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La reciente desarticulación de una red logística de narcotraficantes del cártel mexicano “del Golfo”, más otros golpes similares desde 2007, deben llamar a la alarma a las autoridades nicaragüenses, y dedicar más esfuerzos y recursos contra el crimen organizado, dijo ayer el analista de temas de seguridad, Roberto Orozco.

El experto en temas de seguridad del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp) advirtió que debido a la intensa guerra del Estado mexicano y sus fuerzas del orden contra los cárteles mexicanos, las organizaciones criminales han ido tomando con mayor agresividad su repliego hacia el sur de los escenarios de batalla, en busca de nichos para establecer sus bases de operaciones en países con menos recursos para enfrentarlos.

“Y en esa ruta a nuevas bases, Nicaragua es un nicho que lamentablemente es más vulnerable que otros países de la región centroamericana, por el alto nivel de pobreza y debilidad institucional, pese al excelente esfuerzo y capacidad de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua”, expresó.

“El desmantelamiento a la célula del ‘Cártel del Golfo’ por la Policía Nacional, fue un gran golpe, hay que aplaudirlo, parece que la estrategia de la Policía es golpear la estructura logística de las redes nacionales e internacionales, por eso ha habido menos incautación de drogas, porque los esfuerzos de inteligencia no se están centrando tanto en el tráfico, aunque no lo descuidan, pero parece que el objetivo institucional es desarticular las redes y bases logísticas”, observó Orozco.

“Cuidado se vienen”
Según el investigador del Ieepp, “aquí se golpeó la base logística de la gran ruta terrestre, de un cártel de los mexicanos, pero no hay que olvidar que hay siete cárteles fuertes allá, y a todos ellos les están dando duro por allá, por lo cual podrían aparecer por aquí”.

A su criterio, los esfuerzos policiales nicaragüenses también deben ir no sólo a quebrarlos, “sino también a prevenir que ingresen, deben reforzarse los controles migratorios y las inspecciones, el patrullaje y los servicios de inteligencia”.

“La gran guerra que en México se ha desatado, con la enorme cantidad de muertos y el Ejército y la Policía enfrentados a muerte con los narcos, está obligando a los cárteles a moverse al sur, y los territorios perfectos para esas bases son los de Centroamérica, que son mas pobres y con menos recursos para combatirlos”, observó.

“No hay que bajar la guardia, la política de expansión de los narcos es agresiva, y ellos se aprovechan de las debilidades de un Estado, como de la institucionalidad debilitada, pobreza, disposición de brazos jurídicos fuertes para asegurarse impunidad y tratar de hacer sus nichos ahí, aquí la Policía y el Ejército no han permitido que eso ocurra, pero el riesgo es latente”, señaló.

Recordó que, desde 2007, los golpes a las redes de los cárteles en Nicaragua se han venido aumentando en comparación con años anteriores a esa fecha.

En efecto, la Policía ha golpeado estructuras de los cárteles de Sinaloa, del Golfo, y se cree que de Los Zetas, que habían intentado instalar bases de operación en Nicaragua en 2007.

Hace menos de dos semanas, el jefe de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, capitán Róger González, reconoció que de acuerdo con la información de inteligencia militar, ahora son los cárteles mexicanos los que gobiernan las rutas de la droga producida en Sudamérica en su viaje a Norteamérica.

Aparece la “Familia Michoacana”
“Los cárteles mexicanos --sobre todo la familia Michoacana-- manejan las operaciones de narcotráfico en la región centroamericana, desde que la droga sale de Colombia hasta que llega a Estados Unidos”, según afirmó entonces el jefe militar.

“El dominio, almacenaje, compra, traslado y almacenamiento de la droga en el norte, es de los mexicanos”, mantuvo González.

Del mismo modo, en junio pasado, las autoridades mexicanas alertaron a los países centroamericanos sobre la presencia en la región del grupo de Los Zetas, así como los cárteles de Sinaloa y la Familia Michoacana.

La Procuraduría de México alerta que Centroamérica, incluyendo Nicaragua, son posibles guaridas de capos de la droga.

“Algunos de los jefes de cárteles mexicanos de las drogas buscados en esa nación, podrían estar escondidos en Nicaragua y en otros países de Centroamérica”, dijo el procurador de la nación azteca, Arturo Chávez.

Dicha alerta fue plasmada en un comunicado emitido por la Procuraduría General de México. El procurador señaló que varios jefes de los cárteles de La Familia Michoacana, el de Tijuana, Juárez, El Golfo, los Beltrán Leiva y Los Zetas, podrían estar trasladándose en los últimos tres meses hacia países de Centroamérica.

Y citó como sitios de destino de los capos mexicanos, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Lanzó una advertencia especial para Costa Rica, en donde están detenidos más de 60 mexicanos relacionados con varios cárteles de droga.