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Tres hermanos de la ciudad de Nandaime temen perder una valiosa propiedad que alquilaron a un egipcio que representa a una desconocida sociedad que lleva por nombre “Pacific Gardens Sociedad Anónima”.

Desde el 13 de agosto de 2008, los hermanos Enrique, Emilio y Elizabeth Leypón Lara, alquilaron la finca Santa Ana, ubicada entre el kilómetro 89 y 90 de la Carretera Panamericana Sur, al egipcio Yasser Lotfy Abou El Esaad Aly, para actividades agrícolas y ganaderas, y ahora, dos años después, temen que la propiedad se utilizada con otros fines, y, por ende, terminen perdiéndola.

La finca de 230 manzanas fue alquilada por 3,000 dólares anuales, y el temor de los hermanos Leypón inició en 2009, cuando el egipcio se les perdió de vista y les ocultó números telefónicos y dirección de la sociedad a la cual representa.

Agregaron que desde esa fecha dejó de pagarles, y, a la vez, notaron que la propiedad estaba siendo despalada, sub arrendada, y que el africano lo que menos hacía era cumplir con el contrato que firmaron cuando se la dieron en arriendo.

“Nosotros decidimos alquilarle en 3,000 dólares anuales, a cambio él se encargaría de darle mantenimiento a la casa de la finca, pero la casa se está cayendo a pedazos, los cercos nuca los mejoró. Dijo que haría un corral con música de Beethoven para que las vacas estuvieran relajadas y dieran más leche, y lo que ha hecho es talar árboles, cuando ese no es el fin por el cual se le arrendó la finca”, dijo don Enrique.

El mandador del egipcio se identificó como Julio César Rodríguez, y reveló que el africano casi no se aparece por la propiedad.

Añadió que el egipcio sub arrienda los potreros a ganaderos, que tampoco existen cultivos ni ganado del egipcio, y lo más llamativo es que detalló que su patrón pagaba a veinte peones que se mantenían escondidos, y que a él más bien le debía 15 quincenas.

Por eso los hermanos Leypón temen que la finca se use para otros fines, y ahora están solicitando por la vía judicial anular el contrato de arriendo.

EL NUEVO DIARIO trató de conocer la versión del egipcio, pero éste nunca respondió a su celular.