•  |
  •  |
  • END

“Salite de esa huelga”, es el clamor de la esposa y de los dos hijos de Freddy Antonio Velásquez, quien hoy entra al día 30 de huelga de hambre en lucha por la restitución de sus derechos laborales, el comienzo de un período crítico para su salud, con consecuencias irreversibles y posiblemente hasta fatales, mientras se deja evidente la indolencia de los funcionarios del gobierno de “paz y reconciliación” del presidente Daniel Ortega.

“Mi esposa me dice que no siga, pero no puedo. Sigo adelante en la lucha sin claudicar. Mi familia está triste. Al inicio estuvieron conmigo esperando que la situación se resolviera rápido, pero al ver la prolongación de la huelga, me imploran que desista de mi lucha. Incluso mi hija me dijo que si la amaba que desistiera, pero esta lucha es por el amor que le tengo a ella, y quiero que me entienda, pues lo hago para que mañana sus derechos laborales sean respetados”, comentó ex trabajador del Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI.

El ex empleado de la institución estatal tiene dos niñas, una de 11 años y otra de 17, ambas habitantes del barrio “Isaías Gómez”.

Esta última es quien le recrimina, pero también es la que todos los días le llega a ver al mediodía, después de salir de clases. Este año se bachillera, y tiene las esperanzas que su padre la vea coronar sus estudios de secundaria.

La esposa de Velásquez no se atreve a llegar, ya que trabaja para una entidad estatal y teme que a ella también el gobierno de Ortega la lance al desempleo y no pueda dar de comer a sus hijos.

El dirigente sindical, que también es miembro del Frente Sandinista, pero por pelear por el convenio colectivo fue corrido del MTI, indicó que el sábado, por recomendaciones del médico de la Cruz Roja, lo llevaron de emergencia al hospital, por los dolores agudos en la boca del estómago, lo que fue asociado a una úlcera severa.

Sostuvo que su lucha es por los derechos de los trabajadores, por su derecho particular asistido por resoluciones judiciales que mandan a reintegrarlo, y para darle un ejemplo de persistencia a las nuevas generaciones, “porque nadie puede jugar con el derecho a los trabajadores, ni denigrarlos”.

Por su parte, el cabo Raúl Ramos, de primeros auxilios del Benemérito Cuerpo de Bomberos, dijo que por el momento está estable, sin problemas en la presión y se le están inoculando fármacos para evitar que en el estómago surjan llagas.

Peligra salud de huelguista

Sin embrago, mencionó que de continuar sin ingerir alimentos sólidos, su salud seguro que se complicará, presentará reducción de la presión sanguínea, dolores más fuertes y de mayor gravedad. Agregó que puede ser fatal.

Mientras tanto, con caminar pausado, vemos a llegar a Flor de María Calderón, esposa de Germán Sánchez, el segundo huelguista ex trabajador del Ministerio del Trabajo, quien sin alimentos sólidos entra hoy al día 16, siguiendo valientemente los pasos de su hermano de lucha.

Según su marido, ella le imprime mucha fortaleza y lo apoya, aunque internamente sabe que no está de acuerdo por el peligro que significa el sacrificio iniciado.

Desde Ciudad Sandino llegó a visitar a su pareja, llevándole ropa limpia y para darle razón de sus siete hijos.

“Me las miro ‘deapalito’, como dicen. Él es el único que trabajaba de nosotros, pero ahora está aquí, haciendo el esfuerzo. Tal vez se compadece el presidente Ortega y lo reintegran a su trabajo”, expresó.

La señora Calderón dijo que apoya a su marido y le dice que resista, aunque a veces es muy difícil la crianza de los hijos, además de hacer los viajes para visitarlo.

“Él quiere luchar por lo que es de él y tengo que apoyarlo. A nuestros hijos les hace falta su papá y no hallan las horas que esto termine y regrese a la casa”, apuntó.

Sánchez alegó que “si Ortega es revolucionario, si es socialista, si es cristiano, como dice en las tarimas, si es humano, que tome conciencia y vea lo que sucede en la vida de los trabajadores del Estado, y que tome nota de que si los mismos tribunales de justicia mandan al reintegro de los trabajadores, que acaten. El ministro del MTI Pablo Martínez, y la ministra del trabajo, Jeannette Chávez, no deben violentar nuestro derecho al trabajo, a la alimentación, a la salud y a la educación”.

Por su parte, Miguel Ruiz, Secretario General de la Confederación Sindical de Trabajadores “José Benito Escobar”, CST-JBE, aseguró que apoya la demanda justa de los trabajadores en huelga de hambre y que persistan hasta alcanzar sus derechos.

“Para los sindicalistas, la huelga de hambre es el último recurso que queda, y atentamos contra nuestra propia vida. Se debe encontrar una salida a la situación como en derecho corresponde. Entendemos que hay una resolución de reintegro del Mitrab y hay sentencia de tribunal que lo confirma, sin embargo, las conversaciones para encontrar una solución no han dado resultados. Aspiramos a que el ministro busque una salida, apegándose a las leyes, para evitar exponer la vida de este sindicalista”, expresó Ruiz.

Luis Barbosa, también de la CST-JBE, comentó que el peligro es que este tipo de huelgas dejan daños irreversibles en la salud de los partícipes, si es que a tiempo suspenden la huelga, tal como lo pueden decir los ex trabajadores de Telcor.

La doctora Vilma Núñez, Presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, expresó que nunca se habían encontrado con un gobierno con instancias tan indolentes, que se niegan a hablar para buscar una salida.

Caso a instancias internacionales

Recordó que los extremos a los que ha llegado Velásquez, únicamente se miraron en el tiempo de la dictadura de Somoza, que dejó al menos a dos enfermeras muertas.

“Hemos tratado por todos lo medios de ver al ministro del MTI, pero no nos atienden. Se enviaron cartas al ministro y al presidente Ortega, pero ninguna tiene respuesta”, comentó Núñez, quien mencionó que recurrirán a las instancias internacionales, pues se agotaron todas las instancias legales y de diálogo.

Marcos Carmona, Director de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, también intentó entablar un diálogo con las autoridades del MTI, sin resultados.

“Es una muestra de la insensibilidad, ahora iremos a la Asamblea Nacional, para entrevistarnos con las comisiones de Derechos Humanos y de Justicia, y con la Comisión Laboral, y pediremos que se interpele a los titulares del MTI, del Mitrab y de la Dirección General de Ingresos, que igual no atiende los mandatos judiciales”, añadió.

Al cierre de nuestra edición, Velásquez fue enviado nuevamente al hospital, y según fuentes que lo atendieron, presentaba síntomas de úlcera sangrante.