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Para la sicóloga Christian Rodríguez Ruiz, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, una de las situaciones que más le ha impactado ver en casos de violencia intrafamiliar, no es que el hombre haya golpeado a su esposa, que la sacara de su casa junto a sus hijos, para después acosarla, sino que ante la denuncia a las autoridades, las mismas Comisarías de la Mujer se cruzaran de brazos porque el tipo adinerado tiene amistad con ciertos mandos de la institución.

“El caso, que tiene un año en trámites, debió llevarse hasta la misma primera comisionada Aminta Granera, jefa de la Policía Nacional, para que el tipo la dejara en paz, por lo menos por el momento”, aseguró Rodríguez, quien dijo que se necesita más conciencia y profesionalismo en algunos funcionarios para no dejar en la indefensión a las mujeres y prevenir los feminicidios.

Ella junto al equipo de la CPDH ayer realizaron un encuentro con instituciones de la llamada ruta crítica y organizaciones civiles que tratan el tema, en busca de garantizar el respeto de los derechos humanos en Nicaragua y en especial los derechos de las mujeres.

Miembros de las Comisarías de la Mujer y del Ministerio Público, entre otros actores claves, fueron partícipe de la actividad cuyo centro era la atención a las víctimas de la violencia intrafamiliar y sexual, y acceso a la justicia.

Tipificación, un problema

La magistrada Martha Quezada, del Tribunal de Apelaciones de Managua, consideró que uno de los grandes inconvenientes a la hora de hacer acusaciones contra los agresores, es que si bien la violencia doméstica o intrafamiliar, está tipificada en el artículo 155 del Código Penal, muchas de las acusaciones del Ministerio Público son catalogadas como simples lesiones.

“Creo que incluso la ley debería ser más específica en ese artículo, para que se dé la verdadera dimensión a la problemática”, expresó la magistrada.

Marcos Carmona, Director de la CPDH, comentó que con la actividad se pretende --además de crear conciencia de las implicaciones de este delito, en las instituciones encargadas de la llamada “ruta crítica”-- organizar una red de solidaridad a favor de la prevención y penalización de las víctimas de la violencia intrafamiliar y sexual.

Víctimas urgen más apoyo

“Tenemos que tratar de apoyar a las víctimas. En los casos que llevamos nos hemos encontrado que cuando la mujer es agredida, no es atendida, ni escuchada como es debido cuando va a interponer la denuncia. Eso nos preocupa, comenzando conque en este año hay cuarenta mujeres asesinadas por sus parejas, y creemos que esto pudo haberse evitado”, alega Carmona.

Indicó, además, que éste es un flagelo que afecta a todos los nicaragüenses, y contabilizó que en 2009 en CPDH se atendieron más de 800 casos de violencia intrafamiliar y sexual, alrededor del 50 por ciento de las denuncias que recibieron ese año. De ellas, al menos 300 fueron atendidas psicológicamente. Las denuncias fueron por la falta de atención de las autoridades.

Agregó que en esta actividad se presentaron a las instituciones las dificultades recurrentes que han encontrado en los casos, para que las mismas sean solucionadas, logrando que las víctimas de violencia intrafamiliar y sexual confíen más en las instituciones y sientan que se les apoya en su problema.