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Eran las nueve de la mañana en punto, y como pocas veces, cuando hay audiencias de Casación, las sillas que ocupan los magistrados en la Sala de Vistas y Alegatos Orales de la Corte Suprema de Justicia, estaban ocupadas, claro, los miembros del nuevo tribunal eran seis conjueces, dos ex magistrados y dos magistradas.

Los reos ya estaban sentados con sus respectivas custodias dentro de la Sala, y extrañamente, aunque se trataba de dos delitos comunes (violación y lesiones graves), estaba presente el doctor César Guevara, Procurador Nacional Penal como representante de la Procuraduría General de la República.

Sonó el mallete (martillo judicial) y el ex magistrado Armengol Cuadra, quien estaba como coordinador, dio inicio a la audiencia y cedió la palabra al representante del Ministerio Público, fiscal auxiliar Julio Montenegro.

Cuadra iracundo
El fiscal Montenegro se dirigió al tribunal de audiencia como Comisión de Trabajo de la Corte Suprema, lo que ocasionó el primer altercado con el abogado Cuadra, quien inmediatamente le asaltó la palabra y le dijo “esta no es una comisión es la Corte Suprema de Justicia en Pleno”. El ex magistrado estaba iracundo.

Ante esta reacción, el fiscal Montenegro, sin perder la compostura, le respondió “me referí a Comisión porque así decía en la cédula de notificación”. Después de la aclaración, solicitó continuar con su intervención y leyó un escrito que literalmente dice:
“Compareceremos a las audiencias que seamos debidamente convocados por lealtad a la víctima, independientemente de la legitimidad o no de la constitución del Tribunal sentenciador y por respeto al principio de que las resoluciones judiciales son de ineludible cumplimiento”.

Furioso y amenazante
El fiscal no había terminado de leer el escrito, cuando Cuadra, más furioso aún, le dijo que si el Ministerio Público tenía inconveniente de estar ahí, que el representante de la Procuraduría General de la República podría reemplazarlo, pero el fiscal solicitó continuar con su intervención en la audiencia.

Después de terminadas las dos audiencias programadas, el ex magistrado Cuadra dijo que la carta presentada por el Ministerio Público “es débil y sin ningún sentido, y que con su presencia legitima las audiencias”.

Puro nerviosismo
“Con su presencia e intervención están legitimando las audiencias. Considero que esta carta es débil, no tiene ningún sentido, ni inquieta a esta Corte, porque la audiencia se dio --que es lo que nosotros queríamos-- para dar respuesta a la población”, reiteró Cuadra.

Sin embargo, el fiscal Montenegro aseguró que con esa carta ya quedó sentada la preocupación del Ministerio Público en cuanto a la conformación de la sala penal. “Nosotros miramos que en la cédula judicial decía la comisión de la Corte Plena, y estimamos que por los intereses de la víctima tenemos que hacer la salvedad del caso al comienzo de nuestra intervención”, dijo Montenegro.

Además, agregó el fiscal, “se estimó que teníamos que asistir porque hay una potencial situación allí, de que podía asistir la Procuraduría, y estimamos que la PGR no es el ente adecuado para que se presente en estas audiencias, tiene que ser el MP en representación de los intereses de la víctima; ya que el papel de la PGR es representar los intereses del Estado”.

Solís lo ve “por el lado amable”
“Es la posición del doctor Centeno. Es un avance respecto a la vez pasada, en abril, cuando dejó de venir. Lo que hizo fue expresar su preocupación por la integración de los conjueces y por la situación de la Corte, pero a pesar de las presiones de los magistrados liberales y del propio doctor Alemán, se hizo presente y la respuesta fue mesurada. El magistrado Armengol y yo lo aclaramos”, expresó Solís.

Más papista que el Papa
Para el conjuez Ramón Villagra, la carta de Fiscalía no vale porque “en derecho, si me opongo, impugno el tribunal y me retiró”.

Para la magistrada Ligia Molina, la carta del Ministerio Público no afecta en nada las audiencias, menos las resoluciones que vaya a emitir ese tribunal. “No hay afectación, porque lo que dicen en la carta es que aunque existan dudas de la legitimidad, ellos estarán presentes”.

“Aquí todo está legal, estamos presentes 10 magistrados, porque para dictar sentencia se requiere estar presente en la audiencia, entonces significa que todos los magistrados y conjueces tenemos que estar presentes, porque vamos a resolver en Corte Plena y no en comisiones oblicuas como le denominamos nosotros, y aquí hay mayoría”, recalcó Molina.