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La inestabilidad que vive el Ministerio de Educación, Mined, producto de los constantes cambios en su dirección, agudiza la crisis del sector educativo. Esa es la conclusión de expertos que demandan al gobierno respeto y seriedad en la administración de un recurso tan sensible.

Tales consideraciones las hicieron porque un simple vistazo presenta al sistema educativo literalmente en llagas. Las estadísticas no oficiales refieren 15 mil escuelas destruidas o semidestruidas, un déficit de pupitres de más de 68 mil, apenas un 40% del total de niños matriculados en primaria logran llegar al sexto grado, y únicamente el 30.4 % de la población mayor de 15 años de este país ha culminado la primaria.

Eso, sumado a que es la nación que menos invierte en educación, y que la mala gestión de recursos sigue siendo un pegón para aprovechar lo poco que se destina, resultando la primera infancia la población en mayor abandono, pues recibe apenas el 1.55% del total asignado al Mined.

El doctor Carlos Tünnermann reconoce el derecho del presidente Daniel Ortega de poner al frente de un ministerio a quien quiera, no obstante, señaló que Miguel De Castilla ha sido hasta ahora el elemento mejor calificado que ha pasado por el puesto.

Para el educador, eso quedó demostrado con el diseño e implementación del Plan Decenal 2011-2021 que tras su salida, fue hecho a un lado por Miriam Ráudez, quien llegó al Mined en abril pasado llevando bajo el brazo una politizada Nueva Estrategia Educativa, con metas ambiciosas y de corto plazo.

Alejarla de la política
Según Tünnermann, en educación es donde más se necesitan políticas Estado de largo alcance y no sujetas a intereses particulares.

“Hay que alejar de la educación todo aquello que tienda a politizar”, sugirió, tras exponer su crítica a la Nueva Estrategia Educativa, en la que claramente motiva la promoción de los “valores” que impulsa el gobierno.

“No existe en ningún Plan de Educación en el mundo eso, cuando lo que se debería plasmar son los valores de la nación nicaragüense. La educación no debe comprometerse con los valores de un determinado gobierno, debe ir más allá”, agregó.

Políticas incoherentes
Jorge Mendoza, Director Ejecutivo del Foro de Educación y Desarrollo Humano, declaró que les preocupa la falta de coherencia institucional en la implementación de nuevas políticas públicas con ambiciosas metas y escasos recursos.

La manipulación de la realidad educativa del país es otro factor que alarma a los organismos de la sociedad civil. Mendoza dijo que ya han hasta contemplado la posibilidad de ejercer algún tipo de presión que les permita conocer por dónde va la educación, los planes y la inversión real.

“Hay una situación particularmente crítica a partir de la incoherencia y del silencio institucional”, opinó Mendoza.

“Lo más grave es que se manipule la realidad con propósitos políticos… es engañar a la sociedad… Después se va a querer manipular y decir que este gobierno ha hecho maravillas en educación. Todo esto está hecho con fines electorales, en educación hay que ser serios”, manifestó Tünnermann, refiriéndose a los inflados logros que reportó el gobierno hace unas semanas en el campo de la educación.

Según Mendoza, el señalado nuevo ministro de Educación, Salvador Vanegas, “al parecer tiene la intención de acercarse a la sociedad civil, pero sigue siendo un misterio”, en tanto el Mined mantiene un sigilo total respecto al tema.

Los constantes cambios de dirección en el Mined, Mendoza los calificó como “poco serios y poco responsables frente a la realidad educativa”, pues además de inestabilidad, “no da certeza de qué es lo que se quiere hacer en materia educativa”.

Agregó que si tal como se ha señalado, lo que busca es trabajar con fines electorales, “ni eso se está haciendo bien… porque lo que se está evidenciando es que no se sabe para dónde va la educación… La población nicaragüense se merece una oferta más sólida, estable y coherente”, concluyó.

Elba Rivera, profesora de Nueva Guinea y miembro del grupo internacional W8, también considera un cambio de ministro como un factor que incrementa los problemas y carencias de la educación.

“Tenemos que estar alertas, porque el Ministerio de Educación está inestable”, dijo Rivera, descalificando la implementación de la Nueva Estrategia Educativa que arrasó como el proceso democrático promovido en el Plan Decenal, para imponer lineamientos incuestionables.