•  |
  •  |
  • END

Que todas las escuelas garanticen la oferta de la educación primaria es uno de los desafíos inmediatos que se le plantea al Ministerio de Educación, Mined, de cara al cumplimiento del plazo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

María Machicado, representante en Nicaragua del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, aunque valoró positivamente la capacitación de bachilleres para reforzar los multigrados y así garantizar el sexto grado de primaria en aquellos centros donde hoy se limitan a ofrecer el cuarto o quinto grado, dijo que esto no es la solución de fondo.

“Eso es para avanzar, son como terapias de ‘shock’… después tenemos que sentar las bases estructurales para que el sistema responda a la demanda”, señaló, expresando que como organismo comparten la preocupación sobre la calidad, y “tenemos que monitorear muy de cerca cuáles son esos aprendizajes que están recibiendo los niños”.

Informó que con el Ministerio de Educación, Mined, están trabajando en calcular la inversión que demanda la universalización de la Primaria a 2015 --acorde a lo suscrito en las Metas del Milenio-- basando los cálculos en la inversión per cápita hecha en otros países y en los niveles de desarrollo logrados, sin embargo, dijo que aún no tiene el monto exacto que requeriría Nicaragua.

Asimismo, planteó la necesidad de una “redistribución interna, una repriorización” respecto a la asignación de los recursos que hasta ahora no supera los niveles de inversión históricos que andan por el 3.6%.

“Las acciones de políticas que se requieren para poder lograr las Metas del Milenio son muchísimo más exigentes. Se necesita identificar mecanismos distintos a los que tenemos para poder llegar a los niños que están fuera de la escuela”, declaró la representante de Unicef.

Hizo énfasis en que pese a la gratuidad de la educación y a la merienda escolar que, aunque no se da en todas las escuelas, sí influye en aquellas ubicadas en zonas con elevados índices de pobreza, el país mantiene rezagos educativos históricos.

Mencionó un 13% del total de la población infantil en edad escolar fuera de las aulas, y un 50% de la población adolescente también desatendida. Otro indicador alarmante es la deserción escolar reflejada en que únicamente poco más del 40% de los matriculados en Primaria logran llegar al sexto grado.

Políticas de largo plazo, son claves

Dijo que la educación nacional requiere Políticas de Estado para las cuales piensa que ya se están sentando las bases, entre las que contó el nuevo currículo.

No obstante, señaló que “para poder implementarlo se requiere la formación docente, y eso demanda estrategias de largo plazo”, e hizo énfasis en la necesidad de que en el país se atienda la Primera Infancia, asignando a los mejores recursos humanos a esas áreas, “porque es donde se van a fundamentar las bases del desarrollo del país”.

El programa gubernamental “Amor para los más chiquitos” lo calificó como “una buena iniciativa”, pero cortoplacista. Unicef, aseguró, está apoyando “en paralelo” en ver cómo “construir la base institucional que le pueda dar seguimiento” al mismo.

Otro de los proyectos en los que Unicef está apoyando al Mined es en el mejoramiento de la calidad de la infraestructura, enfocándose en la elaboración de un inventario de las escuelas con acceso a agua potable, saneamiento y servicios higiénicos.

Mencionó que probablemente apenas el 30% de los centros escolares tienen acceso a servicios básicos.

Machicado, además, manifestó interés en que se atienda a poblaciones históricamente invisibilizadas en el sistema educativo, como los niños con discapacidad, los de poblaciones indígenas, así como aquellos en situación de trabajo infantil, para lo cual se requieren acciones que les permitan llegar a ellos y reinsertarlos, y aunque dijo que “esos programas están en diseño”, aplaudió el hecho de que ya “hay conciencia”.