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Sergio Cuarezma Terán entró al despacho del entonces contralor legal Guillermo Argüello Poessy, habló de un caso que estaba pendiente de resolverse en el ente fiscalizador, y luego hizo el siguiente planteamiento: “Arnoldo Alemán puede salir de la cárcel a través del Régimen de Convivencia Familiar por ser valetudinario”.

Así lo confirmó ayer el ahora contralor de facto Argüello Poessy, quien indicó que aunque él fue quien recibió la “brillante idea”, no le tocó llevar el mensaje directamente a su entonces amigo, sino que llegó a éste por medio de terceros.

En 2007, una sentencia de la juez de Vigilancia Penitenciaria, Roxana Zapata, en ese entonces esposa de Cuarezma, mandó definitivamente a Alemán a su casa bajo el argumento de ser reo valetudinario, mientras él académico Sergio Cuarezma subió a la Corte Suprema de Justicia, CSJ, ganándole en pulso la partida, casualmente a Argüello Poessy, quien también aspiraba llegar al alto tribunal.

El mismo Cuarezma, en enero de 2009, leyó una sentencia firmada por sus colegas liberales y ausencias arregladas de magistrados orteguistas, eximiendo de culpabilidad al ex mandatario que hoy aspira a ocupar de nuevo la Presidencia de la República, por haber dejado atrás las penurias que le causaban los 10 padecimientos que lo volvieron valetudinario y estar, según él, “más sano que el queso”.

Argüello Poessy abunda en detalles

“Efectivamente, el doctor Cuarezma me visitó por un tema que estaba planteado en la Dirección de Auditoría, y en la conversación salió a relucir el tema del estado en que se encontraba el doctor Alemán en la cárcel, hasta donde yo fui a visitarlo”, dijo ayer el colegiado con el período vencido.

“Me decía el doctor Cuarezma en esa ocasión, que por qué no se exploraba la vía que está contemplada en la legislación penal, que es la Convivencia Familiar. Le dije con toda franqueza que yo había sido educado y practicado mi profesión en el ejercicio del anterior Código Penal, y que desconocía esa figura; y él con mucha amabilidad me explicó a cabalidad de qué se trataba”, añadió.

Fue entonces que Argüello Poessy, conociendo de los supuestos padecimientos del reo y ex gobernante en aquel momento, conversó de lo que había planteado el catedrático, con unos amigos en común, y que “al parecer” fueron quienes le llevaron la posibilidad a Alemán, quien no dudó en poner a trabajar a toda su maquinaria jurídica en ese sentido.

En 2005 y luego de permanecer más de seis meses en el Hospital Militar, por problemas en una uña, apareció el informe médico forense que indicaba que Alemán padecía de diez enfermedades crónicas.

“Las enfermedades, si las tiene, ¿que cómo ha hecho para superarlas? Pues con fuerza de voluntad, porque yo he tenido tantas o más enfermedades que él, y sigo luchando para superarlas. La verdad es que él tiene en la mente ser presidente de nuevo, ya fue nominado por su partido y reta a cualquiera a que lo enfrente en unas primarias interpartidarias, y veremos quiénes aceptan ese reto”, terminó diciendo Argüello Poessy.