•  |
  •  |
  • END

Las autoridades panameñas encontraron ayer tres osamentas en el sitio donde el presunto asesino en serie, "Wild Bill", confesó haber enterrado a una familia, a cuyos miembros mató a tiros, informó el subdirector de medicina forense de la Fiscalía panameña, José Vicente Pachard.

"Hoy se ha logrado localizar restos humanos que corresponden con lo que se está buscando en las investigaciones", afirmó Pachard a la emisora local RPC Radio.

Un equipo de la Fiscalía y del Instituto de Medicina Legal viajó este martes a la provincia de Bocas del Toro, al oeste del país, para buscar los restos de Michael Brown, su esposa y un hijo, que se presume fueron asesinados por el "Salvaje Bill", quien dice llamarse William Datham Holbert y ser estadounidense.

Las características de los restos encontrados corresponden a los de un hombre y una mujer adultos, y lo que parece haber sido un adolescente, manifestó Pachard, quien añadió que los restos serían enviados a una morgue para su identificación.

El supuesto asesino confesó haber matado a esa familia y enterrado los cuerpos en "Villa Cortez", una hacienda de su propiedad que alberga un complejo turístico, y cuyo logotipo es una calavera.

La propiedad está ubicada en Aguacate, en la paradisiaca comunidad de Tierra Oscura, a una hora en lancha de la isla de Bocas del Toro, fronteriza con Costa Rica.

Hasta la fecha, Holbert reconoció haber matado a balazos a cinco personas, pero las autoridades lo relacionan con la desaparición de al menos diez, entre ellas varios indígenas que habrían trabajado a su servicio, algo que él niega.

Hobert y su pareja, Laura Michelle Reese, son sospechosos también del asesinato de los estadounidenses Cheryl Linda Hughes y Bo Barry Icelar, cuyos restos fueron hallados enterrados cerca de donde fueron ubicadas este martes las otras tres osamentas, que se supone corresponden a las de la familia Brown.

Rechaza examen siquiátrico

Humberto Mas, director del gubernamental Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de la República de Panamá, reveló ayer que Holbert, conocido con el alias de “Wild Bill”, no aceptó someterse al examen psiquiátrico.

Una delegación interinstitucional que investiga el caso, determinó esta semana que el acusado fuera analizado por una comisión de expertos en psicología forense y psiquiatría para determinar el nivel de salud mental del estadounidense.

Esto ocurre luego de que Holbert durante las indagatorias aludiera a la presencia de ovnis y de extraterrestres en la zona de Bocas del Toro.

Mas explicó que Holbert argumentó que necesitaba más asesoría de tipo legal, por lo tanto, desistió de someterse al análisis especializado de los expertos. El funcionario panameño agregó a los medios locales que el examen será programado nuevamente.

Laura Michelle Reese, pareja de Holbert y compañera de sus macabras aventuras, tampoco quiso hacerse el examen en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, y pidió asistencia legal a la embajada de su país para efectuarse el examen y continuar en el proceso.

William Dathan Holbert fue llevado de regreso a su celda de máxima seguridad en la Dirección de Investigación Judicial, pero a la salida del edificio del Instituto de Medicina Legal sonrió y saludó a los periodistas que siguen de cerca la historia de sus muertes.

Una muerte más

Mientras tanto, en la zona de Bocas del Toro, donde ocurrieron las muertes, continuaban las excavaciones en busca de los cuerpos de los asesinados. Esta semana una muerte más se sumó a la lista de sospechas de “Wild Bill”.

Martín Brown, oriundo de Bocas del Toro, pidió esta semana a las autoridades judiciales investigar si Holbert mató a su hermana, Mercedes Ramona Brown Robinson.

Brown dijo a medios panameños que su hermana fue encontrada muerta de manera violenta en su oficina el 3 de mayo del año pasado. Ella era propietaria de la agencia de Viajes Service Tour, y presuntamente habría sido asesinada por no vender unos terrenos cercanos al sitio donde el Salvaje Bill tenía la hacienda Hostal Villa Cortez, que habría arrebatado a una de sus víctimas.

Según las autoridades policiales, “Wild Bill” reconoció que su primera víctima fue Michael Brown, un prófugo de la justicia de Estados Unidos por narcotráfico, en los años 80, al que ultimó hace tres años junto con su esposa e hijo para no dejar testigos.

Una vez enterrados los cuerpos, el presunto asesino accedió a la cuenta de sus víctimas para apropiarse de 300,000 dólares de su tarjeta de crédito y de unas propiedades que puso a su nombre.

Cuando acabó el dinero, procedió a cometer otro homicidio en perjuicio del estadounidense Bo Icelar, para quedarse con sus propiedades y procurarse ingresos adicionales a finales de 2009. A éste lo mató de un balazo en la nuca, y enterró su cuerpo en un agujero que luego mandó llenar de basura.

La última víctima se habría producido en marzo, cuando desapareció la también estadounidense Cheryl Linda Hughes, dueña del hostal La Casa del Sapo, al que Holbert bautizó posteriormente como Villa Cortez, lugar donde se hallaron restos humanos en dos fosas, que serían de Hughes e Icelar.

El presunto asesino también confesó que ordenaba a sus empleados cavar hoyos para enterrar la basura del área, pero que luego utilizaba para introducir los cadáveres, echarles basura encima y sellarlos para que las osamentas no fueran encontradas.

“Él les decía a sus empleados que le abrieran una fosa para meter basura del área. Los empleados abrían las fosas, y cuando ya se habían retirado él introducía el cadáver, encima le ponía basura, y después las sellaba para que no se encontraran”, explicó el director de la Dirección de Investigación Judicial, Javier Carrillo.

Nativos desaparecidos

A criterio de las autoridades panameñas, la desaparición de los cinco nativos que trabajaban para él pudiera estar vinculada a que “Wild Bill” los asesinó luego de cavar los hoyos, para evitar que lo denunciaran. Aunque por las huellas de sangre encontradas en un bote propiedad de Holbert, se sospecha que tiró los cuerpos al mar.