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A pesar de la acuciosa labor de las autoridades policiales de San Rafael del Sur, continúa sin esclarecerse la muerte del pequeño de cinco meses, que, misteriosamente, apareció con una fractura en una de sus piernas. Los oficiales tienen dos hipótesis: la primera, que están ante un caso de parricidio, y la otra es que el niño tenía problemas congénitos.

“Ni Jessica Aburto, madre del menor, ni el padre se encuentran detenidos, están bajo investigación policial y se encuentran en casa cuidando de su otro niño, a la espera de los resultados del Instituto de Medicina Legal, pero se les ha visitado con la psicóloga y el investigador para obtener mayor información”, señaló el comisionado José Emilio Rodríguez, jefe del Distrito Siete de Policía.

Aburto, quien habita en el municipio de Villa El Carmen, tiene un niño de dos años producto de una relación anterior. Los vecinos de la familia señalaron a las autoridades de la Comisaría de la Mujer, Niñez y Adolescencia de la Policía Nacional, que nunca han notado nada malo, y que son una familia unida, porque el padre trabaja muy cerca para cuidar de su esposa.

De igual manera, la psicóloga efectuó un perfil mental de ambos padres, y el resultado preliminar reveló que son personas normales, capaces de criar bien a sus hijos, a pesar de su baja situación económica.

“Al principio, los padres decían que la fractura se la hicieron en el hospital, pero en el expediente clínico se confirmó que el menor había ingresado con problemas respiratorios y en avanzado estado de desnutrición, nada que ver con un asunto de negligencia médica”, añadió el comisionado Rodríguez.

La madre del niño expresó al investigador que el pasado 27 de mayo llevó a su hijo al centro de salud de la comunidad El Quebracho, ubicado a unos cinco kilómetros de su vivienda, porque el niño comenzó a convulsionar y tenía problemas de movilidad, y que el médico decidió trasladarlo al Hospital “Vélez Páiz”.

Esta versión fue confirmada por los agentes, quienes también conocieron que el menor ya había sido atendido en varias ocasiones en ese centro asistencial.

Siguen investigaciones

Por su parte, el médico forense ha señalado de manera muy escueta que, efectivamente, el menor presenta una fractura, pero que están en el proceso de revisar el cuerpecito para descartar la presencia de otras lesiones. Será hasta en los próximos días que entregarán el dictamen que señalará las causas exactas de la muerte.

“Mientras no den el dictamen, no tenemos ningún elemento para detener a los padres; si hubo violencia es posible que haya sido parricidio, si no, pudo haberse debido a alguna enfermedad que hace que sus huesitos fueran frágiles; hemos insistido en preguntarle al padre si no botó al menor, pero siempre obtenemos un rotundo no como respuesta”, culminó el jefe policial.