuvieron en California, dijo que el hecho de que estén de regreso es un mensaje de que las niñas están bien de salud y que se han recuperado satisfactoriamente.

“El motivo por el cual ya ellas se encuentran en su país, es que ya pueden caminar y han respondido satisfactoriamente. Ellas permanecerán dos noches más en el hotel para luego reencontrarse con sus hermanos”, indicó la funcionaria.

Lo anterior, porque ambas estarán siendo sometidas a chequeos y observaciones, por si se presenta alguna complicación por el viaje realizado y para que descansen mejor. Incluso, una de ellas tenía atención especial al presentar fiebre por un resfrío.

Yurelia y Fiorella arribaron a eso de las once de la mañana, y de inmediato las trasladaron a un hotel cercano. Fue hasta pasadas las cinco de la tarde que se brindó una conferencia de prensa para compartir con los periodistas.

Cris confirmó que la semana pasada las niñas fueron llevadas a Disney World, y como anécdota dijo que Yurelia “casi no lo disfrutó porque se tapaba los ojos porque le daba miedo”. Caso contrario fue Fiorella, que sí “lo disfrutó muchísimo”.

Por otra parte, informó que las gemelas deberán continuar con su recuperación de terapia, la cual se hará en el Hospital Nacional de Niños. “Ellas traen ya definido el proceso de recuperación desde el Hospital Lucile Packard y lo van a continuar aquí”, reiteró. A su vez, dejó claro que ahora el proceso de recuperación y desarrollo de las niñas estará a cargo de las autoridades correspondientes.

“El trabajo de Mending Kids aquí termina, porque ellas fueron separadas exitosamente, pero se requerirá de una cirugía para corregir las cicatrices que les puedan haber quedado”, planteó.

Por su parte, la nicaragüense María Elizabeth, mostraba en su rostro la alegría que le invadía estar de regreso con “el milagro” de ver separadas y con vida independiente a sus hijas.

“Quiero agradecer a la Fundación y a todo el personal del hospital de Palo Alto, tanto apoyo que nos han dado, y también a los pueblos de Nicaragua y Costa Rica; y también a la Sra. Margarita Guerrero (madrina de las niñas), porque ella ha sido mi apoyo moral, económico y espiritual”, expuso en sus primeras palabras a los medios, tras haberse ido a California el pasado 25 de agosto.

Dio las gracias a Sor María Romero “que guió las manos de los doctores en la operación, porque me escuchó las oraciones”, y que ahora espera que tanto los nicaragüenses como los costarricenses le sigan apoyando para que Yurelia y Fiorella puedan terminarse de recuperar.

“Gracias a los medios de comunicación. Ya sólo falta el tiempo de terapias para ver cómo evolucionan mis niñas”, agregó, mientras sostenía en brazos a ambas.

“Gracias a Dios salieron bien de la operación y ahora están aquí. Esperamos seguir contando con el apoyo de todos, porque ahora comienza una nueva etapa para ellas, y eso implicará muchos gastos”, comentó contento el padre de las niñas, José Luis Rocha.

Ambos padres esperan que el gobierno de Nicaragua les suministre algún tipo de ayuda, pues su presencia ha sido casi nula desde hace casi un año. “Que recuerden que también son nicaragüenses”, sostuvieron.


leonelmen@gmail.com