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Con actitud conciliatoria la mañana de ayer se presentó Eddy Duarte, de 45 años, quien aceptó en la subdelegación policial del Distrito Seis, ubicada en el barrio Villa Venezuela, haber golpeado el pasado 4 de agosto a su compañera de vida, Carmen Centeno, de 29. La pareja se mostró dispuesta a realizar una mediación aprovechando que las autoridades policiales inauguraron la Sala de Mediación en este lugar.

“El problema es que él me golpeó por un malentendido que se dio, mi papá puso la denuncia en la Policía y ahora estoy dispuesta a llegar a una mediación”, afirmó Centeno, mientras Duarte dijo que “sí acepto que le di golpes, pero me comprometo física, verbal y sicológicamente a no volverla a maltratar, y si lo hago compareceré ante la justicia. Es mejor no llegar a los golpes y hay que comunicarse”.

El comisionado mayor Juan Ramón Gámez, segundo jefe de la Policía de Managua, aseguró que en el primer semestre de este año registraron un mil 500 casos que ameritan un proceso de mediación, pero que apenas habían podido dar respuesta a unos 200, por lo que hacía falta agilizar estos procesos.

“Éstos son delitos menos graves, todos aquellos que ameritan mediación como: amenazas, hurtos menores, robos menores, donde vos conocés a las partes y no querés ir a juicio, sino que lo que querés es que esta persona te devuelva lo hurtado, lo robado; eso no lo estábamos haciendo aquí porque la doctora que lo estaba haciendo venía una vez a la semana”, aseveró Gámez.

Mediar la violencia intrafamiliar
Defensoras de las Comisarías de la Mujer, Niñez y Adolescencia han cuestionado la mediación en los casos de violencia intrafamiliar donde las mujeres resultan muy perjudicadas, incluso aconsejan a las víctimas a llevar la causa judicial hasta las últimas consecuencias. El jefe policial consideró que algunas faltas en esta materia deben ser mediadas.

“Hay delitos que son dentro de la violencia intrafamiliar porque es entre las parejas, entre las familias, por ejemplo, unas lesiones leves o que la amenazó con que la iba a golpear, esas cosas sí ameritan una mediación, pero es una mediación muy especial”, indicó Gámez.

Gilberto Valle es el mediador que tendrá la tarea de procurar un arreglo entre las partes involucradas en un delito, en la subdelegación policial, que espera resolver entre 4 a 6 casos diariamente. “Hay casos de violencia intrafamiliar que pueden ser mediados, lo que pasa es que a veces hay situaciones en los que no se recomienda la mediación, porque se crea una doble victimización, una impunidad al delito y una consecución al mismo”, explicó.