•  |
  •  |
  • END

Una de las grandes críticas al Sistema Penitenciario Nacional es la necesidad de reeducar a los privados de libertad para su reinserción a la sociedad, y por eso, en la Cárcel Modelo este año se abrirá el curso de estudios universitarios en la carrera de agricultura y desarrollo rural.

Para implementar los estudios superiores, el penal contará con el apoyo de la Universidad Nacional Agraria (UNA), que dispondrá del personal docente necesario para impartir clases a 40 privados de libertad en aulas de la cárcel de Tipitapa.

El rector de la UNA, Telémaco Talavera, señaló que las clases iniciarán el 11 de marzo, y no sólo están a la disposición de adaptar el pensum a las condiciones de seguridad, sino que también, como presidente del Consejo Nacional de Universidades, llevará la propuesta a las otras casas de estudios superiores para dar oportunidad a los reclusos de optar a diferentes carreras.


La misión de reeducar
El alcaide Óscar Molina, director del penal, indicó que la misión en la “Modelo” no sólo es el castigo, sino reeducar, y al privado de libertad que cumple su condena ofrecerle una alternativa productiva en la vida social.

“Este lunes iniciamos el año lectivo en alfabetización, primaria y secundaria, con 470 alumnos. Ya hemos sacado promoción de bachilleres, pero esto es más útil para aquellos reclusos que están cerca de salir, sin embargo, a quienes tienen condenas largas resulta ineficiente prepararlos y luego dejar que esos conocimientos queden en desuso, haciendo que pierdan su perspectiva inicial”, expresó Molina, agregando que, por eso, por primera vez en un penal nicaragüense se está implementado esta modalidad impulsada por el subalcaide Darling Morales.

Para este proyecto, el director de la “Modelo” solicitó el apoyo de librerías y de distribuidoras de artículos escolares, o de quien tenga la voluntad de ayudar, para que los privados de libertad puedan cambiar, dándoles una opción de vida.

“Para que los internos apliquen a los estudios, en primer lugar está la voluntad de superación y el comportamiento, sin importar el tiempo de su condena. No discriminamos a ninguno, sea cual fuere el delito que cometieron”.

Según José Ibarra, jefe de la sección educativa del penal, los alumnos están entre los 20 y los 60 años. En el caso de la alfabetización, el año pasado contabilizaron a 200 analfabetos, que redujeron a 20, y esperan que esta cifra sea finiquitada este año bajo el programa “Yo sí puedo”.


Deseos de superación
Sobre esta oportunidad educativa, los internos dijeron sentirse agradecidos por lo que esto representa para ellos. “La educación hace más libre al ser humano. Aunque estemos privados de libertad esto nos permite desarrollarnos. Ya terminé el bachillerato y voy a estudiar la carrera universitaria, esto es un estímulo para cada uno de nosotros. Uno no tiene por qué estar resentido con la sociedad, tenemos que pedir perdón a las personas que hemos dañado y reivindicarnos por lo que hemos hecho”, expresó Edgard G. M., quien tiene una condena de 20 años.

Por su parte, el leonés Luis V. M., dijo que luego de bachillerarse en la “Modelo” se sentía frustrado por no ver la posibilidad de prepararse mejor, hasta que se implementó el proyecto de los estudios universitarios.

“Estoy encantado, y si logro obtener la licenciatura buscaré cómo desarrollarme como profesional. De mi condena --de 15 años--, ya llevo 6 privado de libertad, y son 5 años de estudios, así que espero poder terminar, y al poco tiempo lograré ser un mejor elemento útil a la sociedad”.