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La solución a la marginalidad a la que ha sido condenada la educación inicial en Nicaragua tiene como punto de partida una mayor asignación de recursos, y la definición de políticas y de métodos, enfocados a garantizar el derecho a la educación que tienen los niños, bajo la apuesta por la calidad, dicen expertos.

De los más de 5,241 millones de córdobas asignados al Ministerio de Educación, éste apenas destinó 81 millones para atender la demanda de la educación preescolar (3 a 5 años), cuya población se calcula en 219,878 niños, la mayoría atendidos en preescolares comunitarios. Es decir, que mientras para Primaria se asignó el 67.69%, y para secundaria el 11.84%, el preescolar funciona con apenas el 1.55%.

Es algo “preocupante”, calificó la investigadora del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, Dayra Valle, tomando en cuenta las carencias de infraestructura, de material didáctico y de docentes, entre otras.

“Es insuficiente”, reconoció la diputada Mónica Baltodano, quien señaló que “si los fondos venezolanos ingresaran al Presupuesto General de la República, el Parlamento podría disponer de muchos más recursos para asignar a la educación”.

Igualmente, consideró importante revisar los componentes “y proponernos un incremento sustantivo en 2011”, sobre todo porque dijo tener claro que somos el país que menos invierte en educación: menos del 4% del Producto Interno Bruto, PIB, cuando otros como Honduras y Bolivia invierten 8 y hasta 9%.

La legisladora llamó a no centrarse en cuántos alumnos matriculamos, que es la ambición de la nueva estrategia educativa, y atender el llamado hacia la calidad, tomando en cuenta que “tenemos la oportunidad histórica” con el “bono demográfico”, “que podría significar un salto de calidad en el desarrollo de Nicaragua, pero siempre y cuando se invierta en educación”, dijo.

No obstante, para Valle esa invisibilidad del preescolar demanda de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional “un papel más protagónico”.

También criticó el abordaje “tímido” que la nueva estrategia le da al preescolar, centrándose en la cobertura y poco en la calidad. Calificó como un desatino que se reconozca sólo el tercer nivel educativo, y que se le sume a la primaria, cuando son aspectos totalmente distintos. Consideró “contraproducente” la nueva estrategia, y señaló que de esa manera “es imposible alcanzar los Objetivos del Milenio” y generar un impacto positivo en todos los niveles.

La propuesta es que se asigne un mínimo de inversión equivalente al 7 % del PIB, que este año correspondería a 450 millones de dólares.

Preescolares comunitarios están dando la cara

El informe del Ieepp refleja que de los 399,731 niños, cuyas edades oscilan entre 3 y 5 años, 219,878 asisten algún tipo de modalidad educativa. Sin embargo, la mayoría no está bajo la tutela del Mined, ya que 150,795 menores son atendidos bajo la educación no regular o preescolares comunitarios. Sólo 69,083 son atendidos por el Mined.

Para Valle, ese repunte en los preescolares comunitarios significa que la comunidad está dando solución al problema. No obstante, critica que existiendo un ente regulador --que es el Mined--, no tome un papel más beligerante.