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Cuando un asegurado va a una consulta a una de esas empresas médicas provisionales de garaje, desconoce que en dicha clínica le brindarán los medicamentos más baratos, algunos a pocos días de expirar, y que el médico lo atenderá en tiempo récord, porque tiene que recibir a muchos pacientes más.

Así lo confirmaron diferentes galenos que trabajan actualmente en diferentes previsionales del país, señalando que es “sorprendente la corrupción que hay en dichas clínicas, porque sus mismos administradores les dicen a sus empleados cómo y qué deben recetar a sus pacientes; además, deben atender a todo el que llegue, resolverle con lo que hay y sonreírle para que vea que se le dio una “atención de calidad”.

Desconocen sus derechos
“Un asegurado que llega a la previsional con un dolor, el médico lo atiende y su malestar se le pasa, dice que está bien atendido, sin embargo, desconoce que tiene derecho a otros exámenes para realizarle un buen diagnóstico, que no se le hacen porque la clínica no tiene dónde, y le dice que el Seguro no le cubre ese procedimiento”, indicaron.

Una oftalmóloga que trabajó en una de estas clínicas, confesó que en más de un año que laboró en dicho centro, nunca operó a nadie porque no tenía los instrumentos necesarios, por eso sólo daba consultas y sus cirugías eran menores, porque no contaba con el equipo adecuado.

Una persona pasa semanas con un brazo fracturado, cuando debería ser que una vez que llegue a la emergencia con una luxación, el especialista lo revise inmediatamente, pero esto no siempre es así, sino que lo inmovilizan, le dan un tratamiento inicial, le toman una placa y lo mandan a la casa, una semana después, si acaso, lo ve el especialista.

Cambios de médicos y de medicamentos
Uno de los inconvenientes frecuentes que atraviesan los asegurados es que cada vez que llegan a la consulta por algún padecimiento específico, al que se le está dando seguimiento, jamás los atiende la misma persona. A José Alvarado, desde hace un año le diagnosticaron hipertensión, por lo que cada mes tiene cita y le dan un tipo de pastillas para controlar la presión.

“Desde que llegué la primera vez, jamás me ha atendido el mismo doctor, sin embargo, no había tenido ningún problema porque todos me recetaban la misma pastilla, la Nyedipua, que me la tomo tres veces al día, pero la última vez que fui, hace unos días, la muchacha de la farmacia me dijo que no había, y me dio unas llamadas Nisoldipina, que se vencen en este mes, le reclamé, pero insistió que era lo único que había”, manifestó el señor Alvarado.

Asimismo, los asegurados se enfrentan a la burocracia de la atención, la mayoría asiste a la consulta cuando le dan permiso en su trabajo, por eso espera que en su tiempo disponible se le resuelva el problema por completo, pero esto no es así, porque tiene que hacer varias escalas hasta llegar al especialista.

Según los mismos médicos, el paciente llega a la emergencia, lo atiende un médico general y resuelve por dos días, luego lo cita para dentro de 15 días, si corre con suerte, o a los meses para que lo vea un especialista.

“En los turnos de las previsionales se priorizan las áreas sensibles, como ginecología, neonatos y pediatría, y el resto de especialidades como oftalmología, ortopedia y medicina interna están al llamado, y dependiendo de la gravedad llaman al especialista, pero si el médico determina por teléfono que no es grave, no llega a atender al paciente inmediatamente, sino hasta el día siguiente o cuando le toque cita”, expresó la fuente. Otro problema es la calidad de la atención que reciben los pacientes, ya que gran parte de los médicos tienen dos trabajos, por eso tienen contratos por horarios, algunos por cuatro horas --los especialistas--, y los generales por ocho horas, entonces tienen que ver el número de pacientes que lleguen en su tiempo de contrato.

“Por ejemplo, sólo en una clínica de Masaya, un médico general atiende de 70 a 80 pacientes en ocho horas de trabajo, eso es en promedio, porque a veces mira hasta 100, eso implica que ve a más de 10 pacientes por hora, así que es imposible brindarle una atención de calidad”, explicó uno de los galenos consultados.