Luis Galeano
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Los auditores designados por los contralores de facto, para realizar una supuesta Auditoría Financiera y de Cumplimiento en Boaco, llegaron a medir las costillas del depuesto edil Hugo Barquero, con base en los “dicen que dijeron” el secretario del Concejo y el hoy alcalde designado Juan Obando, los pobladores que forman parte de los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, y los medios oficialistas. Contrario a lo afirmado por Guillermo Argüello Poessy a END el lunes, cuando dijo que él y los otros colegiados aprobaron practicar en Boaco una auditoría Financiera y de Cumplimiento, “como todas las que se hacen en las alcaldías del resto del país”, el auditor designado como responsable del examen contable en esa municipalidad, Luis Rodríguez, dijo que lo que empezaron a hacer desde ayer en una “Auditoría Especial de Ingresos y Egresos”.

Auditar los rumores

“La Auditoría Especial es para verificar las supuestas irregularidades que se han denunciado por los medios de comunicación y por la ciudadanía, no es de oficio, porque el Consejo (de contralores) lo aprobó, y ya cuando estuvimos aquí se escuchan los rumores de que ha habido irregularidades y se aprovecha para determinar si existen o no”, dijo Rodríguez al hablar con END vía telefónica. La auditoría será de enero de 2009 a junio de este año.

¿Es decir que no tienen certeza de lo que van a buscar, sino que lo hacen con base en lo que dice la gente que adversa al alcalde?, le consultamos, y dijo: “Hay señalamientos de anomalías, el mismo secretario del Concejo habla de irregularidades en el manejo de las transferencias que reciben del Presupuesto General de la República, y también se habla de problemas con las contrataciones, así que vamos a ver”.

Lo que dijo Argüello Poessy

“Es una Auditoría Financiera y de Cumplimiento como la que se está haciendo en todas las alcaldías del país, es decir, no se trata de una Auditoría Especial, ni se origina de ninguna denuncia de malos manejos en contra de las autoridades de ese municipio, es de rigor como las que se están haciendo en otras alcaldías”, dijo Argüello Poessy, el lunes, cuando este medio le consultó sobre el traslado de los auditores a Boaco.

Dice que no se prestan a juego, pero hacen de CSE
Rodríguez negó lo afirmado por el alcalde depuesto de que los auditores de la Contraloría se prestaron al juego de quienes se dispusieron a sacarlo del despacho el martes por la tarde, y que incluso ya se habían sacado documentos del edificio de la comuna para afectarlo.

“Eso es falso, nosotros llegamos, presentamos la credencial (de auditoría) al alcalde nombrado Juan Obando, para que se nos facilitara una oficina --como dice esa credencial--, y él fue quien nos orientó que lo mejor es que nos ubicáramos en la oficina del primer piso, que es la que corresponde al despacho principal, fue así que nos ubicamos en ese sitio”, explicó Rodríguez.

Añadió que al llegar al sitio se encontraron con mucha gente, que el alcalde impuesto Obando les dijo que ingresaran sin problema, y que Barquero se presentó como el edil, “pero Obando nos dijo que podíamos estar ahí y nosotros acatamos esa decisión”, dijo Rodríguez, reconociendo al alcalde impuesto por los concejales orteguistas y un liberal, en medio de una gran cantidad de ilegalidades.

Lo tuvo enfrente y no lo notificó

Al consultarle si al llegar al despacho notificaron a Barquero del inicio de la auditoría, como manda la ley, Rodríguez dijo que no, “porque no sabemos ni la dirección del domicilio que tiene el señor Barquero, y lo que hicimos fue pedirle al alcalde Obando que nos proporcione la lista de funcionarios para efecto de notificarles el inicio de la auditoría”.

El auditor encargado de la auditoría en Boaco negó que delante de sus ojos se hayan registrado actos violentos en contra del alcalde depuesto. “Vimos cuando él dijo que no se movía de la oficina, y luego el nuevo alcalde salió de la comuna, llegó con la Policía, y el comisionado encargado le dijo muy amablemente que se retirara para que trabajáramos nosotros, él se opuso, pero luego lo invitaron a salir y así fue. No sé si pasó algo en el pasillo o afuera”. Rodríguez dijo que los resultados de la Auditoría Especial, de no haber mayor contratiempo, estarían listos en tres o cuatro meses.