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Ser los mejores estudiantes no garantiza el éxito, si no, pregúntenles a Alonso García, a Fidel Moreno, a Bismarck Santana, a Yasser Martínez y a César Pérez, quienes jamás aparecieron en los cuadros de honor de sus carreras, pero hoy ocupan cargos importantes en el aparato estatal. El común denominador: en sus años de universitarios cultivaron su vocación de líderes agitando masas, lanzando morteros y motivando crudos enfrentamientos, amparados en la defensa de los derechos de la comunidad universitaria.

Estos funcionarios vieron en el Movimiento Estudiantil la oportunidad de obtener además de dinero mensual en concepto de estipendio, la posibilidad de un espacio político con el partido en el poder.

Fidel Moreno, actual Secretario de la Alcaldía de Managua, tiene en su record haber sido vicepresidente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, UNEN, desde donde se proyectó a diputado por el departamento de Estelí en 2001, y luego a titular del Instituto de la Juventud en 2006. Eso demuestra el peso que tiene el movimiento estudiantil para catapultar a un ambicioso líder dentro del orteguismo.

La misma suerte corrió Yasser Martínez, quien de ser un estudiante sin gran popularidad ni carisma en la Universidad Centroamericana, UCA, terminó como el flamante presidente de UNEN nacional en 2004.

Del blue jeans al saco y corbata

Cuando Martínez bajó los morteros fue para perfilarse como candidato a una diputación. Así que desde las elecciones de 2006, cuando fue electo diputado de la bancada del FSLN, el ex líder universitario cambió la imagen típica del dirigente estudiantil --camiseta, jeans y pasa montañas-- por una que bien puede ser asociada a la de esos a los que llaman oligarcas: saco y corbata, carro de lujo y vida de opulencia.

Para conseguir la presidencia de UNEN, Martínez tuvo que matricularse en la UNAN Managua, como estudiante de segunda carrera, en Diplomacia y Ciencias Políticas, curso al que se señaló nunca asistió, y no se sabe si terminó porque los record académicos son manejados a discreción por las universidades.

Otro que buscó --aunque infructuosamente-- una diputación suplente fue Bismarck Santana, también ex presidente de UNEN (2000-2003), en fórmula con el actual rector de la UNAN-Managua, Francisco Guzmán. No obstante, ni las elecciones primarias que realiza el FSLN pasaron.

Sin embargo, en 2009, Santana fue ubicado en un puesto como responsable de una unidad informática conocida como Apagro, en la Dirección de Informática del Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor.

Igual destino tuvo el ex presidente nacional de UNEN, el ingeniero agrónomo Alonso García, quien de la Corporación de Mercados Municipales de Managua, Commema, en el período de Dionisio Marenco, fue trasladado al cargo de Director de Adquisiciones del Magfor en diciembre de 2009.

Estudiante de décadas

Otro dirigente estudiantil favorecido por el gobierno del presidente Daniel Ortega es el polémico César Pérez, quien luego de una larga trayectoria en las aulas, que lo mantuvo en la dirigencia estudiantil, actualmente ocupa el cargo de Director de Proyectos de Desarrollo Humano del cuestionado proyecto Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA.

Pérez también es señalado de ser el delegado por el orteguismo para mantener el control del Movimiento Estudiantil, en un año preelectoral.

El último de esta lista es Jorge Sequeira, actual coordinador del programa “Barrio limpio, barrio saludable”, de la Alcaldía de Managua. Sequeira fue presidente de la Facultad de Educación en 2002, luego fue electo presidente de recinto de la UNAN-Managua, y con el triunfo de la Alexis Argüello, fue ubicado en un puesto en la comuna.

Todos estos líderes estudiantiles tienen una constante: han permanecido por más de diez años en el sistema de educación superior, se han trasladado a más de una carrera y ahora son exitosos funcionarios.

Desconfianza en el movimiento estudiantil

Es precisamente la historia de estas fichas lo que provoca que la comunidad universitaria tenga poca confianza en el Movimiento Estudiantil. Ejemplo de ello es el ralo 41% que este año votó para elegir a James Chamorro como presidente de UNEN.

El mismo Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades, opina que sería sano que los estatutos del movimiento establecieran requisitos académicos para sus líderes. No obstante, asegura que no es algo que le competa proponerlo, sino “que la base estudiantil debe demandar. Nosotros como autoridades muy mal haríamos en inmiscuirnos en lo que al gremio autónomamente le toca”.

Manoseo a la autonomía

Es esa autonomía en la que se amparan los líderes para pasar años en calidad de estudiantes, al punto que resulte cuestionable que su interés por representar los derechos de los universitarios sea tan grande como para saltar de carrera en carrera, y, por lo tanto, de cargo en cargo dentro de las estructuras de UNEN, ya que los famosos estatutos únicamente los limita en la reelección en el mismo cargo.

“Es una lástima que se utilice el gremio como plataforma política y se dejen en segundos y en terceros planos los intereses de los estudiantes”, es la opinión de Raití Juárez, del Movimiento Juvenil Nacional.

También señaló que hay “debilidad” en la transparencia del uso de los recursos que reciben por derecho, y que sería sano hacer rendiciones claras para no dar lugar a las sospechas de corrupción, ya que se critica que los mismos beneficios de becas y ayudas que dan a los universitarios son concedidos a cambio de favores a sus aliados.

