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No hay lluvia que no deje en evidencia lo mal que está la capital para enfrentar un temporal. El pronóstico se confirma en lugares donde la Alcaldía de Managua, ALMA, ha pasado dejando obras mal hechas o que han sido abandonadas a medio hacer.

Eso lo saben bien los pobladores de Praderas del Doral y barrios aledaños, en las cercanías a la entrada principal del Mercado Mayoreo, que tras cualquier lluvia deben escoger entre enfrentar con sus vehículos las fuertes corrientes que se tragan la carretera que los conduce a sus viviendas, o renunciar a pasar hasta que se disipe el temporal.

“Esto es insoportable. ¿Dónde está la alcaldía? ¿Dónde están mis impuestos?”, se preguntaba ayer don José Valdivia, mientras aguardaba en horas del mediodía, en una larga fila de autos que por las corrientes y lo destrozado de la carretera, no podían pasar al residencial mencionado.

Mientras eso ocurría en la parte de arriba de la capital, en la parte de abajo, otra decena de conductores “navegaban”, literalmente, en la intersección de las cuatro calles de los semáforos del Ministerio del Trabajo. No faltó quienes muy molestos, hicieran declaraciones impublicables sobre las consecuencias que la lluvia deja a su paso por Managua.

Obra costosa, costosas consecuencias
Ni los pobladores de Praderas del Doral ni los que habitan en Villa Israel, y menos los pobladores del asentamiento contiguo, llamado “31 de Diciembre”, logran entender cómo --según autoridades de gobierno-- han invertido 42 millones 797 mil 722 córdobas en obras de infraestructura en el sector, según se lee en un letrero informativo que está “sembrado” frente a la entrada principal del Mercado Mayoreo.

Al tiempo de las primeras lluvias se vio en el lugar maquinaria y hombres de la empresa De Guerreo Ingenieros S.A., los que soterraron tuberías para agua potable y residual para el beneficio de esos barrios y otros ubicados detrás del mercado. Además, se les vio haciendo trabajos de habilitación a la estructura concreta del puente que conduce al residencial.

Ahora en ese mismo lugar donde socavaron, más un tramo de más de 150 metros, el paso a pie o en vehículo es intransitable con lluvias como las de ayer. “O las lluvias son demasiado fuertes o los trabajos hechos aquí no sirven.

El resultado es este desastre, una carretera partida e inundada. Cero acceso a nuestras casas para gente que paga sus impuestos”, se quejó otro conductor que tampoco pudo pasar a su vivienda.

Un obrero de la constructora contratada por ALMA, que se encontraba ayer custodiando una maquinaria en el lugar, dijo desconocer si la compañía habría dado por terminada la obra para la que fue contratada. “No sé, no le puedo decir mucho, porque no estoy autorizado”, dijo a la consulta de este rotativo. Se negó a explicar si los trabajos que hizo De Guerrero Ingenieros S.A., dejaron como consecuencia el daño a ese tramo de carretera. “Mejor que lo expliquen ellos (los de la empresa)”, acotó.

Y es que el tramo se inunda por completo, específicamente en el lugar del puente, donde la empresa constructora contratada por ALMA hizo los trabajos de rehabilitación, pero además, las corrientes terminaron partiendo el tramo de carretera por el centro, tragándose incluso el asfalto de uno de sus carriles, y dejando baches en todo el trayecto.

Ineter: seguirá lloviendo
Tras la lluvia de ayer, los reportes del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, señalaban que el temporal continuará, incluso para las próximas horas de hoy. Las lluvias, según Ineter, cayeron en todo el territorio nacional.

“Para hoy se espera un eje de vaguada en la zona del Atlántico Norte y Sur del territorio”, aseguró Julio Oporta, meteorólogo de turno.

Por su lado, Defensa Civil reportó solamente un incidente en la zona del Puente Larreynaga. El Benemérito Cuerpo de Bomberos no registró ninguna llamada de emergencia vinculada a las lluvias.

La lluvia también afectó las zonas cercanas al Mercado Oriental, y la micropresa que desvía el agua hacia la Laguna de Tiscapa se estancó, producto de las grandes cantidades de basura que halaron las fuertes corrientes.