• Tomado de Confidencial |
  • |
  • |
  • END

El anuncio sorpresivo hecho la semana pasada por la Secretaría de Comunicación del gobierno, informando la rúbrica de un Memorándum de Entendimiento con dos empresas coreanas hasta ahora desconocidas, levantó un manto de sospechas sobre lo que algunos consideran podría ser un nuevo negocio de la pareja presidencial.

El documento está fechado el lunes pasado, y constituiría la versión escrita de un compromiso existente entre el Ejecutivo nicaragüense y las dos empresas coreanas, para conseguir U$500 millones para financiar la construcción de un puerto en el Atlántico, que muchos suponen localizado en Monkey Point, aunque el texto no especifica nada al respecto.

Aunque es evidente que se trata de una declaración mutua, lo inesperado del anuncio, más la trayectoria ‘empresarial’ que han mostrado altos funcionarios del gobierno, ha llevado a muchos a sospechar de las verdaderas intenciones detrás del anuncio, a la vez que se criticaba la falta de discusión pública de un evento de tal envergadura, así como el hecho que hasta ahora la Asamblea Nacional no hubiera sido informada.

“Si esto llega a hacerse por medio de una empresa o de una institución del Estado, crea deuda pública, y por eso tiene que pasar por la Asamblea. De todos modos, veo que apenas están en las preliminares, y me parece que será como el puerto de aguas profundas en El Bluff: sueños que ojalá se hagan realidades”, dijo el diputado Wilfredo Navarro (PLC), Primer Secretario de la Asamblea Nacional.

Consultado al respecto, el economista José Luis Medal fue categórico al afirmar que “este proyecto debe ser licitado, y la deuda pública que implica debe ser aprobada previamente por la Asamblea Nacional. Es ilegal que un funcionario público, sin licitación y sin aprobación previa de la Asamblea, firme un Memorándum de Entendimiento de esta naturaleza”.

Añadió que “la construcción de ese puerto debe ser sometida a licitación. Es ilegal firmar un compromiso con una empresa sin la previa licitación necesaria. También es ilegal crear deuda pública al Estado, sin la previa aprobación de la Asamblea Nacional. Es innecesario mencionar que debajo de la mesa puede existir un caso enorme de corrupción”.

En esa misma línea argumental, Navarro recordó que “ellos (el FSLN) hacen alborotos cuando están a punto de hacer algo abominable. Quizá sea para ocultar lo que están preparando en la Corte, para quitarle lastre y gas a alguna acción que van a realizar. Este puerto tiene más de fantasía y de sueños de emperador tropical de construir pirámides en Nicaragua”.

El economista Edmundo Jarquín, ex candidato presidencial por el MRS, dijo que “me pregunto si está realmente de por medio el Gobierno de Corea del Sur, cuyo Presidente estuvo recientemente en Panamá para la Cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), con una amplia delegación de inversionistas coreanos hablando de inversiones en la región, y no mencionaron en absoluto ésta de Nicaragua, aunque muchos se harán otra pregunta: ¿Cuál es “la madre del cordero” en este caso?
Javier Chamorro, Director Ejecutivo de ProNicaragua, dijo que aunque ellos no tuvieron incidencia en la llegada de los coreanos, él conversó con representantes de la Empresa Portuaria Nacional para empezar a explicar a la opinión pública los detalles de la operación a partir de la semana que comienza.

Chamorro también expresó su tranquilidad, por cuanto “un MOU es una expresión de interés, no un contrato firmado ni una concesión. Expresa la intención de desarrollar los estudios previos, que son costosos y complejos”.

U$500 millones… ¿a quién?

Si se cumple el anuncio de Chamorro, los funcionarios de la Portuaria tendrán que entrar en muchos detalles para otorgar garantías de que lo hecho es correcto, legal, y que representa la mejor opción para la nación.

El economista Jarquín opinó que la construcción del puerto --quizás en Monkey Point-- “luce como una idea sana, como también es sano que el memorando se haya conocido a través del portal informativo del gobierno. Hasta ahí todo bien. Pero al revisar el desordenado y en ciertas partes oscuro memorando, surgen algunas dudas”.

La primera de ellas es que se trata de una obra de gran envergadura, que se valora en U$500 millones, y que no hay certeza de que las empresas que firman el memorando tengan capacidad para enfrentar una gran construcción. “Incluso, surgen dudas de que las mencionadas compañías existan más allá del papel”.

El ex canciller Norman Caldera confirmó en la Red, que Dong Yeong Engineering sí existe (al menos en el ciberespacio), y que comenzó su historia en 1989 como KUM HO Eng. & Constr. Ltd., año en que construyó una planta química. Tiene oficinas en Seúl, Qatar y Omán, así como en Indonesia y en Arabia Saudita, donde ha construido plantas eléctricas, “pero a primera vista no tiene experiencia en la construcción de puertos”.

No se puede decir lo mismo de OX Investments, que “solamente aparece en internet en las publicaciones relacionadas con Nicaragua. No he podido encontrar referencias a la empresa en Corea del Sur”, aunque admite que la empresa “podría ser China en realidad”, a la vez que señala que la acción legal fue hecha “ante un abogado coreano que no aparece listado entre los abogados de negocios de Corea”.

De hecho, llama la atención que Ock Yong Pyo, supuesto representante de OX Investments, provee una dirección de correo electrónico que remite a una publicación coreana, en cuya última edición se hace referencia a las novias de Cristiano Ronaldo; los efectos de los anticonceptivos, o la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

7 años plazo; 12% de interés

Más allá de las dudas sobre la existencia e idoneidad de los firmantes asiáticos, surgen interrogantes sobre el compromiso signado por el gobierno, de pagar la deuda en siete años, a tasas de interés del 12%.

Jarquín se pregunta si es creíble que una inversión de esa envergadura pueda recuperarse en un plazo tan corto, máxime siendo que una inversión menor en una finca cafetalera, una hacienda ganadera y “hasta para recuperar la inversión en un pequeño camión de carga, se requieren plazos de 3 ó 4 años”.

“Se habla de un costo de financiamiento del 12% entre intereses, prima de riesgo, administración y supervisión del proyecto. El costo de ese financiamiento en cualquier organismo financiero multilateral, a los cuales Nicaragua tendría acceso si el proyecto es factible, no llegaría ni a la mitad del que piden esas empresas coreanas”, añadió.

Jarquín recordó que “Nicaragua se ha comprometido, al obtener una reducción de su deuda externa a través del programa de Países Pobres Altamente Endeudas (HIPC), a mantener un nivel de deuda externa sostenible… por lo que sólo tiene acceso al llamado financiamiento condicional, con tasas de interés de prácticamente cero, y largos plazos para el repago. ¿Autorizarán esos organismos un financiamiento tan oneroso como el planteado en el referido Memorando?”

Pero Javier Chamorro, de ProNicaragua, recordó que “no es tan fácil conseguir dinero tan barato” en los organismos multilaterales, como lo asegura el economista Jarquín.

El funcionario explicó que “nos están ofreciendo dinero al Libor (0.5%) más 6 a 7 puntos; además de un cobro de 1% de comisión de desembolso; U$50,000 por procesamiento del préstamo, más 0.5 a 2% por compromiso de realización del proyecto, con lo que se llega al 8 ó 10.5%, y de todos modos, no es un proceso muy fácil”.