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Sólo mencionarle el nombre de la maestra Francela Araya, incapacitada de por vida tras sufrir la agresión de un estudiante que padece esquizofrenia, provocó en la directora del Centro de Educación Especial “Melania Morales”, Angélica Ruiz, una reacción equivalente a la de alguien que se le expresa algún insulto.

La directora del “Melania Morales”, al ser consultada por este diario sobre si apoyarían a la profesora en su demanda al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, por una pensión “más justa”, respondió con evidente molestia que no tenía opinión que dar al respecto.

Agregó que eso no les correspondía a ellos y hasta acusó al equipo de EL NUEVO DIARIO de estar intentando “manipular la información”, una reacción que no es extraña cuando se ha denunciado que los directores de escuela tienen prohibido emitir declaraciones a los medios de comunicación independientes.

El que sí está calificado para hablar de cualquier tema relacionado con la educación es el señalado como “nuevo ministro en funciones”, Salvador Vanegas, quien al canal 100% Noticias declaró que los casos de pensionados que reclaman revisión de los montos asignados, se están analizando en una comisión de la Secretaría General del Ministerio de Educación y Recursos Humanos.

Expresó que los maestros deben tener la jubilación que manda la ley y que “no deben haber casos con otro tratamiento”.

Zepeda: 100% sólo por edad
José Antonio Zepeda, Secretario de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua, Anden, dijo que lo que ocurre en el caso de la maestra Araya es desconocimiento de la Ley de Carrera Docente, que manda el 100 % del salario de los docentes como pensión cuando el retiro es por edad y no por incapacidad.

Para esos casos habló de la existencia de una escala de pensiones cuyos porcentajes se atribuyen en correspondencia con lo dictaminado por una Comisión Médica, tomando en cuenta el nivel de incapacidad.

Vanegas agregó que el problema de pensiones de maestros se limita a dos o tres casos y no a 2 mil, como lo denunciara el miércoles la Unidad Sindical Magisterial.

La maestra Araya demanda que se le asigne como pensión por invalidez los 3 mil 750 córdobas que devengaba como salario básico cuando se fracturó la columna, producto de una caída que le provocó la agresión de un estudiante del Centro de Educación Especial “Melania Morales”, en 2007.

La pensión asignada a Araya por la Comisión Ejecutiva del INSS es de 1,191 córdobas mensuales. Ella laboró por diez años en ese centro educativo.