Luis Galeano
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El diesel venezolano que es enviado a El Salvador a través de Nicaragua, lo reciben estaciones de servicios conocidas como “gasolineras de bandera blanca”, las cuales lo venden a menor precio que en las bombas administradas por las transnacionales, un beneficio que no gozan los nicaragüenses, aun cuando existe un acuerdo energético firmado por el presidente Daniel Ortega y su homólogo Hugo Chávez.

¿Por qué ocurre esto? Nadie sabe responder al respecto, pero lo cierto es que los salvadoreños que compran diesel en las estaciones que no son Texaco, Shell o Esso obtienen el producto a precio más accesible, como producto de un acuerdo entre Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y Alba Petróleo S.E.M. (Sociedad de Economía Mixta). Este acuerdo no es de gobierno a gobierno, como sí lo es con Nicaragua.

El galón de diesel se encontraba ayer en algunas estaciones transnacionales del centro de San Salvador a 3.55 dólares y a más de 3.60 dólares en gasolineras del oriente, según nos confirmó Alma Martínez, periodista del diario El Mundo de ese país, en cambio en las “bandera blanca” se cotizaba en 3.38 dólares, de acuerdo con información que nos brindaran transportistas salvadoreños.

Ayer el galón de diesel se cotizaba en Nicaragua a un promedio de 69.83 córdobas, es decir, unos 3.67 dólares.

“Efectivamente, sigue siendo más barato en las estaciones bandera blanca, y la población se ve beneficiada, porque ya sea 10 ó 15 centavos (de dólar) menos ya es un ahorro, y eso es importante para el país”, dijo Joaquín Herrera, Presidente de la Asociación de Empresarios de Transporte Público de El Salvador (ATP).

“Es arreglo entre ellos”, dice gerente Petronic
El gerente general de Petróleos de Nicaragua (Petronic), Rodolfo Zapata, dijo desconocer por qué el diesel es más barato en El Salvador. “No tengo comentario sobre eso, porque no tengo la más mínima idea de lo que me estás hablando. No conozco el libre mercado de El Salvador, no manejo eso ni las condiciones que se han negociado entre ellos y PDVSA”, señaló el gerente de Petronic.

Información procedente de El Salvador señala que desde el 23 de diciembre de 2007 al 13 de enero, Alba Petróleos había importado 337 mil 500 galones de diesel. Carlos Ruiz, presidente de la Asociación Intermunicipal Energía para El Salvador (Enepasa), explicó a medios locales que están operando con nueve pipas.

Indicó que para trasladar el diesel desde Nicaragua se organizan de tal forma, que tres están cargando combustible en el puerto de Corinto, tres están viajando hacia El Salvador, y las últimas tres están ya distribuyendo en las estaciones adheridas, las que deben pagar el producto “contra entrega” (en efectivo), y a las que aún no, se les amarra a un contrato formal.

Enepasa es una entidad constituida por gobiernos locales del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional FMLN, y la empresa venezolana PDVSA.

Transportistas salvadoreños se quejan
Catalino Miranda, presidente de la Federación de Cooperativas de Aprovisionamiento de Empresarios Transportistas Salvadoreños (Fecoatrans), dijo por su parte que las expectativas positivas creadas a partir del anuncio de la llegada de diesel venezolano, se han venido disolviendo con el tiempo.

“La verdad es que ha sido más levantada de polvo y expectativas, porque a nosotros los transportistas no nos ha beneficiado en nada”, dijo Miranda.

Consideró “inapropiado” que el diesel de Caracas, que llega a través de Nicaragua, sea manejado por gasolineras bandera blanca, las cuales no se sabe a quiénes rinden cuentas de sus operaciones.

“Las banderas blancas funcionan de manera autónoma, cumplen con los requisitos que pide el Estado para ello, porque de lo contrario ya las hubieran cerrado, pero no sabemos cómo operan ni quién se encuentra detrás de ellas”, dijo Herrera.

Agregó que en enero vinieron a Nicaragua para estudiar las posibilidades de que Petronic les supliera diesel de manera directa como transportistas, pero que tanto Rodolfo Zapata como el presidente Ejecutivo de esa entidad, Francisco López, les indicaron que no era posible.

“Nos dijeron que lo único que podían hacer era cumplir con el acuerdo que existía entre Alba Petróleo de El Salvador y PDVSA, es decir, nos cerraron la puerta”, agregó Miranda, quien consideró inadecuado que el combustible producto de ese acuerdo se vaya a estar usando con fines electorales, ya que el diesel que llega de Nicaragua beneficia a alcaldías gobernadas por el FMLN.