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Las expectativas de la Asociación de Caballistas de Granada se cumplieron. Un poco más de 5,000 montados de todas partes del país se congregaron ayer en la Ciudad Colonial, para participar en el Gran Desfile Hípico en honor a la Virgen de la Asunción, y dedicado al jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés.

El recorrido inició a las tres la tarde en el Estadio “Roque Tadeo Zavala”, desde donde los montados partieron sobre la Avenida “Elena Arellano”, siguiendo por la calle Real Xalteva, luego por La libertad, hasta culminar en el malecón “Pablo Antonio Cuadra”.

El divulgador de la Asociación, Roberto Mejía, manifestó que también quisieron reconocer a don Jorge Díaz y a Héctor Sánchez, hombres de reconocida trayectoria hípica. “La actividad estuvo muy concurrida, creemos que superamos las expectativas de los 5,000 montados”, dijo.

Despilfarro versus pobreza
Mientras los amantes de los equinos disfrutaban de la fiesta, el Obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano, se quejó del despilfarro de dinero en la actividad, cuando hay miles de granadinos necesitando inversión en sus calles, caminos y carreteras.

“En las calles no se puede pasar, eso demuestra las grandes injusticias de nuestro pueblo. No estoy en contra de la diversión, pero estoy viendo que en Granada exageran. Ustedes ahora (ayer) pueden darse una vuelta por las calles (para ver), y los cinturones de pobreza son increíbles en La Sabaneta y en El Pantanal”, dijo, refiriéndose a dos de los barrios más precarios del municipio.

La misma crítica efectuó en el caso de la comarca Malacatoya, donde sus habitantes están casi aislados debido a que los autobuses de transporte colectivo no han podido entrar por el pésimo estado de la carretera. “Creo que la responsabilidad de las instituciones y de la empresa privada es de ayudar a esta gente pobre”, indicó.

A monseñor también le molestó la falta de consideración de los organizadores de las fiestas que se ubicaron en la Plaza de la Independencia, y que durante varios días de la semana pasada mantuvieron la música demasiada alta, lo que no le permitía descansar tranquilamente.

Insistió en que en Granada hay mucha pobreza y que urge verle no sólo lo bueno, sino también los índices de desigualdad social.