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En Wasakin, una comunidad indígena ubicada en Rosita, Región Autónoma del Atlántico Norte, es donde se habla la lengua Tuahka. Ahí, unos seis mil indígenas mayangnas de esta variante viven en cinco comunidades, rodeados de miskitos, mestizos y mayangnas panamahkas, este último hegemónico ante una lengua que resiste intangible sin material didáctico para enseñarle a su nueva descendencia
Modesta Dolores Palacios es coordinadora de educación intercultural bilingüe en el territorio Tuahka y se muestra optimista en que no se perderá su legua madre, pues asegura que en los colegios se les habla en tuahka. Aunque manifestó que se enfrentan con las manos vacías al no haber material didáctico para la enseñanza.

Palacios agrega que a las escuelas llegan libros en mayangna panamahkas y los niños creen que eso es lo único que existe, pero que ella junto a otros profesores, atienden a más de 500 niños en la lengua tuahka, siempre de forma oral.

Revalorizan su lengua
“Es un tema que va más allá del gobierno central, regional y territorial. Si no nos toman en cuenta, se va a perder la lengua. Es muy peligroso, estoy viendo que se reciben libros en panamahkas, los niños hablan panamahkas porque ellos reciben ese material y lo leen y tienen fe en el libro, los alumnos son así”, dijo palacios.

Añadió que ésa es la razón por la que, sobre todo, los niños hablan muy poco el tuahka, pero que ella junto a otros docentes en cinco escuelas preparan materiales, pero que siempre es insuficiente.

Según Palacios, la preservación de su lengua reviste más importancia de lo aparente, pues a su juicio, las diferencias entre el panamahka y el tuahka son considerables. Así, un hablante de panamhka, puede no entender el tuahka, lo que no sucede a la inversa, pues ellos, al ser minoría, hablan las lenguas dominantes, incluyendo el miskito y el español.

Para ejemplificar, señaló que el tuahka posee cuatro alomorfos o diferentes formas de pronunciar una palabra escrita relacionada al tiempo o a la cantidad de las cosas, mientras en el panamahka existe tan solo un alomorfo.

La diversidad mayangna
Los mayangnas viven en 66 comunidades ubicadas en las regiones autónomas del Caribe Norte y Sur, aunque hay comunidades en Honduras. Se divide por su variante lingüística en dos ramas; el meridional representado por el Ulwa de indígenas, que habitan en Karawala, municipio de la Desembocadura del Río Grande, en el sur, y el septentrional, caracterizado por las variantes panamahkas y tuahkas. Aunque algunos líderes agregan las variantes Yuskus, hablada en la zona del río Bocay y Tawahka, hablada mayoritariamente en Honduras, sobre la rivera del río Patuca.

El libro de los peces y las tortugas
El mundo mayangna, donde viven y hablan la lengua nativa más de 25 mil indígenas, fue documentado en el texto Conocimientos del Pueblo Mayangna sobre la Convivencia del Hombre y la Naturaleza. La investigación se centró en el conocimiento de los indígenas sobre los peces y las tortugas, la forma de tratarlos y la importancia para la sobrevivencia de esas comunidades originarias.

El trabajo fue coordinado por Paule Gros, ecóloga especializada en la conservación biológica y el coordinador del equipo indígena de la reserva de Bosawas, Nacilio Miguel Frithz, quienes junto a comuneros realizaron 220 entrevistas con ancianos y niños de las comunidades que expresaron sus conocimiento sobre los peces y las tortugas.

De acuerdo con el documento, se registró la lista de peces y tortugas existentes en la zona y se incluyó los hábitos, los modos de captura, los usos de los especímenes y las leyendas relacionadas a los animales.

En el proceso hubo 104 horas de grabación que fueron transcritas del mayangna y traducidas al español, lengua en que se trabajó el documento que una vez elaborado, se tradujo al mayangna.

El trabajo fue impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura, Unesco y el Sistema de Conocimientos Locales e Indígenas Links, quienes junto a líderes de las comunidades manifestaron el valor del conocimiento indígena en el sostenimiento de la biodiversidad, el bosque y el agua.

Al evento asistió el doctor Juan Bautista Arríen, Douglas Nakashima de Links y líderes indígenas de los diferentes territorios mayangnas.