Por su parte Luis Andino, Vicepresidente de la Facultad de Humanidades y Ciencias Jurídicas de la UNAN, dijo que no es motivo de descalificación el que un miembro de UNEN tenga afinidad política, “lo malo de ellos (ex dirigentes que ocupan puestos en el gobierno) es que estuvieron en el Movimiento Estudiantil y tal vez lucraron... ese es el lado oscuro”, expresó Andino refiriéndose a los líderes que pasaron más años que los necesarios en la universidad, sólo con el interés de mantenerse en el Movimiento Estudiantil.

Actuales docentes que fueron premiados

Otros líderes estudiantiles fueron premiados por las universidades públicas como la UNAN-Managua, y de la noche a la mañana se convirtieron en brillantes docentes, y hasta en secretarios académicos.

Tal es el caso de Marlon Díaz, quien pasó de presidente de recinto de la UNAN-Managua a candidato por la presidencia de UNEN nacional. Sorpresivamente retiró su candidatura antes de las elecciones, dejando el camino libre para que el hoy diputado Yasser Martínez ganara. Díaz comenzó carrera en la UNAN-Managua en calidad de docente, y ahora ocupa el puesto de Secretario Académico de la Facultad de Ciencias.

Igual suerte tuvo Edgar Franco, también presidente de recinto de la UNAN, quien pasó a ser profesor de inglés. Lo que hace diferente a Franco es que es de los pocos bachilleres vinculados a UNEN que finalizó su carrera en los cinco años que establece el pensum.

Tanto el presidente del CNU como el estudiante Andino, sostienen que si los méritos académicos les merecieron los puestos “no hay problema”, y vale la pena aprovecharlos como sea, como docentes o como funcionarios, lo malo es que el mismo Andino reconoce que ser dirigente los limita para mantener el promedio, porque las ocupaciones de líderes demandan mucho tiempo. Algunos de ellos incluido el nuevo presidente James Chamorro omiten su verdadero estatus académico y hasta su edad.

El reto para ellos --al igual que para todos los dirigentes estudiantiles que ocupan cargos en el Estado, universidades o municipalidades-- es demostrar que su calidad es la que los avala, y no el haber pertenecido a las filas de UNEN, para estar en la posición de privilegio que ocupan.

Su trayectoria en UNEN

Alonso García. Es ingeniero agrónomo por la Universidad Nacional Agraria. Fue presidente de UNEN en 1997. Fue fuertemente criticado por haber suscrito un acuerdo con el ex presidente Arnoldo Alemán en febrero de 1999, en el cual aceptaba 420 millones de córdobas, en concepto de 6%, así como un viaje a Estocolmo para conseguir recursos que permitieran complementar el faltante del presupuesto. Esto produjo un levantamiento en la comunidad universitaria que consideró a García un vendido.

Fidel Moreno. Nacido en Estelí, estudio Administración de Empresas e Información en el Centro Universitario Regional de Estelí, de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, fue vicepresidente de UNEN nacional en 1997.

Bismarck Santana. Originario de Rivas, es licenciado en Computación por la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. Ingresó a la educación superior en 1993. El 13 de diciembre de 1995 fue herido de bala en uno de los enfrentamientos estudiantiles, lo que le provocó la pérdida de una de sus piernas. Ese mismo día murieron Jerónimo Urbina, estudiante de la Universidad Nacional de Ingeniería, y Ernesto Porfirio Ramos, trabajador de la Escuela Internacional de Agronomía y Ganadería. Santana fue presidente del Recinto Universitario Rubén Darío de la UNAN-Managua. Sustituyó a Alonso García como presidente de UNEN nacional. Se retiró de UNEN en 2005.

Yasser Martínez. Fue presidente del Centro Estudiantil Universitario de la Universidad Centroamericana. Cuando ganó la presidencia, era parte de la plancha Proyección Estudiantil y Académica, PREA, en estas elecciones la otra plancha participante, Nueva Generación, se retiró en el último momento, declarándose a PREA como la ganadora.

Licenciado en Derecho por la Universidad Centroamericana. Se matriculó en Diplomacia y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua para postularse nuevamente a la presidencia de UNEN en 2004, con la plancha Bloque Estudiantil Universitario.

Marlon Díaz. Estudió Licenciatura en Computación. Fue presidente de Facultad de Ciencias y de recinto de la UNAN-Managua. En 2003 pasó a ser empleado de la Comisión de Becas de la misma universidad. En 2004 compitió por la presidencia de UNEN nacional contra Yasser Martínez con la plancha “13 de Diciembre”.

César Pérez. Originario de Villa Sandino, Chontales, es Licenciado en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua. Ingresó a la UNAN en 1993 y egresó en 1998. En 1999 se matriculó en Ciencias Políticas y Diplomacia. Ese año fue electo presidente del Recinto Universitario Rubén Darío de la UNAN-Managua. Tiene 39 años, tres hijos, y supuestamente estudia Administración de la Educación.

Jorge Sequeira. Ingresó a la UNAN-Managua como estudiante de la Preparatoria en 1996, luego en 2000 se matriculó como estudiante de Filología y Comunicación. Fue dirigente estudiantil desde 1999 hasta 2007.