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Para el ex ministro de Educación, Miguel Ángel García, las limitaciones presupuestarias bajo las cuales deberá operar la Educación en nuestro país, en 2011, tienen sus raíces en la “falta de voluntad política”.

Contrario a otros expertos en la materia, García no se muestra pesimista en las posibilidades de que Nicaragua a estas alturas y en las actuales condiciones del sistema educativo, se enrumbe en el desafío de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que plantea para 2015 que el país alcance el nivel de Primaria.

“Se ha malinterpretado la universalización de la Primaria”, dijo García, tras proponer entre las opciones de recursos humanos idóneos para emprender lo que el gobierno ha llamado la “Batalla por el Sexto Grado” a los graduados universitarios que no tienen trabajo, luego de una preparación de un año.

“Los convertimos en buenos maestros”, sostuvo, alegando que son mejor opción que quienes se prepararan técnicamente, siendo apenas bachilleres o de los primeros de la universidad, que es, según sindicatos de maestros y organismos que trabajan el tema de la educación en nuestro país, el recurso del cual el Ministerio de Educación, Mined, está disponiendo para enfrentar el reto del sexto grado, ya que el déficit de docentes supera los 15 mil, según cifras de organismos independientes.

El ex ministro insistió en que la clave está en la voluntad del gobierno para invertir en educación. “Siempre hay recursos”, afirmó, alegando que los fondos bien pueden salir de esa sobrerrecaudación que oficialmente se ha reportado.

García hizo énfasis en que si el gobierno realmente desea actuar, éste es el momento para demostrarlo, y la única manera es asignando más presupuesto del que se ha anunciado para Educación, porque con el 3.64% del Producto Interno Bruto que, según el Plan Nacional de Desarrollo Humano 2009 -2011, no es suficiente.

Diálogo es urgente
“No debemos pensar en lo que hay, sino en lo que necesitamos que haya”, señaló, para luego exponer que un estudio de 2005 evidenció que para encaminar entonces la educación en Nicaragua se requería del equivalente a 9 mil millones de córdobas. Cinco años después, estamos “lejos de esa realidad”, apuntó. Para 2011, la proyección es de 5,361.9 millones de córdobas.

Respecto de las críticas por la posibilidad de un nuevo cambio curricular, García comentó que las mismas se dan porque no existe diálogo entre las instituciones de gobierno y los actores involucrados. “Un cambio curricular depende de que el gobierno sepa transmitirle a los maestros la importancia del nuevo currículo. Soy un convencido de que todo se puede lograr con diálogo… No se pueden imponer cosas, no se puede curar a las personas con decretos, se les tiene que convencer”, recomendó.