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El “Plan mixto” de Seguridad Social que desea implementar el actual gobierno del presidente Daniel Ortega, y que aparece como uno de las propuestas del Plan Nacional de Desarrollo Humano 2009-2010, no es factible hasta que no se erradique la corrupción que carcome los cimientos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS.

Jorge Toledo Aguilar, estudioso sobre temas de seguridad social, explica que el sistema mixto es viable siempre y cuando se manejen los fondos con transparencia.

“El problema del INSS no radica en un cambio de sistema, sino en un cambio de la manera corrupta en que se ha manejado desde su fundación”, afirmó Toledo, contador y administrador de Empresas.

La creación de un sistema mixto, en parte público y en parte privado, no es una idea nueva. Durante la Administración del presidente Enrique Bolaños, se hizo un intento que se frustró ante la ineficiencia en el manejo de los recursos de los asegurados. En esa época, el Presidente de la República y la Presidencia Ejecutiva del Seguro Social se opusieron a perder un negocio que significa manejar los 5 mil millones de córdobas anuales que recibe el INSS en concepto de cotizaciones.

Le pusieron freno
“Cuando se intentó hacer la privatización del Seguro Social durante la Administración Bolaños, hubo un freno del Ejecutivo para evitarlo, ya que esto significaba que se les acabaría el negocio. Además, corrían el riesgo de quedarse con los asegurados mayores de 43 años, y a la vuelta de 10 años no tener dinero para pagarles. Cómo el Estado es el garante de la seguridad social en Nicaragua, iba a tener que desembolsarse 800 millones de córdobas al año para poder cubrir a los pensionados”, explicó Toledo.

En el actual gobierno de Ortega, el panorama no luce muy alentador, ya que de los 5 mil millones de córdobas que recibe el gobierno de parte de los asegurados, sólo gasta 4 mil millones, por lo que queda un excedente de 1 mil millones de córdobas, cuyo paradero se desconoce.

Según Toledo, con la implementación de un plan mixto esto no va a cambiar, sino que simplemente se emitirá una ley que servirá de “cortina de humo” al Fondo Monetario Internacional.

“Este plan mixto, como tantos otros en Nicaragua, quedará sólo en la ley, será emitido con el único objetivo de satisfacer las exigencias del FMI”, dijo Toledo.

“El problema del INSS es un problema de fondo, un problema estructural que tiene que ver con la politiquería con que se manejan los asuntos públicos”, agregó.

Por ello, indicó, es que por muchos cambios que se hagan en el Seguro Social, el problema no se va a solucionar, “porque los cambios paramétricos que vienen en las reformas son para aumentar el volumen de dinero del Seguro, y para que el Ejecutivo siga usando al INSS como su caja chica”, asegura Toledo.

El sistema mixto
Un sistema mixto de pensiones consiste en un plan en el que las nuevas personas que ingresan al sistema del Seguro Social pueden empezar a crear un sistema privado de pensiones. Las nuevas empresas reciben las cotizaciones de los nuevos asegurados, mientras que el INSS mantiene el manejo de los viejos cotizantes, los costos por enfermedad y la maternidad.

No obstante, en Nicaragua ésta no parece ser la solución, ya que el Seguro Social tiene un déficit de 73 mil millones de córdobas. Además, el gobierno le debe 20 mil millones de córdobas, según la Ley de Seguridad Social, la cual establece el pago del medio por ciento sobre todas las planillas, deuda que no se ha solventado desde hace más de 50 años.

Al respecto, Toledo explica que en 25 años el INSS no va a tener la capacidad de pagarles a los viejos cotizantes, porque va a carecer de las reservas para hacer frente a esos egresos.

“Va a llegar el momento en que el Estado va a decir no puedo, no tengo dinero, y el seguro social va a desaparecer, y los jubilados se van a quedar sin pensiones”, advirtió.