•  |
  •  |
  • END

La Red de Reservas Silvestres Privadas de Nicaragua, a través de su presidente Freddy Cruz, forma parte del jurado que asignará recursos económicos del Fondo Natura y del Servicio Alemán de Cooperación Técnica-Social en Centroamérica (DED), a fincas y empresas de cinco municipios del Pacífico, donde hay mayor degradación medioambiental.

Este dinero es para desarrollar proyectos sostenibles de producción que generen ganancias a las entidades receptoras (fincas y empresas), y que al mismo tiempo ayuden a salvar lo que queda del bosque seco en Nicaragua.

Según connotados ambientalistas y autoridades nacionales, las reservas silvestres privadas demuestran tener mucha experiencia acumulada y evidentes avances en la conservación de especies animales y vegetales, así como en la protección y el fomento de fuentes de agua, la captura de carbono y la producción de oxígeno. Esto lo hacen desde los bosques que cada reserva silvestre fomenta con esmero, mientras desarrolla sus actividades de agroganadería amigable con el ambiente, selvicultura, turismo de naturaleza y hotelería rústica.

Asistencia técnica garantizada
En presencia de la titular del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Marena, Juanita Argeñal, la convocatoria para optar a estos fondos del Plan Natura y de la DED, fue lanzada a comienzos de junio en el hotel Holiday Inn por el doctor Jaime Incer Barquero, Presidente del Fondo, y por el experto peruano Américo Herrera, representante del Servicio de Cooperación Alemán Técnico-Social en Centroamérica.

Los convocantes aseguraron que habrá un servicio constante de asistencia financiera, científica y técnica para todos los proyectos, además de precisar a los dueños de fincas y empresas invitadas que los proyectos seleccionados en cada caso serán de 300 mil córdobas. La mitad será aportada por los gestores y el 50 por ciento restante (150 mil córdobas) lo aportarán las empresas y fincas seleccionadas.

Señalaron que se trata de una triple alianza entre el Estado a través de los municipios, la cooperación extranjera y los dueños de fincas y empresas que incorporarán a su economía un producto cuya demanda es cada día más creciente: la leña, pero ahora no proveniente de los árboles del bosque, sino del cultivo de especies arborícolas y arbustivas.

Salvar el bosque y sostener la producción
A eso precisamente están destinados los proyectos en fincas y empresas participantes de los municipios “de arranque” en este plan. Se trata de municipios donde la actividad productiva se ensaña en el bosque seco que a duras penas sobrevive. Estamos hablando de San Rafael del Sur, Mateare, Nagarote, La Paz Centro, Villa El Carmen y Diriamba, en los cuales, por la necesidad de leña y su alto consumo, los ríos se secan, los suelos se degradan, los bosques languidecen y las aguas naturales se evaporan.

Según el doctor Incer, urge salvar al bosque con una opción que permita sobrevivir a los arcilleros o alfareros, a los ladrilleros, las cementaras, las caleras y las salineras. Que sus beneficios también sean permanentes. Por eso, durante el lanzamiento de esta propuesta del Fondo Natura y la cooperación alemana, estuvieron los alcaldes y otras autoridades de los municipios mencionados, así como los directores de empresas ubicadas en los mismos, y decenas de propietarios de fincas y haciendas.