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Plazas congeladas, menos aumentos salariales, más endeudamiento interno y menos inversión pública son algunas de las recetas que el gobierno está proponiendo para enfrentar la grave crisis económica que atraviesa el país, según el Programa Nacional de Desarrollo Humano Actualizado para 2009-2011, y que más que un plan de desarrollo es un nuevo programa de ajustes económicos.

En este sentido la proyección más optimista del gobierno es mantener los niveles de pobreza y extrema pobreza similares a los del 2005.

No hay esperanzas

El gobierno tiene pocas esperanzas de una reactivación de la economía en el corto y mediano plazo, según el Pndha, y más bien proyecta un trienio con muchas limitaciones, “pasarán varios años para lograr el nivel del PIB previsto para 2009, antes de la crisis económica internacional”.

Ese año el gobierno proyectó un crecimiento del 4.5 por ciento, aún cuando era evidente que la meta era demasiado ambiciosa e irrealizable por el contexto nacional e internacional. Pero además, en 2009 se sintió el efecto del retiro de la cooperación internacional expresada por el Grupo de Apoyo Presupuestario.

Es así que para enfrentar las graves limitaciones proponen una serie de medidas que tienen que ver con más restricciones para la población, reconociendo que el marco presupuestario 2009-2011 se verá afectado por una caída en las recaudaciones y en los flujos de recursos provenientes de la cooperación internacional.

Esto, según el Pndha, “afectará principalmente el gasto social y la inversión en infraestructura”.

Gran baja en recaudaciones

Según el gobierno, los recursos provenientes de las recaudaciones se verán reducidos en un 21.5 por ciento del Producto Interno Bruto (1,383 millones de dólares) en los tres años del período señalado, lo cual provocará una serie de restricciones que tienen que ver con la búsqueda de medidas que permitan cerrar la brecha en el presupuesto y que justifican la insistencia del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial de instar al gobierno a reconciliarse con los cooperantes internacional que conforman el Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP).

La reducción del gasto social

De acuerdo con el Pndha, “a pesar de los esfuerzos del GRUN (Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional) el gasto social se ha visto afectado más de lo deseado. Para el 2009-2011 se estima que el gasto social se verá reducido en 8.6 por ciento del PIB (555.2 millones de dólares).

Según afirman el peso de este ajuste ha recaído en educación, salud y vivienda, dado los volúmenes de recursos que absorben del presupuesto “efectivamente educación y salud que predominan en el gasto social verán reducida su disponibilidad en 409.8 millones, es decir el 73.8 por ciento del total de ajuste del gasto social”.

Según el Plan la situación sería peor si “el gobierno no programara recortes de gasto complementario de funcionamiento por 6.9 por ciento del PIB (441 millones de dólares) y colocar títulos del tesoro en el mercado por 4.6 por ciento del PIB (292.8 millones de dólares).

Más bonos del tesoro

Sobre lo último el gobierno tiene programado la colocación de títulos de tesoro hasta por un 21.2 por ciento del PIB de la reducción de los ingresos, esto es 293.1 millones de dólares, como una forma de cubrir la caída de la cooperación externa, sin embargo no será suficiente ya que se trata de “un endeudamiento oneroso”, por lo que el resto de la necesidad de cubrir su brecha fiscal deberá ser cubierta con la reducción del gasto.

Adelantan también una reducción drástica en los gastos destinados a la formación de capital (gastos para la producción) “el cual se explica en la reducción de 320.3 millones de dólares de préstamos y donaciones externas atadas a proyecto”, lo cual reflejan que no sólo la cooperación líquida del GAP se ha retirado sino también la tradicional, atada a recursos.

Por otro lado afirman que el gasto corriente también se verá afectado por el efecto directo del GAP, “dirigido a programas sociales y otros gastos corrientes”.

“Complementariamente el GRUN ha programado medidas para reducir los gastos operativos y desacelerar la masa salarial a través del congelamiento de plazas vacantes y un menor aumento de los salarios”.

Reducción del gasto público

Según la estimación gubernamental, esto supone una reducción del gasto público en estos tres años, con respecto a la programación anterior, de 531.3 millones de dólares. En este contexto el gobierno está sediento de recursos externos al punto que ha cifrado todas sus esperanzas en el apoyo prometido por el Grupo de los 20 para países pobres, así como recursos ofrecidos por el Fondo Monetario Internacional (164 millones de dólares para los tres años) y el BID (300 millones).

Sin embargo, será la población la que llevará el peso del plan “anticrisis del gobierno”, que podría terminar en el 2011, según lo estimado en el Pndha.

La retórica de siempre

“La principal fortaleza con que cuenta el gobierno es con la energía, voluntad y valentía del pueblo nicaragüense para enfrentar cualquier adversidad, como lo ha hecho en el pasado. Por otra parte el consenso en las acciones de políticas y la reconciliación nacional, se convertirán en fortaleza en los momentos difíciles de la vida nacional”, destaca irónicamente el Pndha, recordándole a la población que son ellos, como siempre, sobre los que recaerá el nuevo ajuste económico propuesto por el gobierno.