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La primera de las víctimas de “Wild Bill”, el estadounidense Mike Brown –o Marcos Francis Allen–, no era un perseguido de la justicia de su país, como se pensaba, sino un testigo protegido de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos.

Así lo aclararon a Panamá autoridades de Estados Unidos, EU, en respuesta a una serie de solicitudes de información realizadas por el Ministerio Público, tras el inicio de las investigaciones del caso, según fuentes oficiales.

Brown fue acusado en EU por casos de drogas y secuestro, pero cooperó con la Agencia Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) para la captura de algunos cargamentos de cocaína, por lo que fue integrado al sistema de protección de testigos.

Se le dio otra identidad y se le mandó a Panamá, a Bocas del Toro, donde en 2006 entabló amistad con William Dathan Holbert, alias “Wild Bill”, quien finalmente, en 2007, lo mató, al igual que a su hijo y a su esposa.

El fiscal auxiliar, Ángel Calderón, solicitó a la DEA y al Buró Federal de Investigaciones de EU (FBI), más información relacionada con Brown, pero no ha recibido respuesta.

Según las declaraciones del homicida ante los detectives de la Dirección de Investigaciones Judiciales y fiscales del Ministerio Público panameño, “Wild Bill” invitó a Brown a la isla Cauchero, donde el asesino tenía la Villa Cortez, sin saber que llegaría con toda su familia.

Una vez en el lugar, lo invitó a tragos y a comidas, y en un momento lo llamó a mostrarle el terreno donde había mandado a abrir una fosa, que presuntamente era para depositar desperdicios. Le dio un tiro en la cabeza y lo lanzó al hoyo.

A los pocos minutos, fue a llamar al joven Watson Brown, de 18 años e hijo de su primera víctima, para que viera dónde estaba su padre. Al muchacho le disparó en la nuca cuando se acercó al hoyo donde yacía su padre.

Luego regresó a la hacienda donde esperaba la esposa de Brown, la holandesa Manchittha Nankratoke, y le disparó a quemarropa dentro de la Villa Cortez, para luego arrastrarla envuelta en una lona azul y tirarla a la fosa donde estaban los cuerpos de sus familiares.

Las autoridades panameñas habían informado que “Wild Bill” llevó a Brown a confesarle que era un prófugo de la justicia estadounidense, y que había logrado ser un exitoso empresario en Bocas del Toro. En 2007, cuando desaparecieron los Brown, todos los bienes quedaron en manos de Holbert, quien empezó a explotarlos con fines turísticos.

Semana crucial

Esta semana será crucial para el desarrollo de las investigaciones que lleva a cabo el Ministerio Público, en cuanto al caso “Wild Bill”. El fiscal Auxiliar, Nefatly Jaén, adelantó que los exámenes siquiátricos se podrían realizar el próximo martes o miércoles de esta semana.

Según el funcionario, el pasado viernes “Bill se encontraba muy tenso y reacio” ante las diligencias que se le iban a realizar en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf).

De igual forma, funcionarios del Ministerio Público se encuentran tras la búsqueda de unos panameños y extranjeros de nacionalidad estadounidense que tenían vínculos amistosos y comerciales con Bill en Isla Colón.

El Fiscal añadió que los nombres de estas personas no serán revelados por el momento, ya que podrían entorpecer la investigación que se lleva a cabo.