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Separación de familias, detenciones injustificadas por el aspecto latino, uniformes y grilletes como criminales, pulseras eléctricas para ubicación, y hasta libertad para disparar contra migrantes por no llevar su documentación legal son algunas de las realidades para quienes osan pasar la frontera en busca del dorado “sueño americano”, no sólo en Arizona, sino en todo Estados Unidos.

Esto nos comparte Heydi González, coordinadora de la Red Nicaragüense de la Sociedad Civil para las Migraciones, quien menciona que la ley que recientemente entró en vigor lo que hace es criminalizar la migración irregular y legalizar violaciones a los derechos humanos.

“Es una muestra de la doble moral que manejan los Estados Unidos, porque por un lado el presidente Obama señala que es una ley inconstitucional, pero es una práctica generalizada de las deportaciones por mínimas infracciones. Lo que ahora resulta escandaloso es que una ley está dando cierta legalidad a las violaciones a los derechos humanos”, indica González.

Pasarse un semáforo puede ser deportación

Comenta que por cualquier falta menor --como pasarse un semáforo-- a quienes tienen apariencia latina solicitan su documentación y estatus migratorio, no por la falta, sino por tener apariencia extranjera. “Ese es uno de los artículos retenidos de la ley de migración de Arizona, aunque no se deja de aplicar esto puede implicar una deportación.

Según los testimonios de migrantes recolectados por el especialista en el tema, José Luis Rocha, del Servicio Jesuita a Migrantes, en su trabajo “Centroamericanos definiendo la frontera”, las quejas de los abusos son numerosas. Mario Noel Sandoval señala dónde lo golpearon mientras cuenta: “Me detuvieron las autoridades migratorias en Estados Unidos. Sólo me tiraron al puente y de ahí llegué a las dos de la madrugada a México, a Reynosa”.

Igualmente, en el trabajo de Rocha se mencionan los diferentes maltratos no sólo verbales, sino también físicos, donde si reclaman les dan de patadas recriminándoles por qué llegaron a Estados Unidos. El nicaragüense José González, de Somotillo, observó que en Estados Unidos caen a las categorías más peligrosas: “Nos miraban como terroristas. Como ellos dicen que somos terroristas, nos tuvieron bajo proceso de investigación”, alega.

Delincuentes tienen mejores garantías

La representante de la Red de las Migraciones, comenta que en Estados Unidos ha venido implementando el programa de “comunidad segura”, entre otros programas, cuyo supuesto objetivo es luchar contra el crimen organizado, pero igual se llevan a los migrantes con estatus irregular. “Incluso, los delincuentes tienen mejores garantías para el debido proceso, aunque no es lo mismo hablar de una persona que infringió una norma administrativa, en comparación con alguien que participa en el narcotráfico, en el tráfico de personas o en el terrorismo”.

Ley con enfoque en “seguridad nacional”

González considera que la ley migratoria de Arizona es una política con enfoque de seguridad nacional, y desde esa perspectiva se violenta la seguridad humana de las personas, “comenzando porque con los excesivos requisitos de ingreso y altos cobros, obligan a las personas a usar los medios irregulares, casi siempre recurriendo a las redes de tráfico de migrantes. Así terminan mujeres víctimas de trata en ese trayecto, violadas, hombres que mueren en diferentes circunstancias tratando de llegar a la frontera de Estados Unidos, pero ¿quién está castigando a los temibles “Z”, a las redes de tratantes y traficantes?, se pregunta.

Los grilletes anaranjados

A los migrantes “les ponen grilletes anaranjados que significan alta peligrosidad, o bien aplican o ponen brazaletes electrónicos, y similar a un GPS que te ubican. Los niveles son extremos y responde a la criminalización de la migración”.

Para esta abogada, las políticas de migración de países con mejores oportunidades de trabajo son hipócritas, porque se sirven de los migrantes para mover su economía, sin embrago, los rechazan cuando ya no los necesitan.

“A pesar de todos estos controles y de la militarización de las fronteras, siguen entrando migrantes a los Estados Unidos. Algo que ocurrirá mientras en nuestros países no se mejoren las condiciones y oportunidades para la población”, dijo González.