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No todo es bueno en el anuncio del cambio de sistema de televisión en Nicaragua. Expertos en la materia han analizado que al realizarse el salto tecnológico de televisión análoga a digital, miles de familias nicaragüenses quedarían rezagadas en el simple ejercicio de disfrutar de la caja chica, al no disponer del dinero para comprar un nuevo equipo o adaptar el antiguo a la nueva señal.

Esta semana, el ente regulador de las telecomunicaciones, Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos, Telcor, anunció que el país mediante un convenio con Brasil, se prepara para cambiar el viejo sistema de televisión analógico --la señal actual que llega a las mayoría de los hogares--, por una nueva tecnología que exige el uso de equipos más sofisticados.

Si bien la versión oficial no ha indicado cómo ni cuándo se hará el cambio, Telcor sí ha confirmado que se requerirá de nuevos equipos decodificadores, o televisiones con tecnología de punta para poder acceder a esa nueva señal digital. Quienes no hagan las adaptaciones, no podrán ver nada en sus televisores en el mediano plazo.

Negocios millonarios
El convenio con Brasil permitiría, de acuerdo con la versión oficial, que Nicaragua importe los equipos y realice a bajo costo la transferencia tecnológica para implementar el nuevo servicio, pero las experiencias en otros países han sido que el Estado ha subsidiado los equipos por los altos costos.

El periodista Alfonso Malespín, consultor en comunicaciones e investigador del Instituto de Estudios y Estrategias de Políticas Públicas (Ieepp), dijo que tanto el cambio tecnológico como el impacto económico en los bolsillos de las familias nicaragüenses, son inevitables.

“La televisión digital es un hecho inevitable. Lo quiera o no, Nicaragua deberá convertir su sistema audiovisual a las demandas de la televisión de alta definición, la televisión digital”, observó.

“El reto para nuestro país es que ni el Estado ni el Gobierno han delineado una política que nos conduzca a una conversión que no deje por fuera a los sectores más vulnerables económica y culturalmente hablando”, observó, haciendo énfasis en que la transformación implica, a la vez, un negocio multimillonario.

Pobres en Alta Definición
“Este negocio tiene varios niveles. El paso inevitable será cambiar todo el sistema audiovisual del país. Comienza con la producción y emisión de la señal y concluye con el consumo. Así que televisoras, cableras y televidentes tendremos que pasar al nuevo sistema gradual o abruptamente. Eso cuesta, literalmente, millones de dólares”, dijo Malespín.

En Nicaragua, según cifras de la Organización de Naciones Unidas, el 47.9% de la población vive en situación de pobreza con menos de dos dólares al día. Un 15% sobrevive en estado de indigencia con menos de un dólar.

“En España, el llamado apagón analógico afectó el año pasado a una cantidad similar a la población entera de Nicaragua. El gobierno de Zapatero subsidió a los más pobres para que tuvieran su cajita convertidora de señal analógica (impulsos) a digital (bits). ¿Hará algo parecido el gobierno nuestro? Económicamente hablando, estimo que menos del 20% de la población podría costear este cambio en este momento”, observó.

¿Subsidio en tiempos electorales?
“Para una familia significa cambiar su TV actual para adquirir la nueva tecnología, para quienes no puedan costearla, la adquisición de un convertidor es obligatoria si quieren seguir viendo la tele. Aquí el Estado podría hacer mucho --como se ha hecho en otros países-- subsidiando su compra, y, sobre todo, asegurándolo a las familias más pobres del país por una razón económica, pero también porque la TV es el único medio de entretenimiento que tienen las familias más pobres del país”, señaló.

Nicaragua no se encuentra rezagada únicamente en cuanto a desarrollo económico en el área centroamericana, sino también en el tecnológico.

De acuerdo con el informe del Foro Económico Global, divulgado el año pasado en Guatemala, Nicaragua ocupa el último lugar en Centroamérica en tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Nicaragua pasó del lugar 116 en 2008 al puesto 125 en 2009. Otras naciones de la región latinoamericana cayeron en un promedio de cinco puntos, con excepción de Costa Rica, que pasó del puesto 60 en 2008 al 56 en el informe de 2009.

Todos pagan
Para el productor de cine y productos multimedia, y experto en información y tecnología, Gil Fernández, el cambio de sistema de transmisión de TV es positivo y necesario, pero implica costos tanto para los consumidores, como para los empresarios de servicios de televisión, quienes tendrán que adquirir equipos especiales.

“La mayoría de los canales nacionales usan equipos digitales, muy pocos usan sistemas analógicos para grabar, editar, pero los transmisores tienen que cambiar, pasar de antenas de señales analógicas a señales codificadoras satelital, de banda ancha”, explicó.

“Todo ello requiere de una buena inversión, en Nicaragua la televisión ya es como parte de la canasta básica, la gente tiene TV para informarse, distraerse…, y un cambio de sistema la obligará a adquirir los equipos, si no tienen los televisores nuevos van a tener que buscar los conversores de señal, y, obviamente, eso tiene un costo”, dijo.

No obstante, expresó que el país cuenta con estructura y con las bases para adoptar el cambio. De hecho, señaló que ya el servicio está en Nicaragua, pero de forma privada, y se ofrece a precios similares a los servicios de televisión por cable, pero con una oferta mayor que aumentaría los costos de acceso si, por ejemplo, la gente quisiera pagar por ver una película que no está en señal abierta.

Allá subsidiaron, ¿y aquí?
“Hay empresas de televisión que ya poseen el sistema y lo ofrecen de manera privada, y ya entregan a las familias el convertidor de señales de analógica a digital, por medio de antenas, que se conectan a los TV tradicionales”, señaló.

Según un sondeo de END, el costo varía entre 15 y 20 dólares mensuales mínimos en algunas empresas que ofrecen el servicio.

Dijo que el acceso, una vez adaptados o cambiados los viejos TV, será igual de gratuito que la actual televisión abierta, pero igual se ofrecerán otros servicios por la misma banda para la población que tenga capacidad de pago.

Recordó que en Estados Unidos y en Europa los gobiernos apoyaron a la población con menos recursos para adquirir sus equipos, mientras hubo familias que sí pudieron asumir el cambio y que bien podían comprar sus dispositivos en negocios privados.

“Yo creo que desde hace años la población consumidora de televisión viene asumiendo poco a poco los cambios tecnológicos, no es tan traumático el cambio y el uso, el servicio de TV digital ya se ofrece, y la gente se adapta rápido, como se adaptó de pasar del televisor de selector mecánico al control remoto, y de los otros cambios como del VHS al DVD, y eso se ha dado poco a poco y creo que así va ocurrir esta vez con la gente que ya consume TV”, señaló.