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Joe Arpaio es el sheriff del condado de Maricopa en Arizona, uno de los condados más grandes de Estados Unidos. Es conocido como el “el alguacil más severo del Oeste”.

A la fecha tiene 78 años de edad, 17 de ellos ejerciendo como sheriff y es ex agente de la Dirección Antidrogas de los Estados Unidos (DEA).

Lo etiquetan de xenófobo y racista, que lleva a cabo detenciones basadas en la raza, el apellido o el color de piel. Pero esto es irrelevante para él, a Arpaio nada de eso le importa, todo lo contrario, disfruta mucho el hecho de ser noticia para los medios de comunicación, haciendo comentarios antinmigrantes y excitando a la opinión pública.

“Yo no soy racista, simplemente cumplo con las leyes del estado”, ha aseverado en múltiples ocasiones.

En la puerta de una furgoneta de su oficina tiene un escrito, donde se lee el número telefónico para reportar casos de inmigrantes indocumentados. Es tan singular que manifiesta no necesitar de una computadora, para ello tiene su máquina de escribir.

Independientemente de la notoriedad antiinmigrante ganada por Jane Brewer a raíz de promulgar la ley SB1070, Arpaio goza de más popularidad. Pese a que aún no decide si participará en la contienda electoral de noviembre, las encuestas públicas realizadas hasta el momento dejan ver que el sheriff ganaría cómodamente con el 33 por ciento de los votos y Brewer con el 25 por ciento.

Arpaio y sus excesos

Es el artífice de una descomunal cárcel, conocida como la “Cárcel de las carpas” , con capacidad para albergar más de 2.000 prisioneros.

Recientemente, previendo la aprobación de la ley SB1070, Arpaio abrió una nueva unidad; la “1070”, con capacidad de albergar a 100 detenidos, pero el sheriff no descarta la posibilidad de extendrla, a medida de los requerimientos.

Los encarcelados viven a 40 grados centígrados en verano, son forzados a vestir uniformes de rayas, a usar grilletes, y ropa interior y calcetines color rosa. En su prisión también hay mujeres, quienes trabajan en cuadrillas, encadenadas y atadas por grilletes en los tobillos.

Tiene terminantemente prohibido el consumo de café, “porque no aporta calorías y es un desembolso inservible para los contribuyentes”, así como sal, pimienta, ver revistas pornográficas e inclusive fumar cigarrillos.

El gasto de la alimentación lo ha reducido hasta mínimos legales y es pagada por los presos a través de sus trabajos. Si el reo llega a enfermarse y tiene cómo pagar su tratamiento, igualmente debe costearlo.

Los reclusos sólo tienen acceso a ver dos canales de televisión, el de Disney y uno meteorológico; “a fin de que tengan conocimiento del comportamiento del clima cuando trabajan en grupos encadenados”.

Tiempo atrás, hizo público lo que otros alguaciles no hacen, “detener inmigrantes”, por ser esta una atribución de estricta competencia federal; en esa ocasión ofendió a un grupo de latinos que se encontraban detenidos en una cárcel para trasladarlos “encadenados” a otra prisión, exhibiéndolos como esclavos. A partir de esta acción, Joe Arpaio llamó la atención de todo el país y al presente no deja de causar temor.

“En 2009, durante un brote de influenza anunció que protegería a todos sus agentes con máscaras, debido al contacto con inmigrantes indocumentados”.

“Vacancy”, habitación libre, se lee en el cartel luminiscente que pestañea sobre la cárcel de tiendas de campaña; a manera de un chiste grosero. Del mismo modo, ha dicho que a quien no le guste estar ahí, que sencillamente no regrese.

El poder de Joe Arpaio

La administración del presidente Obama lo despojó de su poder de encarcelar a indocumentados por transgredir leyes federales. Lo cual ha desatendido y no ha habido mando hasta el momento para parar sus redadas migratorias, él persiste en desafiar a quienes desaprueban su proceder, aún cuando estos son funcionarios gubernamentales.

Quienes no desean saber de Joe Arpaio, se preguntan el por qué de la tardanza de un dictamen judicial contra el sheriff de Maricopa, habiendo tanta evidencia. Son miles quienes esperan una decisión por parte del Departamento de Justicia (DOJ), institución que lo investiga desde hace prácticamente un año.

Ha habido fallos judiciales que lo hallaron infractor de los derechos civiles de sus reos, lo cual supuestamente ha obligado al condado de Maricopa a pagar una suma de 30 millones de dólares. Conjuntamente, se dice que paga una cantidad de cinco millones de dólares anuales en seguro contra demandas judiciales, cinco veces más que hace diez años.

Además, existen más de mil quejas interpuestas por detenidos, lo cual empeora su situación legal.

Lo que encoleriza a muchos es su evidente inmunidad ya que Arpaio es un funcionario electo, reelegido varias veces por mayoría absoluta en 2000, 2004 y 2008.

El polémico sheriff pudiera ser depuesto, pero las acciones que se han llevado a cabo para dicho fin han fracasado. Sus oponentes han intentado imponer un voto especial de destitución mediante la recolección de firmas, empero esta ha sido insuficiente, de haber sido posible, esta iniciativa hubiera sido desechada ya que las encuestas de opinión arrojan que un 65 por ciento de votantes apoyan a Joe Arpaio.

También, la supremacía blanca de Sun City y Sun City Web le han expresado todo su respaldo.

El New York Times y el Wall Streer Journal han enterado al mundo sobre su actitud contra los inmigrantes indocumentados, sin éxito alguno. Todo lo contrario, el polémico jefe de policía también ha arremetido en contra de periodistas que han emprendido críticas en su contra. En una ocasión, arrestó a dos editores del diario Phoenix New Times.

“No necesito de la ley SB 1070 para cumplir con mi trabajo”

La SB 1070 establece como delito menor o civil ser indocumentado en Arizona, por lo tanto ha dicho no necesitar de la ley para arrestar a los inmigrantes por otros delitos.

Las redadas de inmigrantes indocumentados las argumenta bajo dos leyes estatales de inmigración. En específico la nombrada “ley anticoyote”, la cual le faculta aprehender a indocumentados que admitan haber pagado a traficantes para ser trasladados en condición ilegal a los Estados Unidos y bajo la ley estatal de ‘sanciones a empleadores”. Apoyado en estas leyes, Arpaio explica que no es una cuestión federal, sino estatal.

El jueves 29 de julio, a las puertas de entrar en vigor fracciones de la ley SB1070, la oficina del alguacil de Maricopa comunicó que durante una redada de dos días detuvieron a 64 personas. Al presente, se estima que hay 1.500 reos, 50 por ciento inmigrantes indocumentados. Desde 2008, esta es su décimo séptima batida.

En síntesis, el discutible sheriff escudado en su posición, ha articulado una confrontación política con el gobierno federal, convirtiéndose en una poderosa arma de doble filo; cargos criminales en su contra significan agudizar la polarización política demócrata-republicana, nada conveniente para los próximos comicios electorales de noviembre y seguramente el levantamiento de más ‘Arpaios” en todo el territorio estadounidense.


licbortzf@yahoo.com