Rafal Lara y Mauricio Miranda
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Líderes de las iglesias evangélica y católica, expresaron su preocupación por la negociación de un proyecto de Ley de Amnistía entre diputados liberales y sandinistas, la cual perdonaría definitivamente a personas señaladas por la comisión de delitos comunes en perjuicio del Estado de Nicaragua.

“La amnistía, tal como en estos momentos la proponen, es una manipulación y una contaminación de este recurso legal, creado a conveniencia particular. El delincuente común debe responder por los delitos cometidos”, expresó el pastor Augusto César Marenco, líder del Ministerio Apostolar Centro Cristiano.

“Éste es el momento en que la voz de la Iglesia, del pueblo cristiano, cuyo único compromiso es con Dios y con nuestro pueblo, tenemos el deber de declarar y denunciar lo que está afectando la vida en Nicaragua”, dijo el pastor.

La amnistía es un instrumento jurídico reconocido para el perdón de delitos políticos, pero en Nicaragua actualmente existe un proyecto moldeado por diputados de PLC y ALN, que pretende beneficiar al ex presidente y reo Arnoldo Alemán, a Eduardo Montealegre, o a otras personas señaladas o acusadas de cometer delitos comunes.

De ser aprobada como ley, el proyecto de amnistía ordenaría “borrón y cuenta nueva” en beneficio de funcionarios que cometieron ilícitos como malversación de caudales públicos, fraude y peculado, así como asociación e instigación para delinquir.

“Si una amnistía va a traer un bien común, que el pueblo lo vea como positivo y traiga beneficio a ellos, pienso que sería positivo. Pero que nunca sea una amnistía, como se ha dado en otros momentos, para favorecer a un determinado grupo, y las cosas siguen igual”, dijo por su parte monseñor Leopoldo Brenes, líder de la Iglesia Católica en nuestro país.

“La amnistía es una cuestión seria porque implica borrón y cuenta nueva. Creo que esto tiene que valorarse bien, y exhortaría a nuestros líderes políticos, en especial a nuestra Asamblea (Nacional), a nuestra Corte Suprema de Justicia, en tener una madurez, dejarse guiar por el espíritu santo”, afirmó.

Monseñor Brenes sentenció diciendo que si la amnistía no conlleva al bien común, entonces “que tengan mucho cuidado”.