Amparo Aguilera
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En un 20 por ciento se estima, de entrada, la reducción de la emisión de tarjetas de crédito y de sus usuarios en el país, una vez que se aplique la nueva normativa que emitió la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, Siboif, en el sector.

Ese porcentaje en pesos y centavos implicará 892 millones de córdobas menos en la cartera del sector.

El superintendente de Bancos, Víctor Urcuyo, en días recientes indicó a EL NUEVO DIARIO que la disminución “será sustancial, estimo que por lo menos será de un 20 por ciento, en toda la cadena, porque ahora va a ser mucho más difícil que todos califiquen para las tarjetas”, dijo.

“Ahora los bancos y los usuarios tienen que cumplir con toda una serie de requisitos y una serie de procedimientos que la normativa señala. La normativa es la más sensata, la más completa y la más compresiva que hemos emitido”.

Desde el año pasado, sin embargo, el segmento descrito se viene achicando. De acuerdo con el Superintendente, a abril de 2009 se contabilizaban 472 mil 636 tarjetas de crédito en Nicaragua.

Pero en abril de 2010, esa cifra se redujo a 387 mil 666 tarjetas. O sea que el número de tarjetas se ha reducido en 84 mil 970. “Debido a que ya había más cuidado en su distribución”, explicó Urcuyo.

Recordó que el problema con la tarjeta ha sido su uso. “La tarjeta es un medio de pago, no un medio de financiamiento. Pero en el país la gente la ocupa como instrumento de financiamiento”, resaltó.

“Incluso le voy a contar algo: muchas personas que se dedican al negocio de microfinanzas, en vez de obtener un crédito de microfinanzas, se van y obtienen una tarjeta de crédito que usan en el negocio de microfinanzas, y ese no es el propósito de una tarjeta de crédito”.

Tarjeta sólo “para emergencias”
Urcuyo subrayó que la tarjeta debe utilizarse para “emergencias”. Es “para algo que no puede anticipar en sus gastos: una enfermedad o algo así, pero no es para endeudarse más allá de sus posibilidades, pero esto ya no va a suceder con la aplicación de la nueva normativa”, aseguró.

Actualmente los bancos están en un período de “gracia”, según Urcuyo, y en un “ajuste” de sus sistemas, que incluye la elaboración de formularios de los nuevos modelos de contratos, que conllevará 60 días tras la vigencia de la nueva disposición.

De 20 quejas, sólo dos con fundamento
El superintendente de Bancos, Víctor Urcuyo, indicó que en la Siboif contarán pronto con una nueva división de protección al consumidor. “Esto para atender con mayor eficacia a los usuarios de las tarjetas”, refirió.

El funcionario destacó que al mes reciben, en promedio, 20 quejas por concepto de tarjetas. “Pero de éstas sólo dos tienen fundamento. La mayoría viene y me dice: ‘Señor, no podemos pagar, ¿cómo me puede ayudar?’ Sinceramente le digo: ‘Yo no puedo hacer nada en esos casos, lamentablemente no se puede hacer nada’”, aclaró.