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Representantes de instituciones de nueve países de Centroamérica, de Sudamérica y del Caribe, se reunieron ayer para estudiar la adaptación de un programa integral de atención educativa para la familia, propuesto por la Unión de Naciones Unidas para la Niñez y la Infancia, Unicef, cuya representante en Nicaragua espera que sea implementado como una política de Estado y no de gobierno.

La doctora María Jesús Conde, representante de Unicef para Nicaragua, indicó que el programa de “Atención Educativa No Institucional a la Primera Instancia” impulsado por ellos, está inspirado en el modelo cubano “Educa a tu hijo”, el cual se implementa de manera multiinstitucional, integrados los ministerios de la Familia, Gobernación, del Trabajo, de Educación y de Salud, entre otras instancias, además de líderes de la comunidad, desarrollado con reconocimiento internacional. Para esto se formará una comisión que articule todas las intervenciones.

Implica servicios básicos
“Este modelo se centra en el empoderamiento de la familia y de la comunidad, seguida de la obligación del Estado de proveer a esa comunidad todos los recursos para que puedan cumplir con sus funciones de padre o madre. Esto implica los servicios básicos, como abastecimiento de agua y saneamiento, servicio de salud, la nutrición, el registro civil de nacimiento, la prevención de la violencia y del abandono, entre otros aspectos”, dijo Conde.

Agrega que el actual programa “Amor para los más Chiquitos” es incipiente, y se debe aprovechar el aprendizaje generado en América Latina para incorporarlo a ese mismo programa e impulsarlo, sin experimentar los errores que otros ya cometieron.

El caso Nicaragua
En el caso de Nicaragua, indicó que los retos son inmensos, porque en este país hay un 48% de población en situación de pobreza, además de tener 500 mil niños fuera del sistema educativo.

La doctora Conde mencionó que, en términos generales, lo que afecta las políticas públicas es la falta de asignación presupuestaria, y “esto debe entenderse como falta de voluntad política, porque muchas veces nuestros mandatarios se esfuerzan por enviar un mensaje de cambiar la situación, pero se les olvida que eso cuesta dinero, pues cualquier política debe llevar asignada una memoria económica y un análisis de costos progresivo, para integrarlo al presupuesto. Eso ha faltado”.

Un trabón: las políticas de gobierno
Dijo, además, que otro problema es que muchas iniciativas no se plantean como políticas de Estado, sino de gobierno, “y al haber un cambio de período se echa abajo todo lo construido, independientemente de las bondades logradas. Tenemos que cambiar la mentalidad, entendiendo que no se debe asumir el Estado como algo propio”.

Así, la representante de Unicef fue categórica en señalar que uno de los puntos en los cuales desean contribuir es a que este tipo de intervenciones no sean políticas de gobierno, sino de Estado. De tal forma que el cambio de un ministro o de un partido político en el gobierno no frene los avances alcanzados, y se sostenga sin importar quién esté en el poder, siendo importante que haya un compromiso, una visión y voluntad política.

Por su parte, la ministra de la Familia, Marcia Ramírez, argumentó que el foro propiciado por Unicef se inscribe en el esfuerzo que hace el gobierno de montar la política de atención a la primera infancia, lo cual actualmente está en etapa institucional de formación, luego será la campaña de sensibilización, seguirá la promotoría social solidaria para la etapa de formación para la familia, y la búsqueda de recursos.

Recalificando personal
“Esta iniciará con la campaña ‘Amor para los más Chiquitos’, en conjunto con el ministerio de Salud y con el de Educación. Para esto estamos recalificando a nuestro personal de cara a esa atención, y la meta es llegar en conjunto, principalmente a las comunidades más empobrecidas, y comenzar la atención de la niñez desde antes de su nacimiento, tratando a la madre desde el embarazo, abordando los contenidos pedagógicos para que la criatura tenga una intervención temprana”.

Todo esto lo inscribe en el marco del plan nacional de desarrollo humano, teniendo como centro a la niñez y su familia, para tener una política efectiva, y no sólo escrita, formando al núcleo familiar en modelos de crianza, e integrando la educación temprana como parte de la rutina de relación con el niño.

“La meta es que los niños chiquitos estén en primer grado nutridos, atendidos, queridos y bien tratados”, dijo, asegurando que el programa “Amor” hasta el momento ha retirado de las calles a 13 mil 700 niños y niñas, aunque algunos aún persisten trabajando por las tardes, y ésta es una actividad que no se puede criminalizar.